NBA 2K27 sorprende con un estreno polémico: DLSS 5 reduce el rendimiento hasta un 58%
NBA 2K27 ha incorporado DLSS 5 como una de sus principales novedades técnicas, pero las primeras pruebas de rendimiento dejan una conclusión inesperada. Lejos de mejorar la fluidez en todos los escenarios, la nueva tecnología de escalado de NVIDIA provoca pérdidas de hasta el 58% en determinados casos.
El impacto resulta especialmente llamativo porque se ha detectado incluso en tarjetas gráficas de gama alta como las GeForce RTX 5090 y RTX 5080. Son dos de los modelos más potentes del catálogo actual de NVIDIA, por lo que el comportamiento de NBA 2K27 plantea dudas sobre la optimización del juego y sobre la implementación de DLSS 5.
Una caída de rendimiento difícil de justificar
DLSS está diseñado para aumentar la tasa de imágenes por segundo mediante la reconstrucción inteligente de la imagen. En condiciones normales, esta tecnología permite jugar con una calidad visual elevada sin exigir a la GPU el mismo trabajo que necesitaría con una resolución nativa.
Sin embargo, NBA 2K27 ofrece un resultado muy distinto en las pruebas conocidas. La activación de DLSS 5 llega a asociarse con una pérdida de rendimiento de hasta el 58%, un dato que contradice la finalidad habitual de este tipo de soluciones. En lugar de liberar recursos, el sistema estaría añadiendo una carga adicional a la ejecución del título.
La cifra máxima no implica necesariamente que todos los jugadores vayan a sufrir la misma reducción. El comportamiento puede variar según la resolución utilizada, la configuración gráfica, el modo concreto de DLSS y el hardware del equipo. Aun así, que el problema aparezca en tarjetas tan capaces como las RTX 5090 y RTX 5080 convierte el caso en una cuestión relevante para cualquier usuario de PC.
RTX 5090 y RTX 5080 tampoco quedan al margen
La presencia de las RTX 5090 y RTX 5080 en las pruebas es uno de los aspectos que más llama la atención. En principio, quienes adquieren una GPU de este nivel esperan jugar a las grandes producciones actuales con un margen amplio de potencia y sin necesidad de recurrir a ajustes agresivos.
El estreno de DLSS 5 en NBA 2K27 demuestra que disponer de una tarjeta gráfica de gama alta no garantiza por sí solo un rendimiento estable. Aunque ambas GPU cuentan con recursos suficientes para mover el juego con solvencia, la tecnología de reconstrucción puede convertirse en un factor negativo cuando su integración no está completamente ajustada.
Este comportamiento también complica la elección de configuración para los jugadores. Activar DLSS suele ser una decisión sencilla cuando la prioridad es ganar fluidez, pero en este caso puede ser necesario comparar el rendimiento con la tecnología desactivada. La opción que, sobre el papel, debería mejorar la experiencia podría ofrecer justamente el resultado contrario.
El problema apunta a la optimización
Los datos disponibles no permiten atribuir toda la responsabilidad a DLSS 5. La caída de rendimiento puede estar relacionada con la forma en la que NBA 2K27 gestiona sus efectos visuales, el procesamiento de la imagen o la comunicación entre el motor del juego y los controladores gráficos.
En títulos deportivos, la estabilidad tiene un peso especial. Los partidos requieren una respuesta inmediata en los controles, una animación fluida y tiempos de imagen consistentes. Una reducción importante de la tasa de imágenes por segundo puede afectar tanto a la sensación de calidad como a la precisión durante el juego, especialmente en encuentros competitivos.
Por ese motivo, el rendimiento no debería medirse únicamente por la calidad visual. También es importante comprobar si la activación de DLSS mantiene una experiencia uniforme en menús, repeticiones, pabellones y situaciones con muchos elementos en pantalla. Una tecnología que funciona correctamente en un escenario puede comportarse de forma distinta en otro.
Qué pueden hacer los jugadores de NBA 2K27
Hasta que llegue una posible actualización, la recomendación más prudente es comparar el rendimiento con DLSS 5 activado y desactivado. Los usuarios de RTX 5090 y RTX 5080 no deberían dar por hecho que la opción más reciente será automáticamente la más rápida.
- Comprobar la tasa de imágenes por segundo en las mismas condiciones.
- Revisar si la pérdida se produce en partidos, repeticiones o menús.
- Probar distintos modos de calidad antes de fijar la configuración definitiva.
- Mantener actualizados el juego y los controladores de la tarjeta gráfica.
La situación podría cambiar con futuras versiones del juego o de los controladores. Un parche de optimización tendría capacidad para corregir parte del impacto y devolver a DLSS 5 el comportamiento esperado. De momento, el estreno de NBA 2K27 deja una conclusión clara: más tecnología no siempre significa más rendimiento, incluso cuando se combina con las GPU más potentes del mercado.
Un estreno técnico con más preguntas que respuestas
NBA 2K27 llega con una función llamada a mejorar la presentación gráfica, pero las primeras mediciones sitúan el foco en un problema inesperado. Una pérdida de hasta el 58% con DLSS 5, también en las RTX 5090 y RTX 5080, obliga a revisar con cautela las promesas de rendimiento asociadas a esta tecnología.
Para los jugadores de PC, la clave estará en comprobar el resultado real de cada configuración y no únicamente en activar la opción más moderna. Mientras se esperan posibles mejoras, la experiencia más fluida puede encontrarse, paradójicamente, con DLSS 5 desactivado.