Usadas desde hace mucho tiempo en ámbitos sensibles, como en el teletrabajo para resguardar los datos vitales de una compañía o también para preservar la seguridad de activistas políticos, las redes privadas virtuales se hacen cada vez más frecuentes en el hogar.

La amenaza de ataques de hackers, la pérdida de nuestros archivos personales a manos del “ransomware” y la protección de la información sensible como los datos bancarios, exige redoblar los esfuerzos para proteger nuestros dispositivos.

Mucho más que seguridad online

Además de resguardar la integridad de tus datos en internet y proteger tu información personal del acceso de terceras personas maliciosas, una VPN te brinda la posibilidad de ocultar tu ubicación y conectarte a servidores externos como si lo hicieras desde cualquier otro lugar del planeta. El hecho de que estos servicios escondan tu verdadera dirección IP es una forma útil de evitar bloqueos regionales y otras limitaciones de este tipo para acceder a contenidos en línea.

Los servicios de streaming de cine y series, como Netflix, Amazon Prime o Disney+ ofrecen diferentes catálogos según el lugar de procedencia del cliente. Es decir, si te conectas desde España es muy posible que no puedas ver los trabajos de tus directores latinoamericanos preferidos y, al mismo tiempo, perderás el acceso a las producciones españolas que más disfrutas cuando te encuentres de viaje fuera del país.

Sin embargo, navegando con una VPN se pueden evitar rápidamente las medidas restrictivas de estas compañías. Las mejores VPN te permiten conectarte a miles de servidores alrededor del mundo, por lo que la ubicación que se muestre será aquella que decidas en cada momento.

¿Cómo funciona una VPN?

Un servicio de VPN protege la conexión del usuario creando un túnel directo y seguro en el que la información viaja encriptada desde el origen siguiendo los más avanzados protocolos de seguridad. Esto significa que toda conexión exterior con la red local se realiza a través del servidor VPN, lo que separa a tus datos del acceso no autorizado de quien no cuente con la llave de encriptación. Además, esta envoltura segura garantiza el anonimato del cliente, impidiendo su identificación por parte de compañías u autoridades.

Las VPN tienen además medidas de seguridad adicionales, tales como el “kill switch”. Esta característica es un mecanismo automático que, en caso de producirse un problema que haga caer la conexión segura, desconecta el dispositivo de internet para evitar cualquier tipo de filtración de datos.

Ventajas de usar una VPN en casa

El principal motivo para suscribirse a un servicio de VPN es la seguridad. Todos los días nos enfrentamos a amenazas cuando hacemos operaciones cotidianas en línea, como el uso de las redes sociales, la gestión de nuestras cuentas bancarias y las compras en línea. Dado que la información personal se transmite abiertamente por la red, más allá de que la conexión sea en principio segura es posible que un hacker pueda aprovechar bugs u otras vulnerabilidades para “escuchar” y robar los datos que comunicamos en internet. Perder el control sobre nuestra información sensible puede tener consecuencias impensadas.

Usando la mejor VPN puedes tener la tranquilidad de que tus datos viajan a través de una conexión segura y encriptada entre la red de tu hogar y el servidor remoto. Este sistema de tunelización crea una capa de protección adicional para impedir a intrusos hacerse de tus archivos y documentos importantes, además de las contraseñas y claves de acceso esenciales.

Además, con una VPN puedes cambiar tu ubicación en sólo segundos y disfrutar del contenido que desees, saltando las limitaciones y bloqueos geográficos. Esta es asimismo una forma de encontrar las mejores ofertas y ahorrar dinero, comprando los productos y servicios en el lugar del mundo que sea más conveniente para tu bolsillo.

El único aspecto negativo a considerar es que, dado que el servidor VPN actúa como intermediario seguro para tu conexión a internet, tu conexión de datos puede perder un poco de velocidad. Pese a esto, si escoges una VPN con una amplia oferta de servidores de alto rendimiento podrás asegurarte de seguir viviendo la mejor experiencia en línea sin largas esperas ni “buffering”. La seguridad de tu información sin dudas vale un esfuerzo extra.