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San Román refuerza la prevención de los problemas visuales entre niños y escolares

La Red de Salud San Román ha puesto en marcha una campaña de sensibilización para prevenir enfermedades visuales en la infancia y favorecer la detección temprana de alteraciones de la visión. La iniciativa se desarrolla con motivo del Día Mundial de la Visión e incluye revisiones oculares en centros educativos y la entrega gratuita de lentes correctores a los menores que los necesitan.

El objetivo principal es identificar cuanto antes problemas que pueden afectar al rendimiento escolar, al desarrollo psicomotor y a la calidad de vida de los niños. Una dificultad visual no detectada puede pasar inadvertida durante meses, especialmente cuando el menor no sabe explicar que ve borroso o cree que su forma de ver es normal.

Revisiones visuales en los centros educativos

Como parte de la campaña, los profesionales sanitarios realizan tamizajes visuales a escolares en instituciones educativas. Estas pruebas permiten comprobar de forma inicial la capacidad visual de los menores y detectar posibles señales de miopía, hipermetropía, astigmatismo u otras alteraciones que requieren una valoración más completa.

El cribado no sustituye a una revisión oftalmológica, pero facilita la identificación de los niños que deben ser derivados para un diagnóstico especializado. La detección precoz resulta especialmente importante durante la etapa escolar, cuando la visión interviene directamente en la lectura, la escritura, la atención y la participación en el aula.

Los menores que presentan dificultades visuales son orientados junto con sus familias para que puedan recibir la atención correspondiente. En los casos que precisan corrección óptica, la campaña contempla la entrega de lentes correctores gratuitos, una medida destinada a reducir las barreras económicas y garantizar el acceso al tratamiento.

Señales que pueden alertar a las familias

Los problemas de visión no siempre provocan dolor ni síntomas evidentes. Por este motivo, las revisiones periódicas son esenciales, incluso cuando el niño no manifiesta ninguna molestia. Aun así, existen comportamientos que pueden indicar la necesidad de consultar con un profesional sanitario:

  • Acercarse demasiado a los libros, cuadernos, pantallas u otros objetos.
  • Entrecerrar los ojos o inclinar la cabeza para ver mejor.
  • Presentar dolores de cabeza frecuentes, sobre todo después de leer o estudiar.
  • Perderse al leer, saltarse líneas o confundir letras con frecuencia.
  • Mostrar dificultades para copiar de la pizarra o seguir las actividades del aula.
  • Frotarse los ojos de forma habitual o presentar lagrimeo persistente.
  • Acercarse excesivamente al televisor o a los dispositivos electrónicos.

Ante cualquiera de estas señales, se recomienda solicitar una evaluación visual. También es importante consultar si existe un antecedente familiar de problemas de visión, si el niño ha sufrido un golpe en los ojos o si se observa una desviación ocular.

Hábitos para proteger la salud ocular infantil

La prevención no se limita a las revisiones. Las familias y los centros educativos pueden contribuir al cuidado de la salud ocular mediante hábitos sencillos. Mantener una iluminación adecuada al leer, respetar una distancia correcta frente a los dispositivos y hacer pausas durante el uso de pantallas ayuda a reducir la fatiga visual.

Además, conviene fomentar el juego y las actividades al aire libre, limitar el tiempo de exposición continuada a móviles, tabletas y ordenadores y evitar que los niños lean tumbados o en condiciones de poca luz. Una alimentación variada, rica en frutas, verduras y otros alimentos saludables, también forma parte del cuidado general de la visión.

Los adultos deben evitar colocar colirios o utilizar gafas de otra persona sin indicación profesional. Cada menor necesita una valoración individual, ya que una graduación incorrecta o un tratamiento inadecuado puede retrasar el diagnóstico de un problema ocular.

La detección temprana favorece el aprendizaje

Una visión adecuada es una herramienta esencial para el desarrollo infantil. Ver con claridad permite seguir las explicaciones, participar en juegos, desplazarse con seguridad y adquirir habilidades relacionadas con la lectura y la escritura. Por ello, la identificación de una alteración visual debe abordarse como una cuestión de salud y también de igualdad de oportunidades educativas.

La campaña impulsada por la Red de Salud San Román busca implicar a profesionales sanitarios, docentes y familias en una misma estrategia: observar, revisar y actuar a tiempo. Los tamizajes escolares y la entrega de lentes correctores contribuyen a que más niños puedan recibir apoyo antes de que una dificultad visual afecte a su aprendizaje o a su bienestar.

Con motivo del Día Mundial de la Visión, la recomendación para las familias es clara: no esperar a que el menor se queje para revisar su vista. La prevención y el seguimiento periódico permiten detectar alteraciones en las primeras etapas y facilitan el acceso a la corrección que cada niño necesita.

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