El empleo en ciberseguridad cae un 26% en Estados Unidos, mientras la seguridad de la IA crece un 268%
El mercado laboral de la ciberseguridad en Estados Unidos atraviesa una etapa de contracción. Entre enero y septiembre de 2026 se publicaron 235.786 ofertas relacionadas con esta actividad, un 26,4% menos que en el mismo periodo de 2025.
La caída general contrasta con la evolución de una especialidad emergente: las vacantes para ingenieros de seguridad de inteligencia artificial aumentaron un 268,3%. En total, se identificaron 2.409 anuncios para estos perfiles, vinculados a la protección de modelos, datos y aplicaciones basadas en IA.
La inteligencia artificial abre una nueva superficie de ataque
La expansión de la IA está obligando a las empresas a ampliar su estrategia de protección. Ya no basta con blindar redes, servidores y aplicaciones tradicionales. También es necesario controlar los datos con los que se entrenan los modelos, quién puede acceder a ellos y cómo responden ante instrucciones manipuladas.
La llamada superficie de ataque engloba todos los puntos que un ciberdelincuente podría utilizar para entrar en un sistema o alterar su funcionamiento. En el caso de la IA, incluye desde las bases de datos de entrenamiento hasta las interfaces que permiten a empleados y clientes interactuar con un modelo.
Los ingenieros de seguridad de IA analizan precisamente esos riesgos. Entre sus tareas están detectar vulnerabilidades en los modelos y sus aplicaciones, proteger la información utilizada durante el entrenamiento y establecer controles para evitar accesos indebidos, filtraciones o usos maliciosos.
La contratación general retrocede frente al máximo de 2025
El descenso de 2026 se produce después de un año especialmente fuerte para el empleo del sector. Durante los nueve primeros meses de 2023 se contabilizaron 273.498 anuncios de ciberseguridad en Estados Unidos, frente a 244.911 en 2024 y 320.210 en 2025.
La cifra actual queda por debajo de todos esos registros, aunque la diferencia con 2024 es más moderada: aproximadamente un 3,7%. Los datos proceden de ofertas publicadas en portales de empleo y de compañías de la lista Fortune 500, con anuncios duplicados eliminados y categorías agrupadas mediante búsquedas por denominaciones profesionales.
El retroceso tampoco afecta por igual a todas las funciones. Las ofertas para analistas de amenazas internas descendieron un 55,6% respecto a 2025, mientras que las de especialistas en riesgos bajaron un 51,5%. Los puestos relacionados con pruebas de penetración, conocidos como pentesting, cayeron un 45,9%.
También se redujo la demanda de directores de seguridad de la información, los conocidos como CISO, con un descenso del 38,9%. Sin embargo, el volumen de anuncios para estos cargos se mantiene prácticamente al mismo nivel que en 2024.
Más científicos de datos especializados en ciberseguridad
La seguridad de la IA no es la única categoría que crece. Las ofertas para científicos de datos especializados en ciberseguridad aumentaron un 203,5%, hasta alcanzar 1.493 anuncios.
Ambos perfiles pueden trabajar con inteligencia artificial, pero sus funciones son diferentes. El ingeniero de seguridad de IA protege los modelos y las aplicaciones que los utilizan. El científico de datos de ciberseguridad, en cambio, estudia grandes volúmenes de información para identificar patrones, anomalías o señales que puedan anticipar un ataque.
Por ejemplo, este último puede analizar registros de acceso para detectar un comportamiento inusual, como cientos de intentos de conexión desde ubicaciones incompatibles. Su objetivo principal es extraer conocimiento de los datos de seguridad, no necesariamente proteger un sistema de IA.
Una de cada cinco ofertas mencionó la IA en septiembre
En septiembre, aproximadamente uno de cada cinco anuncios de ciberseguridad incluyó alguna referencia a la inteligencia artificial. El porcentaje, no obstante, apenas cambió en el conjunto de los nueve primeros meses frente al año anterior.
Además, que una oferta mencione la IA no significa que busque a un especialista en seguridad de modelos. Algunas empresas la citan en puestos de análisis, investigación, gestión de riesgos o automatización, sin exigir conocimientos avanzados sobre el funcionamiento interno de estas tecnologías.
Esta diferencia resulta importante para interpretar las cifras. La demanda de profesionales capaces de proteger sistemas de IA está creciendo con rapidez, pero todavía representa una parte pequeña del mercado global de la ciberseguridad.
Presupuestos más ajustados y perfiles difíciles de encontrar
La evolución de las ofertas refleja una tensión cada vez más visible: las empresas necesitan nuevas competencias, pero no siempre están dispuestas o preparadas para ampliar sus plantillas. Las restricciones presupuestarias, las reorganizaciones internas y la dificultad para encontrar perfiles especializados pueden retrasar las contrataciones.
En muchos casos, la respuesta no consiste en incorporar más trabajadores, sino en formar a los equipos actuales o concentrar varias funciones en puestos de mayor especialización. Esta tendencia puede explicar por qué aumenta la demanda de conocimientos relacionados con la IA mientras desciende el número total de anuncios.
El retroceso actual tampoco implica que la ciberseguridad vaya a perder relevancia a largo plazo. Las previsiones de empleo estadounidenses apuntan a un crecimiento del 21% para los analistas de seguridad de la información entre 2025 y 2035.
Ese pronóstico se refiere a una categoría concreta y no permite extrapolar el comportamiento de todas las especialidades. Además, los datos corresponden exclusivamente al mercado de Estados Unidos, por lo que no describen de forma directa la situación laboral de la ciberseguridad en España.
La criptografía escapa a la tendencia negativa
No todas las áreas registraron descensos. Las ofertas relacionadas con la criptografía y la infraestructura de clave pública crecieron un 22,8% frente a 2025.
La criptografía utiliza técnicas matemáticas para proteger la información, mientras que una infraestructura de clave pública permite verificar identidades y cifrar comunicaciones mediante certificados digitales. Son tecnologías esenciales para asegurar servicios en la nube, pagos electrónicos y sistemas empresariales.
El mercado estadounidense deja así una fotografía desigual: menos contrataciones en varias funciones tradicionales, pero un fuerte impulso en los perfiles capaces de proteger la inteligencia artificial. La transición tecnológica no está creando empleo al mismo ritmo en todas las áreas, sino desplazando la demanda hacia conocimientos cada vez más específicos.



