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ChatGPT Voice ya puede gestionar el correo y la agenda mientras hablas

OpenAI ha actualizado ChatGPT Voice para convertirlo en una interfaz más completa y natural. Desde ahora, los usuarios pueden mantener una conversación con la inteligencia artificial y, sin cambiar al modo texto, pedirle que consulte el calendario, redacte un correo o resuma una conversación de Slack.

La nueva experiencia ya está disponible en móviles, la web y la aplicación de escritorio. La compañía también ha integrado en la misma interfaz sus funciones de texto, voz y trabajo agéntico, un sistema diseñado para ejecutar tareas de varios pasos con una intervención mínima del usuario.

Una conversación de voz con más capacidades

ChatGPT Voice funciona ahora con los modelos GPT-6 Astra, Sol y Luna. Astra ya estaba disponible desde hacía varias semanas, mientras que Sol y Luna han recibido esta mejora recientemente. La integración permite formular preguntas complejas en voz alta y recibir respuestas con un nivel de razonamiento superior.

El principal cambio práctico está en el acceso a las integraciones externas. Hasta ahora, el modo de voz tenía limitaciones para utilizar herramientas conectadas a ChatGPT. El asistente podía conversar, pero no siempre podía actuar sobre servicios como el correo electrónico, el calendario o Slack durante la misma sesión.

Con la actualización, el usuario puede pedirle que organice una reunión, revise la agenda, prepare un mensaje de correo o sintetice un chat de trabajo. La respuesta y la acción se desarrollan dentro de la conversación hablada, sin tener que escribir la orden ni cambiar manualmente a otra modalidad.

  • Consultar y gestionar eventos del calendario.
  • Redactar correos electrónicos a partir de instrucciones habladas.
  • Resumir conversaciones y mensajes de Slack.
  • Combinar varias acciones en una misma petición.

ChatGPT Work llega a la voz

La actualización también incorpora ChatGPT Work, el entorno agéntico de OpenAI para tareas más elaboradas. Un agente de inteligencia artificial es un sistema capaz de interpretar un objetivo, dividirlo en pasos y utilizar distintas herramientas para completarlo.

Gracias a esta integración, el usuario puede pedir a ChatGPT que cree un documento, prepare una presentación o construya una hoja de cálculo simplemente hablando. El sistema puede organizar la información, generar una primera versión y aplicar cambios a partir de nuevas instrucciones durante la conversación.

La función está disponible tanto en la web como en las aplicaciones móviles. Esto amplía el alcance de ChatGPT Work frente a otras herramientas de OpenAI centradas principalmente en el escritorio, como Codex, y acerca estas capacidades a situaciones cotidianas de trabajo y productividad.

Una voz más fluida y menos robótica

El avance no se limita a conectar ChatGPT con más servicios. OpenAI también ha evolucionado la tecnología que permite mantener una conversación hablada. Los sistemas tradicionales de voz suelen separar el proceso en tres fases: convertir el audio en texto, generar una respuesta y transformar esa respuesta en audio.

El nuevo enfoque utiliza un modelo capaz de escuchar y hablar de forma simultánea. Esto reduce las pausas artificiales y permite que la IA detecte mejor cuándo debe responder, cuándo conviene guardar silencio y qué información previa resulta relevante para continuar la conversación.

Esta arquitectura también facilita conversaciones más largas. Según la compañía, las pruebas del modelo de voz han permitido mantener intercambios de hasta 40 minutos con ChatGPT, conservando el contexto necesario para que las respuestas no parezcan desconectadas de lo hablado anteriormente.

El objetivo: convertir la voz en la interfaz principal

El movimiento encaja con la estrategia de OpenAI para que la voz se convierta en una forma habitual de interactuar con sistemas de inteligencia artificial. En lugar de abrir aplicaciones diferentes para consultar el calendario, redactar un mensaje o preparar un informe, el usuario podría describir su objetivo en lenguaje natural y dejar que ChatGPT coordine las acciones.

La experiencia recuerda a la asistente virtual de Her, la película de Spike Jonze en la que una inteligencia artificial acompaña al protagonista mediante conversaciones continuas. La diferencia es que las funciones que antes pertenecían a la ciencia ficción empiezan a aparecer en productos de uso diario.

OpenAI sostiene que, con el tiempo, la voz será la interfaz principal para tareas complejas y de larga duración. El reto estará en combinar esa comodidad con controles claros sobre los permisos, la privacidad y las acciones que la IA puede ejecutar en nombre del usuario.

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