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Derechos digitales Yes We Tech: la red feminista que impulsa el talento tech

Yes We Tech: la red feminista que impulsa el talento tech

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Yes We Tech impulsa una tecnología más igualitaria desde Málaga

Yes We Tech es una asociación feminista de tecnología nacida en Málaga para acompañar a las mujeres en su desarrollo profesional y promover una cultura más igualitaria en el ámbito tecnológico. Su propuesta pone el foco en la educación, el acceso a las oportunidades y la creación de espacios donde la innovación pueda crecer con más diversidad.

Alma Ramírez, vicepresidenta de la entidad, explica el valor de construir una comunidad alrededor de la tecnología y de las disciplinas STEM: ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Son áreas con una enorme capacidad transformadora, pero que todavía afrontan desigualdades relacionadas con la presencia, la visibilidad y la progresión profesional de las mujeres.

Una comunidad para avanzar acompañadas

La actividad de Yes We Tech parte de una idea sencilla: el talento no debería depender del género, del contexto social ni de la confianza que una persona haya recibido durante su etapa educativa. Para muchas mujeres, contar con referentes y con una red de apoyo puede marcar la diferencia a la hora de elegir una carrera tecnológica o mantenerse en ella.

La asociación trabaja para que ese acompañamiento no sea puntual, sino parte de un recorrido. La orientación, el intercambio de experiencias y la conexión entre profesionales permiten afrontar con más herramientas los retos habituales del sector, desde la formación inicial hasta la incorporación al mercado laboral.

Esta dimensión comunitaria también ayuda a visibilizar trayectorias diversas. Mostrar que existen mujeres desarrollando proyectos, liderando equipos y aplicando sus conocimientos técnicos contribuye a ampliar el imaginario de las nuevas generaciones.

Tecnología, creatividad e ingenio

Uno de los mensajes que defiende Yes We Tech es que las ciencias y las ingenierías no son campos alejados de la creatividad. Al contrario, ofrecen un marco para convertir ideas en soluciones y para abordar problemas complejos con imaginación, análisis e ingenio.

Programar, diseñar sistemas, investigar o trabajar con datos son actividades que combinan conocimiento técnico y capacidad para crear. Esta mirada resulta especialmente relevante en la educación, donde todavía es necesario desmontar la percepción de que determinadas profesiones tienen un perfil exclusivamente masculino o requieren unas habilidades innatas.

Acercar la tecnología desde una perspectiva abierta permite que más niñas y jóvenes puedan identificarse con ella. También facilita que descubran que las matemáticas, la ciencia y la ingeniería pueden servir para desarrollar proyectos con impacto social, resolver necesidades concretas y participar en la transformación del entorno.

El reto de construir entornos profesionales inclusivos

La igualdad en tecnología no se alcanza únicamente aumentando el número de mujeres que acceden a los estudios o a los primeros empleos. También es necesario revisar las condiciones que encuentran en las empresas y en las organizaciones, así como las posibilidades reales de promoción y reconocimiento.

Una cultura laboral igualitaria debe favorecer la participación, escuchar distintas perspectivas y evitar que los sesgos condicionen la selección de personal, el reparto de responsabilidades o la valoración del trabajo. La diversidad, además de ser una cuestión de justicia, puede enriquecer la forma en la que se diseñan productos, servicios y soluciones digitales.

Desde esta perspectiva, el acompañamiento a las mujeres profesionales se complementa con una conversación más amplia sobre el funcionamiento del sector. El objetivo es que la responsabilidad de cambiar las dinámicas no recaiga solo en quienes sufren las desigualdades, sino también en los centros educativos, las empresas y las instituciones.

Una mirada feminista sobre la innovación

El carácter feminista de Yes We Tech aporta una lectura crítica sobre quién participa en la tecnología, quién toma las decisiones y qué necesidades se tienen en cuenta cuando se innova. La tecnología no es neutral: refleja las prioridades, los conocimientos y las experiencias de las personas que la crean.

Incorporar más voces femeninas ayuda a detectar problemas que pueden pasar inadvertidos en equipos poco diversos. También permite diseñar herramientas y servicios más ajustados a una sociedad plural, con realidades, capacidades y formas de vida diferentes.

Los objetivos que vertebran su propuesta

  • Acompañar a las mujeres durante su formación y su carrera profesional en el ámbito tecnológico.
  • Impulsar una cultura educativa que acerque las disciplinas STEM a niñas y jóvenes.
  • Promover entornos laborales más inclusivos y conscientes de los sesgos de género.
  • Reivindicar la creatividad y la diversidad como motores de la innovación.
  • Crear comunidad y reforzar la visibilidad de las mujeres vinculadas a la tecnología.

Málaga como punto de encuentro tecnológico

En un ecosistema tecnológico en crecimiento, iniciativas como Yes We Tech contribuyen a que Málaga no sea solo un lugar donde se desarrollan proyectos digitales, sino también un espacio en el que se debate cómo deben construirse. La innovación necesita infraestructuras y talento, pero también redes capaces de generar confianza y oportunidades.

La labor de la asociación conecta la dimensión profesional con la educativa y la social. Su apuesta pasa por hacer de la tecnología un terreno más accesible, diverso y representativo, donde las mujeres puedan desarrollar sus capacidades sin tener que superar barreras añadidas.

El mensaje de Alma Ramírez resume una convicción esencial: las ciencias, las ingenierías, las matemáticas y la tecnología son espacios creativos en los que todo el mundo debería poder aportar su talento. Construir esa realidad requiere formación, referentes y apoyo colectivo. También una voluntad firme de transformar la cultura que rodea a la innovación.

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