Las rissagas volvieron a dejar una de las escenas más llamativas del verano en Menorca. El fenómeno alteró el nivel del mar en la playa de Santandria y en el puerto de Ciutadella, donde se registraron oscilaciones de hasta 1,40 metros.
El episodio, que ya ha finalizado, puso el foco en un fenómeno conocido por los habitantes de la isla y capaz de cambiar en pocos minutos el aspecto de una cala o de una zona portuaria. Las imágenes de embarcaciones, muelles y orillas afectadas circularon con rapidez y volvieron a situar las rissagas entre las tendencias meteorológicas más comentadas.
Qué son las rissagas y por qué afectan a Menorca
Las rissagas son variaciones bruscas del nivel del mar que se producen por una combinación de factores atmosféricos y marítimos. A diferencia de una marea convencional, el agua puede subir y bajar en intervalos relativamente cortos, con cambios muy visibles en puertos y calas cerradas.
El fenómeno también recibe el nombre de meteotsunami, aunque sus causas no son las mismas que las de un tsunami generado por un terremoto. En Menorca, la configuración del puerto de Ciutadella favorece que las oscilaciones se amplifiquen, especialmente cuando coinciden determinadas condiciones de presión, viento y oleaje.
El efecto de las rissagas en el puerto de Ciutadella
El puerto de Ciutadella es uno de los puntos más sensibles de la isla ante este tipo de episodios. Su forma y orientación pueden canalizar el movimiento del agua y provocar cambios rápidos en el nivel del mar, con consecuencias para las embarcaciones amarradas y las instalaciones del entorno.
Durante el episodio registrado el 28 de agosto de 2026, las oscilaciones alcanzaron aproximadamente 1,40 metros. Aunque la intensidad puede variar en cada caso, una diferencia de este calibre basta para dejar al descubierto parte del fondo, elevar el agua sobre los muelles o tensar las amarras.
Las imágenes de la rissaga en Santandria
La playa de Santandria también fue escenario de una fuerte rissaga. El vaivén del agua modificó durante un tiempo la línea de costa y ofreció una imagen poco habitual para quienes se encontraban en la zona.
En estos episodios, la superficie del mar puede parecer tranquila a simple vista, pero el nivel cambia de forma repentina. Por eso, las fotografías tomadas antes y después muestran contrastes especialmente llamativos en la orilla, las escaleras de acceso y las estructuras próximas al agua.
Por qué el fenómeno resulta tan llamativo
La principal particularidad de las rissagas es que no siempre van acompañadas de grandes olas. El riesgo está en la oscilación del nivel del mar y en su rapidez, dos factores que pueden sorprender a visitantes y propietarios de embarcaciones.
Además, el comportamiento del agua puede repetirse varias veces durante un mismo episodio. El mar se retira, regresa y vuelve a retirarse, creando una secuencia que recuerda a una respiración irregular de la costa.
Qué consecuencias pueden tener las rissagas
La intensidad de una rissaga determina sus efectos. En los casos más moderados, el episodio se limita a una variación visible del nivel del agua. Cuando la oscilación es mayor, puede causar daños en embarcaciones, golpes contra los pantalanes y entradas de agua en zonas bajas.
- Movimiento brusco de barcos y amarres.
- Inundación puntual de muelles y accesos.
- Desplazamiento de objetos próximos a la orilla.
- Riesgo para bañistas y personas que se acercan a observar.
- Daños en instalaciones portuarias si el episodio es intenso.
Por este motivo, las autoridades pueden establecer avisos preventivos cuando las previsiones apuntan a condiciones favorables para la formación de meteotsunamis. La recomendación principal es mantener la distancia respecto al agua y seguir las indicaciones oficiales.
Cómo actuar ante una rissaga en Menorca
Observar una rissaga puede resultar espectacular, pero acercarse demasiado al borde del mar no es una buena idea. El nivel puede cambiar en cuestión de minutos y la siguiente oscilación no tiene por qué comportarse igual que la anterior.
- Alejarse de muelles, escaleras y zonas bajas junto al agua.
- No intentar sujetar una embarcación durante una oscilación.
- Retirar objetos y vehículos de áreas expuestas cuando sea posible.
- Evitar compartir rumores y consultar únicamente avisos oficiales.
- Seguir las instrucciones de los servicios de emergencia y del personal portuario.
La prevención es especialmente importante en puertos y calas estrechas, donde el movimiento del agua puede intensificarse. También conviene recordar que la ausencia de olas grandes no significa que la situación sea segura.
Un fenómeno habitual en el paisaje marítimo menorquín
Las rissagas forman parte de la realidad meteorológica de Menorca, aunque no todos los episodios alcanzan la misma intensidad. Ciutadella es el enclave más conocido por este fenómeno, pero sus efectos pueden percibirse en otros puntos del litoral balear.
El episodio de agosto de 2026 volvió a mostrar la fuerza de una alteración que puede cambiar el paisaje costero en poco tiempo. Las escenas de Santandria y Ciutadella sirven también para recordar que el mar no siempre mantiene un nivel estable, incluso cuando el tiempo parece tranquilo.
Conclusión sobre las rissagas de Ciutadella
Las rissagas registradas en Menorca dejaron oscilaciones de hasta 1,40 metros en el puerto de Ciutadella y alteraron la imagen habitual de la playa de Santandria. El fenómeno ya ha terminado, pero sus efectos y sus imágenes han vuelto a despertar interés por uno de los episodios marítimos más singulares de la isla.
¿Has presenciado alguna rissaga en Menorca o en otro punto de Baleares? Comparte tu experiencia en los comentarios y suscríbete a nuestra newsletter para recibir las noticias más destacadas.



