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¿Cómo elegir una tecnología de bombeo adecuada?

Cada verano constata una realidad que empieza a formar parte del día a día en buena parte de Europa: las temperaturas alcanzan valores cada vez más altos y los episodios de calor extremo se prolongan durante más tiempo. Lo que hace apenas unos años eran fenómenos puntuales se ha convertido en una tendencia que está transformando la forma en que gestionamos uno de nuestros recursos más valiosos: el agua.

Los datos que se están registrando este año reflejan claramente esta evolución. La primera mitad del verano meteorológico de 2026 ha sido calificada por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) como la más cálida de la serie histórica en España, con una anomalía térmica de 3,3 ºC respecto a la media del periodo 1991-2020. Esta cifra supera en 0,4 ºC el anterior récord, registrado en 2024, y en 1 ºC el de 2015, con prácticamente todos los días del verano registrando temperaturas por encima de los valores habituales.

Este escenario no solo incrementa la demanda de agua en aplicaciones domésticas, agrícolas, industriales o recreativas, sino que también obliga a que las infraestructuras hidráulicas trabajen durante más horas y bajo mayores exigencias operativas. Sistemas de abastecimiento, riego, climatización o piscinas deben garantizar un funcionamiento continuo, eficiente y fiable incluso en los periodos de máxima demanda, lo que convierte a la selección del sistema de bombeo en un factor cada vez más estratégico.

Más allá del caudal: elegir la bomba adecuada es una decisión técnica

En muchas instalaciones, la bomba sigue considerándose un componente más del sistema hidráulico. Sin embargo, una selección incorrecta puede traducirse en pérdidas de presión, un funcionamiento fuera del punto óptimo de rendimiento, mayor consumo energético, desgaste prematuro de los equipos e incluso problemas de cavitación que afectan directamente a la vida útil de la instalación. Por el contrario, un correcto dimensionamiento permite optimizar el rendimiento hidráulico, reducir el consumo eléctrico y garantizar la continuidad del servicio durante toda la vida útil del sistema.

«Cada aplicación presenta unas condiciones hidráulicas diferentes. Elegir la tecnología de bombeo adecuada no solo mejora la eficiencia energética, sino que también reduce el mantenimiento, aumenta la fiabilidad de la instalación y optimiza el coste total de propiedad del equipo», explica Wenjie Cheng, director global de Producto de Bombas Comerciales de LEO Pump.

Bombas Jet: suministro fiable para aplicaciones de abastecimiento y presurización

Entre las tecnologías más utilizadas para aplicaciones de abastecimiento destacan las bombas Jet, cuya capacidad autoaspirante permite garantizar un suministro estable incluso cuando existen pequeñas cantidades de aire en la tubería o condiciones de aspiración complejas. Su versatilidad las convierte en una solución habitual para el abastecimiento doméstico, captación de agua desde depósitos o pozos poco profundos, sistemas de riego, grupos de presión o aplicaciones

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