El Gobierno aprueba el nuevo reglamento del FDCAN con 1.626 millones para los próximos diez años
El Gobierno ha aprobado el reglamento que actualiza el funcionamiento del Fondo de Desarrollo de Canarias (FDCAN), un instrumento destinado a financiar actuaciones de desarrollo e infraestructuras en las islas. La nueva norma fija un escenario financiero de 1.626 millones de euros para una década, con una aportación anual máxima de 162,6 millones.
El decreto introduce cambios en la gestión del fondo para reducir trámites, facilitar la planificación de los proyectos y reforzar los mecanismos de seguimiento y control de los recursos públicos. El Ejecutivo busca así que las administraciones puedan ejecutar las actuaciones con mayor agilidad, sin rebajar las exigencias de transparencia y fiscalización.
Un marco financiero de 162,6 millones al año
El nuevo reglamento establece una previsión económica de hasta 162,6 millones de euros anuales. La programación se extiende durante diez años y alcanza los 1.626 millones, una cifra que permitirá dar continuidad a las inversiones vinculadas al desarrollo económico y territorial de Canarias.
La planificación plurianual pretende ofrecer mayor estabilidad a los proyectos financiados con cargo al FDCAN. De este modo, las actuaciones podrán organizarse con una perspectiva más amplia y con una previsión de recursos que facilite la toma de decisiones por parte de las administraciones responsables.
El escenario aprobado fija el límite máximo de dotación anual, pero la ejecución de cada ejercicio deberá ajustarse a la planificación correspondiente y a los procedimientos previstos en el decreto. El objetivo es combinar la seguridad presupuestaria con una gestión adaptada a las necesidades de cada momento.
Menos burocracia y más flexibilidad en la planificación
Uno de los principales cambios del reglamento es la simplificación de los procedimientos administrativos. La norma revisa el funcionamiento del fondo para evitar cargas innecesarias y agilizar la tramitación de las actuaciones que se incluyan en los programas financiados.
La reforma también refuerza la flexibilidad de la planificación. Los proyectos podrán adaptarse con mayor facilidad a la evolución de las necesidades, siempre dentro del marco presupuestario y de los objetivos establecidos para el FDCAN.
Esta capacidad de adaptación resulta especialmente relevante en programas de larga duración. Las prioridades de inversión pueden cambiar con el paso del tiempo, por lo que el nuevo modelo pretende permitir ajustes sin que cada modificación tenga que afrontar procesos excesivamente complejos.
El control de los fondos públicos, en el centro
La simplificación administrativa no elimina los controles sobre el destino del dinero público. El decreto refuerza las herramientas de seguimiento, evaluación y control de los recursos del fondo, con el propósito de mejorar la trazabilidad de las inversiones y comprobar el grado de cumplimiento de los objetivos.
Las administraciones que participen en la ejecución de los proyectos deberán mantener la información necesaria para acreditar el uso de las partidas y la evolución de las actuaciones. La supervisión permitirá detectar posibles desviaciones y facilitará la adopción de medidas correctoras cuando sea necesario.
- Planificación a diez años: el FDCAN contará con un escenario financiero de 1.626 millones de euros.
- Límite anual: la dotación máxima prevista será de 162,6 millones de euros por ejercicio.
- Tramitación simplificada: se reducen cargas administrativas para agilizar la gestión.
- Mayor flexibilidad: la programación podrá adaptarse a las necesidades de las actuaciones.
- Más control: se refuerzan el seguimiento y la fiscalización del gasto público.
Un instrumento para ordenar las inversiones en Canarias
Con la aprobación del reglamento, el Gobierno pretende actualizar el marco de funcionamiento del FDCAN y dotarlo de mayor capacidad operativa. La reforma afecta tanto a la planificación económica como a la forma de tramitar, ejecutar y supervisar las actuaciones financiadas.
El nuevo modelo busca que los recursos lleguen a los proyectos con menos demoras y que las decisiones de inversión puedan mantenerse durante varios ejercicios. Al mismo tiempo, el refuerzo del control pretende garantizar que las partidas se utilicen conforme a los fines previstos.
La entrada en vigor del decreto permitirá aplicar estas reglas a la programación futura del fondo. La ejecución concreta de las inversiones dependerá de los proyectos aprobados, de la disponibilidad presupuestaria de cada ejercicio y del cumplimiento de los requisitos administrativos establecidos.
El Ejecutivo presenta el nuevo reglamento como una herramienta para mejorar la eficacia del FDCAN, facilitar la gestión de las infraestructuras y fortalecer la responsabilidad en el uso de los fondos públicos. El reto será convertir la mayor flexibilidad prevista en proyectos ejecutados dentro de plazo y con resultados verificables para la ciudadanía.



