El Europa analiza el impacto de la tecnología en la infancia y la adolescencia
El espacio Europa acogerá el próximo 24 de septiembre la jornada Kontuz, identidad en construcción, un foro centrado en la relación entre la tecnología, la infancia y la adolescencia. La cita reunirá a académicos y representantes de asociaciones para abordar cómo las herramientas digitales están influyendo en la forma en que los menores se relacionan, se informan y construyen su identidad.
La jornada pondrá el foco en un debate cada vez más presente en hogares, centros educativos y entidades sociales: cómo acompañar a niños y adolescentes en un entorno digital que ofrece oportunidades, pero también plantea riesgos relacionados con la privacidad, la exposición pública, la presión social y el bienestar emocional.
Una mirada multidisciplinar a la vida digital de los menores
El programa contará con la participación de especialistas del ámbito académico y de asociaciones vinculadas a la infancia y la adolescencia. Sus intervenciones permitirán analizar el fenómeno desde distintas perspectivas y aportar elementos para comprender mejor el papel que desempeñan las pantallas, las redes sociales y las plataformas digitales en las etapas de desarrollo.
El título de la jornada, Kontuz, identidad en construcción, resume una de las principales preocupaciones del encuentro: la identidad de los menores no se forma únicamente en los espacios físicos. También se proyecta y se negocia en internet, donde las publicaciones, las imágenes, los comentarios y las interacciones pueden dejar una huella duradera.
En este contexto, la tecnología no se plantea solo como un problema que deba limitarse. El debate busca promover una aproximación más amplia, capaz de reconocer sus posibilidades educativas, comunicativas y creativas, al tiempo que identifica los retos que deben afrontar las familias, el profesorado, las administraciones y las propias plataformas.
Privacidad, exposición y bienestar emocional
Uno de los ejes previsibles de la jornada será la protección de la privacidad. La publicación de fotografías, datos personales o contenidos relacionados con la vida cotidiana puede afectar especialmente a quienes todavía no cuentan con las herramientas necesarias para valorar el alcance de sus decisiones. A ello se suma la dificultad de controlar la circulación de determinados contenidos una vez que han sido compartidos.
La exposición constante también puede influir en la percepción que los adolescentes tienen de sí mismos. La búsqueda de aprobación, la comparación con otros usuarios y la presión por mantener una determinada imagen pública forman parte de las experiencias digitales de muchos jóvenes. Analizar estos comportamientos resulta clave para prevenir situaciones de malestar y favorecer un uso más consciente de la tecnología.
- El papel de las redes sociales en la construcción de la identidad.
- La protección de la privacidad y de la imagen de niños y adolescentes.
- La responsabilidad de las familias, los centros educativos y las instituciones.
- Las oportunidades de la tecnología para aprender, comunicarse y participar.
- La prevención de riesgos asociados al uso intensivo de dispositivos y plataformas.
La importancia de acompañar, no solo de controlar
La conversación sobre menores y tecnología suele concentrarse en el tiempo de uso o en la necesidad de establecer límites. Aunque estas cuestiones forman parte de la educación digital, el encuentro plantea la conveniencia de ir más allá. Acompañar implica hablar con los menores sobre lo que hacen en internet, ayudarles a interpretar los contenidos que consumen y ofrecerles criterios para tomar decisiones seguras.
También requiere que las personas adultas conozcan mejor las plataformas y los hábitos digitales de las nuevas generaciones. La distancia entre quienes educan y quienes han crecido rodeados de dispositivos puede dificultar la comunicación. Por ello, la formación y el diálogo aparecen como herramientas esenciales para construir relaciones de confianza.
Un debate compartido por familias y profesionales
La participación de entidades académicas y sociales permitirá trasladar al foro experiencias y preguntas que afectan directamente a la vida cotidiana. La cuestión no se limita al uso individual de un teléfono móvil: abarca la convivencia en el aula, la relación con los iguales, el acceso a la información y la manera en que los menores se presentan ante los demás.
Con Kontuz, identidad en construcción, El Europa se convertirá en un punto de encuentro para reflexionar sobre estos cambios y sobre las responsabilidades que conllevan. La jornada del 24 de septiembre servirá para poner en común conocimientos y propuestas ante un escenario tecnológico que seguirá evolucionando y que exige respuestas coordinadas.
El objetivo último será favorecer una relación más segura, crítica y saludable con la tecnología durante la infancia y la adolescencia, sin perder de vista que detrás de cada perfil digital hay una persona en proceso de crecimiento.



