Medicina Preventiva rebaja el riesgo sanitario para los ceutíes pese al aumento de diagnósticos
El jefe de Medicina Preventiva del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE), Julián Domínguez, considera que la situación sanitaria derivada de la entrada masiva es compleja, aunque el riesgo para la población ceutí se mantiene bajo. El especialista sostiene que el incremento de enfermedades detectadas no implica necesariamente una mayor amenaza para la ciudadanía.
La principal explicación se encuentra, según Domínguez, en la mejora de la capacidad diagnóstica del laboratorio del HUCE. El centro sanitario analiza ahora más muestras y con mayor precisión, lo que permite identificar casos que anteriormente podían pasar inadvertidos.
Más diagnósticos no significan automáticamente más riesgo
La evolución de las enfermedades detectadas desde la entrada masiva debe interpretarse, por tanto, con cautela. El aumento de los registros responde en buena medida a que el sistema sanitario cuenta con más herramientas para localizar infecciones y otros procesos clínicos.
Esta mayor capacidad de vigilancia facilita una respuesta más rápida por parte de los profesionales. También permite conocer mejor qué enfermedades están presentes, seguir su evolución y aplicar medidas de control cuando se detecta un posible brote.
El responsable de Medicina Preventiva ha insistido en que la situación actual es más difícil de gestionar que la vivida durante la pandemia de Covid. La complejidad procede de la diversidad de problemas sanitarios que deben vigilarse y de la necesidad de mantener una atención constante.
Aun así, Domínguez diferencia entre la dificultad de la gestión y el nivel de peligro para la población general. Su valoración es que el riesgo para los ceutíes continúa siendo bajo, siempre dentro de una estrategia basada en la vigilancia y la intervención temprana.
Sanidad da por eficaz la estrategia de control
El jefe de Medicina Preventiva califica de exitosa la estrategia seguida por la Consejería de Sanidad. El objetivo principal ha sido frenar los brotes y evitar que los episodios detectados evolucionen hacia situaciones de mayor alcance.
La actuación combina el diagnóstico de los casos, el seguimiento epidemiológico y la aplicación de medidas de prevención. Este trabajo permite limitar la transmisión y proteger especialmente a las personas que puedan presentar una mayor vulnerabilidad ante determinadas enfermedades.
La valoración positiva de la respuesta sanitaria se basa en la capacidad de contener los brotes registrados. Para Domínguez, el hecho de que se detecten más casos también refleja que los mecanismos de control están funcionando con mayor eficacia.
El laboratorio del HUCE, pieza clave en la vigilancia
El laboratorio del Hospital Universitario de Ceuta ocupa un papel central en este proceso. Su capacidad para diagnosticar más y mejor aporta información esencial a Medicina Preventiva y permite orientar las decisiones sanitarias con mayor rapidez.
La mejora diagnóstica también evita que la evolución de la situación dependa únicamente de los síntomas observados en consulta. La confirmación mediante pruebas ofrece una imagen más precisa de las enfermedades que circulan y de su posible distribución.
Para la población, esta actividad puede traducirse en un mayor número de notificaciones o diagnósticos. Sin embargo, ese dato debe ponerse en relación con el esfuerzo de detección realizado por los servicios sanitarios y no interpretarse, por sí solo, como una señal de empeoramiento general.
Vigilancia constante ante una situación compleja
La situación requiere mantener activa la vigilancia epidemiológica en Ceuta. La experiencia acumulada durante la pandemia de Covid ha reforzado la importancia de identificar los casos cuanto antes y de actuar de forma coordinada cuando aparece un brote.
Medicina Preventiva mantiene así una función esencial en la protección de la salud pública. Su trabajo abarca desde el análisis de la información disponible hasta la coordinación de las medidas necesarias para contener los episodios detectados.
El mensaje trasladado por Domínguez combina prudencia y tranquilidad. El escenario es exigente y obliga a mantener los controles, pero los datos disponibles no apuntan a un riesgo elevado para el conjunto de los ceutíes.
La recomendación implícita es confiar en los circuitos sanitarios y atender las indicaciones de los profesionales. La detección temprana, el seguimiento de los casos y la respuesta rápida siguen siendo las herramientas principales para mantener bajo control la situación sanitaria en Ceuta.



