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Una filtración de Jabaroot sitúa a un exdiputado socialista entre los supuestos contactos de Marruecos

Tiempo estimado de lectura: 6 minutos
Puntos clave

  • Una documentación atribuida al grupo de hackers Jabaroot incluye a Mohamed Chaib entre los supuestos contactos de los servicios de inteligencia marroquíes.
  • Los archivos también mencionan a personas vinculadas con la política, el sindicalismo, el periodismo, las organizaciones religiosas y el asociacionismo migratorio.
  • La autenticidad de los documentos y las acusaciones individuales no han sido confirmadas de forma independiente.
  • La aparición de un nombre en una base de datos filtrada no demuestra por sí sola una relación con un servicio secreto ni la comisión de una actuación ilegal.

El contexto de la filtración

Una documentación difundida por el grupo de hackers Jabaroot incluye a Mohamed Chaib, antiguo parlamentario del PSOE y del PSC, entre las personas que presuntamente habrían mantenido vínculos con los servicios de inteligencia marroquíes.

La relación forma parte de un conjunto de archivos que, según los propios responsables del ataque informático, reuniría información sobre unas 70.000 personas relacionadas de algún modo con los servicios de seguridad de Marruecos.

La información, publicada tras el supuesto hackeo de una base de datos vinculada a la inteligencia marroquí e inicialmente recogida por EsDiario, incorpora un apartado específico dedicado a España. En él aparecen alrededor de medio centenar de nombres procedentes de ámbitos diversos, entre ellos la política, el sindicalismo, el periodismo, las organizaciones religiosas y el asociacionismo relacionado con la inmigración.

Advertencia informativa: la autenticidad de los documentos no ha sido confirmada de manera independiente. Tampoco se han verificado las acusaciones concretas que afectan a las personas mencionadas. Por ello, las referencias a posibles colaboraciones con los servicios marroquíes deben entenderse como afirmaciones atribuidas a los autores de la filtración y no como hechos acreditados.

Un antiguo diputado del PSOE y del PSC

Entre los nombres incluidos figura Mohamed Chaib, nacido en Tánger y con una trayectoria política desarrollada tanto en Cataluña como en las instituciones estatales. Chaib fue diputado del Parlamento catalán y posteriormente ocupó un escaño en el Congreso de los Diputados en representación del PSOE.

El exparlamentario ha mantenido durante años una actividad pública vinculada a la comunidad marroquí en Cataluña. En los archivos difundidos por Jabaroot aparece señalado como uno de los supuestos colaboradores o contactos de los servicios de inteligencia de Rabat.

La documentación publicada no aporta, según la información disponible, pruebas independientes que permitan confirmar esa acusación. Además, el material no establece necesariamente la naturaleza, duración o alcance de los vínculos atribuidos a cada uno de los nombres.

La inclusión de una persona en un listado filtrado no permite determinar por sí sola si existió una relación operativa, institucional o de cualquier otra naturaleza con los servicios de inteligencia marroquíes.

Referencias al ámbito sindical y asociativo

La filtración también menciona a Mohamed Anouar Haidour, dirigente relacionado con Comisiones Obreras y conocido por su dedicación a asuntos vinculados con la inmigración y la defensa de los derechos humanos. Haidour participó, además, en la puesta en marcha de una de las primeras asociaciones de inmigrantes marroquíes creadas en España.

Según los documentos difundidos, su nombre aparecería igualmente entre los supuestos contactos de los servicios de inteligencia marroquíes. No obstante, la información publicada no acredita de forma externa esa relación ni recoge, al menos en los datos difundidos, elementos que permitan confirmar la acusación.

Otro de los perfiles incluidos es el de Mohamed El Ghaidouni, presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de Cataluña. Su presencia en la relación se suma a la de otras personas vinculadas con entidades religiosas y asociaciones de la comunidad marroquí en territorio catalán.

La lista también recoge a Latifa El Hassani, periodista relacionada con el entorno independentista catalán. Los responsables de la filtración la sitúan entre las personas que supuestamente habrían colaborado con los servicios marroquíes en España. Al igual que sucede con el resto de nombres, no consta una confirmación independiente de esa afirmación.

Más nombres en los documentos

Entre las personas incluidas en los archivos figura asimismo Mina Rhouch, presidenta de la Fundación CIMME, con sede en Sevilla. También aparece Félix Ángel, conocido como Mohamed Amin y antiguo presidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas.

El listado se completa con Abdelhamid Beyuki, escritor, periodista y activista especializado en cuestiones migratorias y en las relaciones entre España y Marruecos. Su nombre aparece en el mismo contexto que el de otros profesionales y representantes de organizaciones vinculadas a la comunidad marroquí.

El conjunto de perfiles difundido por Jabaroot refleja, según el contenido atribuido a los hackers, una supuesta red con presencia en sectores muy distintos de la sociedad española. La relación incluye a antiguos cargos políticos, representantes sindicales, periodistas, dirigentes de organizaciones religiosas y responsables de entidades dedicadas a la inmigración o a las relaciones entre España y Marruecos.

Falta de confirmación independiente

La publicación de los nombres plantea importantes cautelas informativas, especialmente porque las acusaciones se dirigen contra personas identificables y las vinculan con actividades de espionaje. La aparición de un nombre en una base de datos obtenida mediante un ataque informático no demuestra por sí sola que esa persona haya trabajado para un servicio secreto ni que haya cometido una actuación ilegal.

Hasta el momento, la información difundida procede de Jabaroot y de los medios que se han hecho eco de sus documentos. No se han aportado verificaciones independientes, resoluciones judiciales ni pronunciamientos oficiales que confirmen las acusaciones individuales.

Tampoco se recoge en la información disponible una explicación pública de las personas mencionadas sobre el contenido de los archivos. El grupo de hackers había anunciado previamente su intención de divulgar información que, según sostenía, pertenecía a la inteligencia marroquí.

La publicación de la documentación se presenta como el cumplimiento de esa amenaza, aunque el alcance real de la intrusión, la procedencia exacta de los archivos y la integridad de los datos aún no han sido acreditados de forma concluyente.

Por tanto, las identidades y supuestas vinculaciones recogidas en la filtración deben tratarse con prudencia. La documentación puede servir como punto de partida para nuevas comprobaciones, pero no permite establecer como probadas las acusaciones contra Mohamed Chaib, Mohamed Anouar Haidour, Mohamed El Ghaidouni, Latifa El Hassani, Mina Rhouch, Félix Ángel o Abdelhamid Beyuki.

Preguntas frecuentes

¿Qué es Jabaroot?

Jabaroot es el grupo de hackers al que se atribuye la difusión de los documentos que supuestamente procederían de una base de datos relacionada con la inteligencia marroquí.

¿Está confirmada la autenticidad de los documentos?

No. La autenticidad, la procedencia exacta y la integridad de los archivos no han sido confirmadas de manera independiente.

¿La aparición de Mohamed Chaib en los archivos demuestra que colaboró con Marruecos?

No. La inclusión de su nombre constituye, por ahora, una afirmación atribuida a los responsables de la filtración. No se han difundido pruebas independientes que acrediten esa supuesta colaboración.

¿Qué otros perfiles aparecen mencionados?

Los documentos citan, entre otros, a Mohamed Anouar Haidour, Mohamed El Ghaidouni, Latifa El Hassani, Mina Rhouch, Félix Ángel y Abdelhamid Beyuki. Las referencias a todos ellos deben considerarse no verificadas.

¿Se han producido pronunciamientos oficiales o resoluciones judiciales?

Según la información disponible, no se han aportado resoluciones judiciales, verificaciones independientes ni pronunciamientos oficiales que confirmen las acusaciones individuales.

¿Cómo debe interpretarse la información?

Debe interpretarse con cautela y como una serie de alegaciones pendientes de comprobación. La presencia de un nombre en una filtración no prueba por sí misma una relación con un servicio de inteligencia ni la comisión de una conducta ilegal.

Fuente original:
La Gaceta de la Iberosfera

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