The Duskbloods confirma si comparte universo con Bloodborne
La comparación entre The Duskbloods y Bloodborne era prácticamente inevitable. Ambos proyectos proceden de FromSoftware, recurren a una ambientación oscura y gótica y parecen interesados en explorar criaturas sobrenaturales, sangre y una humanidad al borde del abismo. Sin embargo, el director del nuevo juego ha terminado de responder a una de las preguntas más repetidas por la comunidad: no existe una conexión directa con la aventura de Yharnam.
La aclaración sirve para separar las expectativas de los jugadores de la identidad propia de The Duskbloods. El título puede compartir algunos rasgos visuales y temáticos con Bloodborne, pero no se presenta como una continuación, un sucesor espiritual oficial ni una historia ambientada en el mismo universo.
Un juego independiente, aunque con el sello de FromSoftware
La nueva propuesta del estudio japonés recupera parte del imaginario que muchos seguidores asocian con Bloodborne: escenarios decadentes, una atmósfera opresiva y una estética marcada por la noche, la enfermedad y lo sobrenatural. Estas coincidencias han alimentado las teorías desde la presentación del proyecto, especialmente entre quienes llevan años esperando el regreso de la saga protagonizada por el cazador.
No obstante, la respuesta del director deja claro que las similitudes no deben interpretarse como pistas de una cronología compartida. The Duskbloods cuenta con su propio mundo, sus propias reglas y un enfoque diseñado para diferenciarlo de otros trabajos de FromSoftware. La presencia de elementos conocidos responde a la identidad creativa del estudio, no a una relación narrativa con Bloodborne.
La sangre vuelve a ser un elemento central
El interés por una posible conexión no surge únicamente por el aspecto visual. El propio título de The Duskbloods remite a uno de los conceptos más reconocibles de la obra de FromSoftware. La sangre, la transformación y la lucha contra fuerzas que escapan a la comprensión humana vuelven a ocupar un lugar destacado, aunque dentro de una propuesta diferente.
En este caso, el juego apuesta por una experiencia centrada en la interacción entre varios participantes. El diseño plantea enfrentamientos y situaciones en las que la cooperación, la rivalidad y la supervivencia tienen un peso fundamental. Este componente multijugador marca una distancia importante respecto a la estructura tradicional de Bloodborne, más enfocada en la exploración individual de un mundo interconectado.
Por tanto, quienes busquen una continuación directa no deberían esperar el regreso de personajes, localizaciones o acontecimientos de Yharnam. La conexión que existe es principalmente estética y conceptual: una sensibilidad común a la hora de construir mundos sombríos, enemigos perturbadores y relatos deliberadamente ambiguos.
Las comparaciones seguirán acompañando al proyecto
La explicación del director probablemente no pondrá fin a las comparaciones. Bloodborne continúa siendo uno de los títulos más influyentes y queridos del catálogo de FromSoftware, y cualquier nuevo juego del estudio con arquitectura gótica o criaturas sanguinarias será analizado bajo esa referencia.
La situación recuerda a lo ocurrido con otros lanzamientos de la compañía. Su estilo artístico y sus temas recurrentes han creado una firma reconocible, pero eso no significa que todos sus juegos compartan universo. Demon’s Souls, Dark Souls, Sekiro: Shadows Die Twice y Elden Ring presentan conexiones de tono o diseño, aunque cada uno desarrolla su propia mitología.
Qué pueden esperar los jugadores
- No es una secuela de Bloodborne: la historia de The Duskbloods se desarrolla de forma independiente.
- No comparte universo confirmado: las semejanzas no implican una continuidad narrativa entre ambos juegos.
- La estética será uno de sus grandes atractivos: la oscuridad, la sangre y la decadencia forman parte de su identidad.
- El enfoque jugable será diferente: la experiencia multijugador tendrá un papel central en la propuesta.
Una nueva identidad para una fórmula reconocible
La decisión de FromSoftware parece orientada a aprovechar el interés por sus mundos oscuros sin quedar atrapada por el legado de Bloodborne. Para el estudio, el reto consiste en presentar una obra que resulte familiar a sus seguidores, pero que también tenga suficientes elementos nuevos para sostenerse por sí misma.
La respuesta sobre la conexión entre ambos juegos permite afrontar The Duskbloods con unas expectativas más ajustadas. Habrá ambientación sombría, criaturas inquietantes y una mitología abierta a la interpretación, pero no una continuación encubierta de la historia de Yharnam. El nuevo proyecto tendrá que demostrar su valor por sus mecánicas, su diseño de enfrentamientos y la personalidad de su universo.
Así, mientras la comunidad mantiene viva la esperanza de volver algún día a Bloodborne, The Duskbloods prepara su llegada como una experiencia independiente. Sus parecidos con el clásico de FromSoftware serán inevitables, pero la intención del equipo es que el juego sea reconocido por sus propias ideas y no únicamente como el título más parecido a una de las obras más recordadas del estudio.

