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Monterrei ha quedado marcado por la muerte de un hombre de 63 años en el interior de un lagar, mientras elaboraba vino. El suceso puso de relieve un peligro poco visible durante la fermentación: la acumulación de gases que puede desplazar el oxígeno y provocar una asfixia en pocos minutos.

El fallecimiento ocurrió en un lagar de esta comarca de Ourense y fue comunicado después de que el hombre fuera localizado sin vida. La investigación trata de aclarar las circunstancias exactas del accidente, aunque las primeras informaciones apuntan a los gases generados durante el proceso de fermentación.

Qué ocurrió en el lagar de Monterrei

El hombre se encontraba haciendo vino en un lagar de Monterrei cuando sufrió el episodio que terminó con su vida. Al lugar se desplazaron los servicios de emergencia, que no pudieron hacer nada por salvarlo.

El caso fue descrito inicialmente como una muerte por asfixia relacionada con los gases de la fermentación. En estos espacios, el dióxido de carbono liberado por el mosto puede acumularse, especialmente en zonas bajas, bodegas y lugares con poca ventilación.

Una emergencia difícil de percibir

El dióxido de carbono no tiene color ni olor. Por eso, una persona puede entrar en un recinto aparentemente normal y perder la consciencia sin advertir que el aire no contiene suficiente oxígeno.

La peligrosidad aumenta cuando el lagar está cerrado o cuenta con una ventilación deficiente. Además, quien intenta auxiliar a la víctima sin protección puede quedar expuesto al mismo riesgo, lo que convierte estos accidentes en situaciones especialmente delicadas.

Por qué los gases del vino pueden causar asfixia

Durante la fermentación, las levaduras transforman los azúcares del mosto en alcohol y liberan dióxido de carbono. El gas se acumula cerca del suelo porque es más pesado que el aire, sobre todo en depósitos, cubas, sótanos y lagares.

Cuando la concentración es elevada, el dióxido de carbono desplaza el oxígeno. La persona afectada puede sufrir mareos, confusión, pérdida de coordinación y desmayo antes de poder salir del recinto.

  • Falta de oxígeno: el organismo deja de recibir el aire necesario para funcionar.
  • Pérdida rápida de consciencia: la exposición puede avanzar sin señales evidentes.
  • Riesgo para los rescatadores: entrar sin equipos adecuados puede provocar nuevas víctimas.

Qué medidas ayudan a prevenir un accidente en un lagar

La elaboración tradicional de vino exige extremar las precauciones, incluso cuando se realiza en una instalación familiar. La apariencia de normalidad del espacio no garantiza que el aire sea respirable.

Ventilar antes de entrar

La ventilación debe mantenerse durante la fermentación y antes de acceder a cualquier zona cerrada. Abrir puertas o ventanas puede ayudar, pero no siempre basta si el recinto tiene rincones profundos o depósitos que continúan liberando gas.

No entrar solo ni improvisar un rescate

Una de las recomendaciones básicas es evitar trabajar sin compañía. Si alguien se desmaya dentro del lagar, no se debe entrar impulsivamente para sacarlo, porque el gas puede afectar también a quien presta auxilio.

  1. Avisar de inmediato a los servicios de emergencia.
  2. Mantenerse fuera de la zona contaminada.
  3. Facilitar a los equipos de rescate toda la información sobre el espacio y la fermentación.
  4. No regresar al interior hasta que se confirme que el ambiente es seguro.

Comprobar la atmósfera del recinto

En instalaciones dedicadas a la producción de vino, los detectores de gases y de oxígeno permiten comprobar si el espacio es seguro. Estos equipos resultan especialmente importantes en bodegas subterráneas, depósitos y lugares con ventilación limitada.

La investigación sobre la muerte en Monterrei

La muerte del hombre en Monterrei quedó en manos de las autoridades, que deben determinar cómo se produjo el accidente y confirmar la causa del fallecimiento. La intervención de los servicios de emergencia y las diligencias posteriores permitirán reconstruir los últimos momentos.

En este tipo de sucesos, la investigación suele analizar las condiciones del lagar, el estado de la ventilación y la posible presencia de dióxido de carbono. También se revisa si existían medidas de seguridad y si el acceso al recinto se realizó durante una fase activa de fermentación.

Un aviso para las bodegas familiares de Ourense

El accidente ocurrido en Monterrei sirve como advertencia para quienes elaboran vino de manera doméstica o tradicional. La experiencia no elimina los riesgos de una fermentación, especialmente cuando se trabaja en espacios cerrados.

La prevención pasa por ventilar, evitar accesos innecesarios, utilizar medidores adecuados y pedir ayuda profesional ante cualquier emergencia. Un olor normal, una puerta abierta o unos minutos de espera no permiten saber por sí solos si el aire es seguro.

La tragedia recuerda que el proceso del vino, ligado a la vida rural y a las costumbres de muchas familias, también requiere protocolos de seguridad. Extremar las precauciones puede evitar que una tarea habitual termine en un desenlace irreversible.

¿Qué opinas de este suceso?

¿Conocías el peligro de los gases de fermentación en un lagar? Puedes compartir tu opinión y tus experiencias en los comentarios de elperiodico.digital. La conversación también ayuda a dar visibilidad a unas medidas de prevención que pueden salvar vidas.

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