Los robots llegan al montaje de motores de avión: Pratt Whitney presenta a BARB
La industria ha confiado en robots por décadas para tareas repetitivas, pero la precisión necesaria en el ensamblaje de motores de avión es un desafío único. Pratt Whitney ha presentado a BARB, un robot que trabaja en la planta de ensamblaje en Middletown, Connecticut, en el ensamblaje del motor comercial 1100G, utilizado en varias flotas de Airbus y Embraer.
El desafío de la precisión y la seguridad en el ensamblaje de motores
El trabajo de BARB se centra en los subconjuntos de rodamientos, una tarea delicada que requiere ajustes precisos y secuencias controladas. Cualquier error en el montaje de un motor puede representar un riesgo para la seguridad, por lo que la vigilancia es extrema y los controles son minuciosos.
El aprendizaje de la máquina en la fábrica real
BARB llegó a la planta en 2024 pero no comenzó a funcionar hasta 2026, después de extensas pruebas con cámaras y sensores. La transición de trabajar con piezas de descarte a piezas nuevas reveló nuevos desafíos de aprendizaje para la máquina, demostrando cómo se adapta a su entorno y evoluciona en una fábrica.
El futuro de la automatización en el montaje de motores
Pratt Whitney planea llevar la automatización a módulos más complejos de forma gradual. El siguiente paso es el módulo difusor central del 1100G, lo que requerirá un área más grande y un robot de mayor tamaño. Este avance muestra el camino hacia la automatización en la industria aeroespacial.
Próximos pasos en la automatización
La integración de robots en el ensamblaje de motores de avión es un hito en la industria, marcando un avance significativo en la automatización de procesos críticos. El desarrollo gradual de esta tecnología promete mejorar la eficiencia y la seguridad en la fabricación de motores en el futuro.



