Un barco vivero con tecnología viguesa incorpora una desaladora de 10.000 metros cúbicos en Chile
Un nuevo wellboat o barco vivero ya opera en Chile con tecnología desarrollada desde Vigo. La embarcación incorpora una desaladora de Peter Taboada capaz de producir 10.000 metros cúbicos de agua, una solución pensada para reforzar la autonomía y la eficiencia de las operaciones de acuicultura en el mar.
La entrada en funcionamiento de este buque pone de relieve el papel de la ingeniería gallega en un sector que necesita sistemas cada vez más avanzados para controlar la calidad del agua y reducir la dependencia de recursos externos. La desalación embarcada permite disponer de agua tratada directamente a bordo, sin tener que trasladarla desde instalaciones situadas en tierra.
Una planta desaladora integrada en un barco vivero
Los wellboats son embarcaciones especializadas en el transporte y manejo de peces vivos. Sus depósitos interiores permiten trasladar ejemplares en condiciones controladas y realizar operaciones vinculadas a la producción acuícola. Para ello, el agua debe mantenerse dentro de unos parámetros adecuados de salinidad, temperatura, oxigenación y limpieza.
La incorporación de una desaladora añade una capacidad estratégica a este tipo de buques. El sistema puede transformar agua de mar en agua desalinizada para cubrir distintas necesidades operativas, adaptándose a los requerimientos de cada fase del trabajo a bordo.
En este caso, la tecnología suministrada por Peter Taboada alcanza una capacidad de producción de 10.000 metros cúbicos. La cifra sitúa la instalación como un elemento de gran relevancia dentro del equipamiento del barco y refuerza la capacidad de la embarcación para trabajar durante periodos prolongados.
La importancia del agua en la acuicultura
El agua es uno de los factores críticos en cualquier actividad acuícola. Una variación inadecuada en sus características puede afectar al bienestar de los peces y complicar las operaciones de transporte, clasificación o tratamiento. Por ese motivo, los barcos vivero emplean sistemas específicos para renovar, filtrar y acondicionar el agua de sus tanques.
Una desaladora integrada permite generar agua con unas condiciones más controladas. Además, puede facilitar la gestión de los recursos en zonas donde el acceso a agua dulce o a infraestructuras portuarias es limitado. Esta flexibilidad resulta especialmente útil en operaciones desarrolladas a gran distancia de la costa o en áreas con una elevada actividad acuícola.
La solución también contribuye a reducir la necesidad de transportar agua en depósitos auxiliares. Al producirla en la propia embarcación, se simplifica la logística y se limita el número de desplazamientos vinculados al suministro. El resultado puede traducirse en una operación más autónoma y con un uso más eficiente de los recursos.
Tecnología viguesa para un mercado internacional
La participación de Peter Taboada en este proyecto refleja la proyección internacional de la industria tecnológica de Vigo. La empresa está especializada en soluciones para el tratamiento y la gestión del agua, un ámbito que abarca desde instalaciones terrestres hasta equipos diseñados para trabajar en entornos marinos.
El desarrollo de una desaladora para un wellboat exige tener en cuenta factores específicos: el espacio disponible, el peso de los equipos, el consumo energético, la resistencia a la corrosión y la necesidad de mantener un funcionamiento estable durante la navegación. A estas condiciones se suma la importancia de facilitar el mantenimiento en un entorno con acceso limitado a talleres e instalaciones de apoyo.
La integración de todos estos elementos convierte la desaladora en algo más que un equipo independiente. Su rendimiento debe coordinarse con los sistemas de almacenamiento, bombeo y tratamiento del agua del barco para garantizar que la operación se desarrolla de forma segura y continua.
Más eficiencia y autonomía en el mar
El nuevo barco vivero representa una tendencia creciente en la acuicultura: trasladar a bordo capacidades que tradicionalmente dependían de instalaciones en tierra. Con sistemas de tratamiento, control y producción de agua, estas embarcaciones pueden asumir más tareas y operar con una mayor independencia logística.
La desaladora de 10.000 metros cúbicos aporta, en ese contexto, una herramienta para mejorar la planificación de las operaciones. También permite afrontar con más garantías trabajos en zonas alejadas de los puertos y responder a las necesidades de una actividad que busca combinar productividad, control ambiental y bienestar animal.
La puesta en servicio del wellboat en Chile confirma así el avance de las soluciones embarcadas para la acuicultura. Al mismo tiempo, consolida la presencia de la tecnología desarrollada en Vigo en proyectos internacionales relacionados con el agua y la actividad marítima.



