La Rioja refuerza su apuesta por el talento con becas de investigación y tecnología para jóvenes
La Rioja quiere convertir el talento en uno de los motores de su estrategia de innovación. Para ello, el Gobierno regional ha activado dos líneas de actuación complementarias: casi tres millones de euros en ayudas destinadas a investigadores predoctorales y posdoctorales, y un convenio con la Fundación Hiberus para acercar la tecnología a los más pequeños mediante el programa Menudos techies.
La iniciativa combina el impulso a las carreras científicas con la formación tecnológica desde edades tempranas. El objetivo es construir un ecosistema capaz de atraer, formar y retener profesionales, al tiempo que despierta vocaciones relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.
Casi tres millones para impulsar la investigación
El paquete de ayudas predoctorales y posdoctorales representa una de las principales medidas del plan de talento vinculado a la innovación en La Rioja. La financiación se dirige tanto a quienes comienzan su recorrido investigador como a profesionales que ya han completado el doctorado y buscan consolidar su actividad científica.
Las ayudas predoctorales resultan especialmente relevantes para garantizar el relevo generacional en universidades, centros de investigación y otros entornos de conocimiento. Durante esta etapa, los investigadores desarrollan su tesis y adquieren experiencia en proyectos que pueden tener impacto académico, empresarial o social.
Por su parte, el respaldo a investigadores posdoctorales contribuye a mantener la actividad científica una vez superada la tesis. Esta fase suele ser decisiva para ampliar la experiencia, participar en redes de colaboración y avanzar hacia puestos estables o proyectos de mayor responsabilidad.
La movilización de cerca de tres millones de euros persigue, por tanto, algo más que financiar estancias o contratos. La apuesta busca reforzar la base de conocimiento de la comunidad y ofrecer más oportunidades a profesionales que pueden contribuir a la transformación tecnológica y económica de la región.
La tecnología también se aprende desde la infancia
La segunda medida se centra en las nuevas generaciones. El convenio suscrito con la Fundación Hiberus promueve Menudos techies, un programa concebido para aproximar la tecnología a niños y niñas de una forma práctica, comprensible y vinculada a la creatividad.
Este tipo de propuestas pretende que los menores no se limiten a utilizar dispositivos y servicios digitales, sino que entiendan mejor cómo funcionan y qué posibilidades ofrecen. La programación, la robótica, la inteligencia artificial o la creación de soluciones digitales pueden convertirse en herramientas para desarrollar el pensamiento lógico y la capacidad de resolver problemas.
El enfoque temprano también permite combatir estereotipos y ampliar la participación en las disciplinas tecnológicas. Despertar el interés durante la infancia puede ser determinante para que, en el futuro, más estudiantes consideren itinerarios formativos y profesionales relacionados con la innovación.
Una estrategia que conecta educación, ciencia y empresa
Las dos iniciativas responden a necesidades distintas, pero forman parte de una misma visión. Las becas se dirigen a personas que ya han elegido la investigación como camino profesional, mientras que Menudos techies trabaja en la fase previa: la de descubrir intereses y desarrollar habilidades.
Esta continuidad es clave para cualquier territorio que aspire a consolidar un sector tecnológico propio. No basta con captar empresas o poner en marcha proyectos innovadores si no existe una cantera de profesionales preparada para desarrollarlos. Del mismo modo, la formación inicial necesita oportunidades académicas y laborales que permitan dar continuidad al talento.
El plan de talento de La Rioja intensifica así la estrategia regional de innovación mediante una combinación de financiación, divulgación y colaboración con entidades especializadas. La participación de la Fundación Hiberus añade una dimensión práctica al programa infantil y refuerza la conexión entre el sistema educativo y el tejido tecnológico.
Retener profesionales para generar oportunidades
Uno de los grandes retos de las comunidades con menor población es evitar que los perfiles cualificados tengan que marcharse para continuar su carrera. Las ayudas a la investigación pueden contribuir a ofrecer alternativas dentro de La Rioja y favorecer que el conocimiento permanezca en la región.
El impacto esperado no se limita a los beneficiarios directos. La actividad investigadora puede impulsar colaboraciones con empresas, facilitar la transferencia de conocimiento y abrir nuevas líneas de innovación aplicada. A medio plazo, estas conexiones pueden traducirse en proyectos, empleo cualificado y servicios tecnológicos.
La formación infantil cumple una función igualmente estratégica, aunque sus resultados se desarrollen a más largo plazo. Invertir en competencias digitales desde los primeros años ayuda a preparar a una generación que tendrá que desenvolverse en un mercado laboral cada vez más condicionado por la automatización y las tecnologías emergentes.
Un compromiso sostenido con la innovación
Con estas dos vías de actuación, La Rioja plantea una política de talento que abarca desde la infancia hasta la investigación avanzada. La combinación de recursos públicos y colaboración con el sector privado busca fortalecer toda la cadena: despertar vocaciones, acompañar la formación y facilitar el desarrollo profesional.
El reto será mantener esta apuesta en el tiempo y medir su impacto en la comunidad científica, el sistema educativo y las empresas. La continuidad de las ayudas y de los programas de divulgación tecnológica será determinante para que la innovación deje de ser una iniciativa puntual y se convierta en una capacidad estructural de La Rioja.



