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El Hospital Doctor Negrín incorpora ultrasonidos para tratar casos complejos de trombosis venosa cerebral

El Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín ha incorporado una tecnología basada en ultrasonidos para abordar casos complejos de trombosis venosa cerebral, una enfermedad poco frecuente que puede comprometer el drenaje de la sangre desde el cerebro y provocar complicaciones neurológicas graves.

La nueva herramienta amplía las opciones terapéuticas disponibles para pacientes en los que el tratamiento convencional no resulta suficiente o cuya evolución clínica exige una intervención más avanzada. Su aplicación se integra en la atención especializada que requieren estos episodios, con la participación coordinada de distintos equipos médicos.

Una alternativa para situaciones de especial complejidad

La trombosis venosa cerebral aparece cuando se forma un coágulo en los senos venosos o en las venas encargadas de recoger la sangre del cerebro. Esta obstrucción puede aumentar la presión intracraneal y dificultar la circulación, con síntomas que van desde el dolor de cabeza intenso hasta alteraciones visuales, convulsiones o déficits neurológicos.

El tratamiento inicial suele apoyarse en fármacos anticoagulantes. Sin embargo, algunos pacientes presentan una respuesta insuficiente, un empeoramiento pese a la medicación o una obstrucción especialmente extensa. En estos escenarios, los procedimientos endovasculares pueden convertirse en una opción para intentar restablecer el flujo sanguíneo.

La tecnología incorporada por el Doctor Negrín utiliza energía ultrasónica como apoyo durante la intervención. El objetivo es favorecer la acción del tratamiento sobre el trombo y facilitar su fragmentación o eliminación mediante técnicas mínimamente invasivas, siempre en función de las características de cada caso.

Intervención endovascular y precisión

Este tipo de procedimiento se realiza habitualmente a través de un catéter que se introduce por el sistema vascular y se guía hasta la zona afectada. De este modo, los especialistas pueden actuar directamente sobre la obstrucción sin necesidad de recurrir a una cirugía abierta.

El uso de ultrasonidos puede contribuir a mejorar la distribución del tratamiento local y a acelerar la respuesta en determinados pacientes. No obstante, la indicación depende de una valoración clínica y radiológica individualizada, ya que la trombosis venosa cerebral puede presentar causas, extensión y evolución muy diferentes.

La selección de los casos requiere analizar factores como el estado neurológico, la localización del trombo, la presencia de hemorragia, la respuesta a los anticoagulantes y el riesgo asociado a la intervención. Por ello, la tecnología no sustituye a los tratamientos habituales, sino que amplía el arsenal disponible para los cuadros de mayor complejidad.

Un abordaje coordinado desde el hospital

La atención de esta patología exige una respuesta rápida y multidisciplinar. Neurología, Neurorradiología Intervencionista, Neurocirugía, Cuidados Intensivos y los equipos de diagnóstico por imagen pueden intervenir en diferentes fases del proceso, desde la identificación del coágulo hasta la vigilancia posterior.

La incorporación de esta tecnología refuerza la capacidad del hospital para ofrecer tratamientos especializados dentro de un circuito asistencial coordinado. La rapidez en el diagnóstico y la elección del tratamiento son factores determinantes para reducir el riesgo de secuelas y favorecer la recuperación.

La importancia de reconocer los síntomas

Aunque se trata de una enfermedad infrecuente, sus manifestaciones pueden confundirse inicialmente con otros problemas neurológicos. El dolor de cabeza persistente o de aparición inusual es uno de los signos más habituales, pero también pueden aparecer visión borrosa, vómitos, somnolencia, debilidad en una parte del cuerpo, dificultades para hablar o crisis epilépticas.

Ante síntomas neurológicos repentinos o un dolor de cabeza intenso que no responde a los tratamientos habituales, es fundamental solicitar atención médica urgente. La evaluación combina la exploración clínica con pruebas de imagen, como la tomografía computarizada o la resonancia magnética, que permiten detectar alteraciones en el sistema venoso cerebral.

Una tecnología integrada en la medicina personalizada

El avance no reside únicamente en el dispositivo, sino en su integración dentro de una estrategia terapéutica adaptada a cada paciente. La trombosis venosa cerebral puede estar relacionada con factores muy diversos, entre ellos trastornos de la coagulación, infecciones, enfermedades inflamatorias, determinados tratamientos o situaciones que aumentan el riesgo de formar coágulos.

Por este motivo, después de superar la fase aguda también es necesario investigar la causa, establecer el seguimiento adecuado y valorar la duración del tratamiento anticoagulante. La recuperación puede ser favorable en muchos casos, aunque algunos pacientes necesitan rehabilitación o controles neurológicos prolongados.

Con la incorporación de los ultrasonidos, el Hospital Doctor Negrín suma una herramienta para afrontar los episodios más difíciles de esta patología. La medida refuerza la capacidad de respuesta ante una urgencia neurológica que requiere diagnóstico temprano, experiencia especializada y decisiones terapéuticas ajustadas a la evolución de cada persona.

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