Welyto, el dispositivo creado en Sevilla que utiliza la IA para combatir la soledad de las personas mayores
Dos emprendedores sevillanos han creado Welyto, un dispositivo basado en inteligencia artificial que busca ofrecer compañía a las personas mayores y, al mismo tiempo, apoyar el seguimiento de su bienestar cognitivo. La herramienta mantiene conversaciones, recuerda episodios de la vida de cada usuario y propone ejercicios orientados a trabajar la memoria.
El proyecto parte de una realidad cada vez más visible: la soledad no deseada afecta especialmente a quienes viven solos o cuentan con una red de apoyo limitada. En este contexto, la tecnología puede convertirse en un recurso complementario para favorecer la conversación cotidiana y detectar cambios que, en ocasiones, pasan desapercibidos para familiares y cuidadores.
Una conversación adaptada a cada persona
La principal función de Welyto es interactuar con las personas mayores mediante conversaciones. El dispositivo puede mantener diálogos y recuperar información compartida previamente, como recuerdos, experiencias o temas de interés para el usuario.
Esta capacidad de recordar pretende hacer que las interacciones sean más naturales y personalizadas. No se trata únicamente de responder a una pregunta puntual, sino de construir una relación continuada en la que la herramienta pueda reconocer preferencias y mantener el hilo de conversaciones anteriores.
Para una persona que pasa buena parte del día sola, disponer de un sistema con el que hablar puede ayudar a establecer rutinas y reducir la sensación de aislamiento. Welyto no sustituye el contacto humano, pero sí plantea una vía de acompañamiento tecnológico para los momentos en los que familiares, amigos o profesionales no están disponibles.
La memoria como señal de alerta
Además de conversar, Welyto trabaja la memoria a través de la interacción con el usuario. Las conversaciones y propuestas del dispositivo están orientadas a estimular el recuerdo y mantener activa la actividad cognitiva en el día a día.
El sistema también puede contribuir a identificar posibles cambios en el comportamiento o en la capacidad de recordar. La detección temprana de estas señales permitiría ponerlas en conocimiento de familiares o profesionales para valorar si es necesario realizar un seguimiento más detallado.
En cualquier caso, esta función debe entenderse como un apoyo y no como una herramienta de diagnóstico. La inteligencia artificial puede señalar patrones o variaciones, pero cualquier problema de salud debe ser evaluado por personal sanitario cualificado.
Tecnología para el cuidado y la autonomía
El planteamiento de Welyto se sitúa en un punto intermedio entre la asistencia y la autonomía. Por un lado, ofrece una presencia capaz de conversar y acompañar. Por otro, busca aportar información útil para que el entorno de la persona mayor pueda conocer mejor su evolución.
Esta combinación puede resultar especialmente relevante en hogares donde los familiares no pueden realizar un seguimiento diario. También puede servir como complemento para cuidadores y entidades dedicadas a la atención de personas mayores, siempre que su uso se integre dentro de un modelo de cuidado más amplio.
La utilidad de este tipo de dispositivos dependerá en buena medida de su facilidad de uso. Para que una persona mayor pueda incorporarlo a su rutina, la interacción debe ser sencilla, clara y accesible, sin exigir conocimientos técnicos ni procesos de configuración complejos.
La importancia de la privacidad
El uso de inteligencia artificial en conversaciones relacionadas con la vida personal y el estado cognitivo plantea también retos importantes. Los datos que se generen deben tratarse con garantías, especialmente cuando pueden incluir recuerdos, hábitos, información familiar o indicios relacionados con la salud.
La transparencia será fundamental para que usuarios y familias sepan qué información recopila el dispositivo, con qué finalidad se utiliza y quién puede acceder a ella. También será necesario explicar de forma comprensible los límites de la herramienta y evitar que la tecnología cree una falsa sensación de supervisión médica.
En este sentido, el desarrollo de Welyto refleja una tendencia creciente: aplicar la inteligencia artificial a necesidades sociales concretas, como el envejecimiento, la compañía y la prevención. El reto no consiste solo en crear dispositivos capaces de hablar, sino en conseguir que esa conversación sea útil, segura y respetuosa con la autonomía de cada persona.
Un apoyo, no un sustituto de las relaciones humanas
Welyto nace con el objetivo de convertir la conversación y el trabajo de la memoria en herramientas de acompañamiento. Su propuesta aborda dos problemas conectados: la soledad de las personas mayores y la dificultad para detectar a tiempo determinados cambios en su día a día.
La tecnología puede ayudar a mantener rutinas y aportar señales de interés para el entorno, pero el vínculo con familiares, amigos, cuidadores y profesionales sigue siendo esencial. El valor de soluciones como Welyto estará, por tanto, en complementar esas relaciones y facilitar una atención más cercana, no en reemplazarlas.



