Publicidad

Honduras refuerza la vigilancia ante el aumento de sarampión, dengue, miasis y tos ferina

La Secretaría de Salud de Honduras ha comunicado un incremento de casos de dengue, sarampión, miasis por gusano barrenador y tos ferina durante 2026. Las cuatro enfermedades permanecen bajo vigilancia epidemiológica, con el objetivo de detectar nuevos contagios, seguir su evolución y activar medidas de prevención y control.

El aviso afecta a patologías de naturaleza muy distinta: algunas se transmiten entre personas, otras dependen de vectores como el mosquito y la miasis está relacionada con la infestación de heridas por larvas. Esta diversidad obliga a mantener varias líneas de actuación sanitaria y a que la población consulte ante síntomas sospechosos.

El dengue continúa entre las principales alertas sanitarias

El dengue es una infección vírica transmitida principalmente por mosquitos del género Aedes. Puede causar fiebre elevada, dolor de cabeza intenso, molestias musculares y articulares, náuseas y erupciones en la piel. En algunos casos evoluciona hacia formas graves que requieren atención médica urgente.

Las autoridades recomiendan eliminar los recipientes donde pueda acumularse agua, mantener tapados los depósitos y utilizar repelentes, ropa que cubra brazos y piernas y mosquiteras cuando sea necesario. La limpieza de patios, viviendas y espacios comunitarios ayuda a reducir los lugares de cría del mosquito.

Una persona con fiebre y malestar general debe evitar la automedicación y buscar orientación sanitaria. El dolor abdominal intenso, los vómitos persistentes, el sangrado, la somnolencia o la dificultad para respirar son señales de alarma que requieren asistencia inmediata.

Sarampión y tos ferina: la vacunación, una herramienta esencial

El aumento de casos de sarampión vuelve a situar la vacunación en el centro de la respuesta sanitaria. Se trata de una enfermedad muy contagiosa que suele comenzar con fiebre, tos, secreción nasal y enrojecimiento de los ojos, antes de la aparición de una erupción que se extiende por el cuerpo.

La infección puede provocar complicaciones, especialmente en bebés, niños pequeños, embarazadas y personas con defensas bajas. Ante fiebre y manchas en la piel, se aconseja contactar con un centro de salud antes de acudir sin aviso, para reducir el riesgo de transmisión a otras personas.

La tos ferina también se transmite por las secreciones respiratorias. Sus primeros síntomas pueden parecerse a los de un catarro, pero la tos tiende a intensificarse y puede prolongarse durante semanas. En los lactantes, la enfermedad puede manifestarse con pausas respiratorias, dificultad para respirar o una coloración azulada de la piel.

Revisar el calendario de vacunación y completar las dosis indicadas es una de las medidas más eficaces para proteger a la población. También es importante cubrirse al toser o estornudar, lavarse las manos con frecuencia y evitar el contacto estrecho cuando existen síntomas respiratorios.

La miasis por gusano barrenador requiere atención de las heridas

La miasis por gusano barrenador se produce cuando determinadas moscas depositan sus huevos en heridas o lesiones de animales y, en algunos casos, de personas. Tras la eclosión, las larvas pueden alimentarse del tejido y agravar la lesión si no se recibe tratamiento.

Las heridas deben mantenerse limpias, cubiertas y revisarse de forma periódica. La presencia de dolor creciente, mal olor, secreción, movimiento de larvas o una lesión que no cicatriza requiere valoración médica. No se recomienda intentar extraer las larvas con métodos caseros.

La prevención incluye proteger las lesiones cutáneas, acudir a un centro sanitario ante cualquier cambio y mantener medidas de control en animales y entornos donde pueda existir exposición a moscas. La colaboración entre los servicios de salud humana y animal resulta especialmente relevante para contener este tipo de riesgo.

Qué hacer ante síntomas sospechosos

  • Consultar con un profesional sanitario y explicar cuándo comenzaron los síntomas.
  • Evitar la automedicación, sobre todo si hay fiebre, sangrado o dificultad respiratoria.
  • Reducir el contacto con otras personas si existen signos compatibles con sarampión o tos ferina.
  • Mantener las heridas limpias y cubiertas, sin aplicar productos no indicados.
  • Eliminar agua estancada y utilizar medidas de protección frente a los mosquitos.
  • Comprobar que las vacunas propias y las de los menores están actualizadas.

La Secretaría de Salud mantiene el seguimiento de estas enfermedades dentro de la vigilancia epidemiológica nacional. La detección temprana, la notificación de los casos y la participación de la ciudadanía son claves para limitar la propagación y garantizar una respuesta rápida, especialmente entre los grupos más vulnerables.

Artículo anteriorLucas nariz y el duro relato de Lucas González
Artículo siguienteLos cinco nuevos dúos que pueden cambiar la NBA 2026-27