Meta lanza sus primeras gafas inteligentes sin cámara para reducir el peso y las dudas sobre privacidad
Meta ha ampliado su catálogo de gafas inteligentes con un modelo que prescinde de uno de sus componentes más controvertidos: la cámara. Las nuevas Ray-Ban Meta Audio están diseñadas para escuchar música, atender llamadas y utilizar Meta AI mediante comandos de voz, pero no pueden capturar fotografías ni vídeos.
La compañía también ha presentado la tercera generación de sus gafas con cámara, nuevos diseños orientados al público femenino y unas gafas de realidad virtual más ligeras. Con esta renovación, Meta busca consolidar su posición en el mercado de los dispositivos ponibles vinculados a la inteligencia artificial.
Ray-Ban Meta Audio: inteligencia artificial sin imágenes
Las nuevas Ray-Ban Meta Audio estarán disponibles en los diseños Clubmaster y Burbank por 349 euros. Su principal diferencia frente a las gafas anteriores es la ausencia de cámara, una decisión que limita algunas funciones, pero que también reduce el peso y puede facilitar su uso en espacios donde estos dispositivos generan desconfianza.
Estas gafas incorporan altavoces y micrófonos para escuchar música, realizar llamadas y conversar con Meta AI. El asistente puede responder preguntas, crear recordatorios o enviar mensajes a través de órdenes de voz. En este caso, la interacción con la inteligencia artificial no depende de analizar lo que el usuario está viendo.
Una inteligencia artificial conversacional es un sistema capaz de interpretar instrucciones expresadas en lenguaje natural y generar una respuesta. En las Ray-Ban Meta Audio, la comunicación se realiza principalmente mediante audio, sin el componente visual que permite a otros modelos identificar objetos, leer textos o describir escenas.
Meta asegura que las gafas no graban audio de forma continua. Según la explicación ofrecida por la compañía, el dispositivo permanece atento a una palabra de activación concreta, conocida como palabra clave, y solo comienza a procesar la conversación cuando la detecta. La empresa sostiene que no envía el contenido antes de ese momento.
Este funcionamiento es similar al de otros altavoces inteligentes, aunque la privacidad seguirá siendo una cuestión relevante. La diferencia es que las Ray-Ban Meta Audio se llevan en la cara y pueden utilizarse en lugares públicos, por lo que resulta especialmente importante que las personas cercanas sepan cuándo se está interactuando con ellas.
Más ligeras y con hasta 12 horas de autonomía
La eliminación de la cámara permite reducir el peso del dispositivo. El modelo más ligero pesa 43 gramos, frente a los aproximadamente 51 gramos de unas Ray-Ban Meta con cámara. La autonomía también mejora y alcanza hasta 12 horas de uso, según las cifras facilitadas por Meta.
La cámara ha sido hasta ahora el elemento más llamativo de las gafas inteligentes de la compañía. Permite tomar fotografías y vídeos en primera persona, pero también actúa como los ojos de Meta AI. Gracias a ella, el asistente puede responder sobre lo que el usuario tiene delante, reconocer determinados objetos o extraer información de un texto.
Precisamente esa capacidad ha generado parte de la controversia alrededor del producto. Se han denunciado usos para grabar a personas sin permiso y las gafas están prohibidas en determinados espacios. También han surgido dudas sobre situaciones en las que podrían seguir registrando información al quitárselas o sobre su empleo para copiar durante exámenes.
El nuevo modelo no elimina todos los riesgos asociados a un dispositivo conectado, pero sí evita la captura de imágenes. Meta plantea así una alternativa para quienes quieren utilizar un asistente de voz integrado en unas gafas sin llevar una cámara incorporada.
Ray-Ban Meta Gen 3 y nuevos diseños con cámara
Junto a las Audio, Meta ha anunciado la tercera generación de sus gafas inteligentes convencionales. Las Ray-Ban Meta Gen 3 se comercializan en los diseños Wayfarer, Zena y Aviator, todos ellos equipados con cámara.
La nueva generación incorpora un micrófono renovado para mejorar la claridad de las llamadas y ofrece una hora adicional de autonomía, con hasta nueve horas de uso. El precio de partida es de 449 euros.
La compañía también suma los modelos Capri y Nova a su familia Meta Glasses. Son propuestas algo más económicas, con diseños orientados especialmente al público femenino, aunque mantienen la cámara y las funciones de inteligencia artificial asociadas a ella. Su precio parte de los 309 euros.
Unas gafas de realidad virtual más discretas
El evento también ha servido para mostrar unas nuevas gafas de realidad virtual, distintas de las gafas inteligentes pensadas para llevar por la calle. El dispositivo destaca por un diseño más compacto y un peso de solo 100 gramos, una cifra inferior a la de muchos visores actuales.
Entre sus especificaciones figuran el chip Snapdragon Reality Elite, 12 GB de memoria RAM, 128 GB de almacenamiento y una pantalla 5K micro OLED con una frecuencia de refresco de 120 Hz. Esta última cifra indica cuántas imágenes puede mostrar la pantalla por segundo y favorece una representación más fluida, especialmente en videojuegos y entornos inmersivos.
Las gafas de realidad virtual llegarán en primavera de 2027. Meta todavía no ha confirmado su precio.
Meta prepara un colgante con el agente Muse
La compañía también ha adelantado el Muse Charm, un pequeño colgante con aspecto de mascota digital que integrará el agente de inteligencia artificial Muse. Los agentes de IA son sistemas diseñados para ejecutar tareas y tomar decisiones dentro de unos límites, en lugar de limitarse a responder preguntas.
Por ahora, Meta no ha detallado sus funciones ni sus especificaciones. La empresa prevé ponerlo a la venta en Estados Unidos durante la campaña navideña, mientras continúa ampliando su ecosistema de dispositivos con inteligencia artificial.



