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Galicia pone en marcha su nuevo Pacto Digital con el foco en la tecnología y la capacitación

La Xunta de Galicia, los clústeres sectoriales y 19 empresas tecnológicas han iniciado los trabajos del nuevo Pacto Digital de Galicia. La iniciativa nace con el objetivo de reforzar la especialización tecnológica de la comunidad y avanzar hacia un modelo digital más coordinado entre la Administración, el tejido empresarial y los profesionales.

El arranque se articula mediante grupos de trabajo centrados en tecnología y capacitación. Estos equipos deberán servir para identificar prioridades, ordenar las necesidades del ecosistema digital gallego y plantear medidas que respondan a los retos de las empresas y de la sociedad.

Una estrategia compartida entre Administración y empresas

El nuevo pacto pretende reunir en un mismo marco a los principales agentes relacionados con la transformación digital de Galicia. La participación de la Xunta, de los clústeres sectoriales y de compañías tecnológicas busca facilitar una visión común sobre las oportunidades y las dificultades que plantea la digitalización.

La colaboración público-privada será uno de los elementos centrales de esta estrategia. Las empresas aportan conocimiento práctico sobre el mercado, las tecnologías disponibles y las carencias que encuentran en su actividad diaria, mientras que la Administración puede impulsar políticas, programas y recursos alineados con esas necesidades.

El objetivo no se limita a incorporar herramientas digitales. El planteamiento pasa también por consolidar un ecosistema capaz de generar conocimiento, mejorar la competitividad empresarial y favorecer la creación de oportunidades vinculadas a la innovación tecnológica.

La capacitación, una prioridad para la transformación digital

La formación ocupa un espacio destacado en los grupos de trabajo del Pacto Digital de Galicia. La evolución de la tecnología está modificando los perfiles profesionales que necesitan las empresas, al tiempo que obliga a actualizar las competencias de las personas que ya están incorporadas al mercado laboral.

En este contexto, la capacitación digital se plantea como una condición necesaria para que la transformación tecnológica llegue a todos los ámbitos. No basta con que las organizaciones dispongan de soluciones avanzadas si no cuentan con profesionales capaces de implantarlas, gestionarlas y aprovecharlas de forma eficiente.

La especialización también puede contribuir a responder a uno de los principales desafíos del sector: la disponibilidad de talento. Una oferta formativa conectada con las demandas reales de las empresas ayudaría a acercar el sistema educativo y el mercado laboral, además de reforzar las oportunidades para los profesionales gallegos.

Tecnología aplicada a los sectores productivos

La participación de los clústeres sectoriales apunta a una aplicación transversal del pacto. La digitalización afecta a industrias y actividades muy diferentes, por lo que las prioridades no son necesariamente las mismas para cada ámbito productivo.

Las necesidades de una empresa industrial pueden diferir de las de una compañía de servicios, una organización vinculada al comercio o una entidad relacionada con el territorio rural. Por ello, el trabajo conjunto permitirá analizar los retos desde una perspectiva sectorial y buscar respuestas más ajustadas.

Entre las líneas de interés habituales en este tipo de procesos se encuentran la modernización de procesos, la gestión de datos, la automatización, la ciberseguridad y el desarrollo de nuevos servicios digitales. El pacto deberá concretar cómo se traducen estas prioridades en acciones adaptadas a la realidad económica y social de Galicia.

Un marco para ordenar las prioridades digitales

El inicio de los grupos de trabajo representa el primer paso de una iniciativa que pretende dotar de mayor coherencia a las políticas de digitalización. La coordinación entre los distintos actores puede ayudar a evitar esfuerzos aislados y a concentrar los recursos en proyectos con capacidad de impacto.

También permitirá poner en común la experiencia de las empresas tecnológicas que participan en el proceso. La presencia de 19 compañías aporta una representación directa del sector y puede facilitar el conocimiento de las tendencias, las barreras de implantación y las oportunidades de crecimiento relacionadas con la innovación.

El reto será que las conclusiones de estos grupos se conviertan en medidas concretas, con objetivos claros y mecanismos para evaluar sus resultados. La utilidad del Pacto Digital dependerá, en buena medida, de su capacidad para pasar del diagnóstico a la ejecución.

Galicia busca reforzar su posición tecnológica

Con esta iniciativa, Galicia da un nuevo paso para impulsar su especialización digital y fortalecer la relación entre el sector público, las empresas y los agentes de conocimiento. El propósito es construir una base común que permita afrontar la transformación tecnológica con una visión de largo plazo.

La capacitación y la cooperación empresarial serán claves para que ese proceso tenga un impacto real. Si el pacto logra traducir las necesidades del ecosistema en formación, innovación y soluciones aplicables, podrá contribuir a mejorar la competitividad de las empresas gallegas y a generar nuevas oportunidades profesionales en el ámbito tecnológico.

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