Víctor Arrufat, la voz castellonense que convirtió la pasión por la NBA en una profesión
Para Víctor Arrufat, la NBA nunca fue simplemente un espectáculo deportivo. Durante años, seguir la competición desde Castelló implicó ajustar horarios, sacrificar horas de sueño y compaginar la pasión por el baloncesto con el trabajo. Ahora, con 26 años, afronta su segunda temporada como comentarista de DAZN y se prepara para poner voz a uno de los primeros grandes partidos del nuevo curso: el Detroit Pistons-Boston Celtics.
El encuentro supone mucho más que el inicio de una nueva campaña. También representa la consolidación de un camino profesional que, durante mucho tiempo, Arrufat consideró difícil de alcanzar. «Fue la mejor noticia de mi vida», explica al recordar el momento en el que supo que podía dedicarse a narrar y analizar partidos de la NBA.
De madrugadas frente al televisor a los micrófonos de DAZN
Antes de formar parte del equipo de comentaristas, el periodista castellonense vivía la NBA como tantos aficionados españoles: siguiendo los partidos de madrugada y buscando la manera de mantenerse al día pese a los horarios. «Me despertaba a las 4.45 para ver dos partidos y luego irme a trabajar», recuerda.
Aquellas mañanas empezaban cuando la mayoría de la gente todavía dormía. La rutina podía resultar exigente, pero también fue una forma de aprender. Cada encuentro servía para observar a los jugadores, entender mejor el juego y familiarizarse con una competición que exige una atención constante por su ritmo, su variedad táctica y la cantidad de historias que genera.
La NBA no se detiene durante mucho tiempo. Cambian las plantillas, aparecen nuevos talentos, evolucionan los sistemas y cada temporada incorpora argumentos diferentes. Para un comentarista, esa riqueza obliga a prepararse a fondo. La pasión es el punto de partida, pero el trabajo diario convierte esa pasión en una narración capaz de acompañar al espectador.
Un sueño que dejó de parecer imposible
Arrufat reconoce que trabajar en una retransmisión de la NBA era un objetivo que veía como «algo improbable». La distancia entre la afición y la profesión parecía demasiado grande, especialmente desde una ciudad como Castelló. Sin embargo, la constancia terminó abriendo una puerta que durante años parecía reservada a unos pocos.
Su historia refleja el recorrido de muchos seguidores que han crecido con el baloncesto estadounidense como referencia. La NBA se ha convertido en una competición global y también en una escuela para quienes quieren comunicar deporte. Las redes sociales, los contenidos digitales y las nuevas plataformas han ampliado las posibilidades, pero la exigencia continúa siendo la misma: conocer el juego y saber contarlo.
En el caso de Arrufat, esa oportunidad llegó con DAZN. La primera temporada le permitió afrontar el salto a una retransmisión profesional y comprobar, ya desde dentro, la responsabilidad que implica comentar partidos para una audiencia amplia. La segunda campaña llega con la experiencia acumulada y con nuevos retos desde el primer día.
Detroit Pistons-Boston Celtics, el primer desafío del curso
El Detroit Pistons-Boston Celtics será uno de esos partidos especiales. Más allá de lo que ocurra sobre la pista, el duelo marcará el comienzo de una nueva temporada de NBA y ofrecerá a Arrufat la oportunidad de reencontrarse con el directo en un escenario de máxima exigencia.
Boston parte como una de las franquicias de referencia de la competición, mientras que Detroit afronta el curso con el objetivo de seguir creciendo y competir con mayor regularidad. Esa combinación convierte el encuentro en una buena carta de presentación para el nuevo año: un equipo acostumbrado a pelear por todo frente a otro que busca consolidar su proyecto.
Para el comentarista castellonense, el reto no consiste únicamente en describir lo que sucede. Una retransmisión de baloncesto debe aportar contexto, detectar los detalles que pueden pasar inadvertidos y ayudar al espectador a entender por qué un partido cambia de rumbo. También debe transmitir la emoción de una competición que, durante tantos años, siguió desde el otro lado de la pantalla.
La preparación detrás de cada retransmisión
El trabajo comienza mucho antes del salto inicial. La actualidad de las franquicias, el estado de las plantillas, las tendencias de juego y la evolución de los protagonistas forman parte de una preparación imprescindible. En la NBA, además, la información puede cambiar en cuestión de horas, por lo que la capacidad de adaptación resulta fundamental.
Arrufat conoce bien esa exigencia porque antes de ocupar una cabina ya había convertido el seguimiento de la liga en un hábito. Aquellas madrugadas para ver dos partidos y acudir después al trabajo no fueron tiempo perdido. Fueron años de aprendizaje, de construir una mirada propia y de alimentar una vocación que hoy se escucha en las retransmisiones de DAZN.
Su segunda temporada confirma que aquel sueño considerado improbable ya forma parte de su realidad. Desde Castelló hasta la NBA, el trayecto se ha construido con perseverancia, conocimiento y muchas horas de baloncesto. El primer partido del nuevo curso será, por tanto, una cita profesional, pero también la prueba de que algunas pasiones pueden acabar encontrando su lugar detrás de un micrófono.



