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En la Costa del Sol no hay temporada baja para la raqueta ni para el palo de golf. El clima permite jugar al pádel y al golf los doce meses del año y, con la llegada del otoño, las pistas de Fuengirola, Mijas y Marbella vuelven a llenarse de jugadores que regresan tras el verano. Esa es la buena noticia. La menos conocida es que jugar sin pausa también tiene un precio: las lesiones por sobreuso del codo, el hombro, el gemelo y la espalda se han convertido en motivo habitual de consulta en las clínicas de fisioterapia de la zona.

Ambos deportes comparten un rasgo que explica buena parte del problema: son asimétricos y se basan en un gesto que se repite cientos de veces en cada partido. Rara vez la lesión llega por un golpe o una caída. Lo habitual es que aparezca por acumulación, semana tras semana, hasta que una molestia que se toleraba acaba obligando a parar.

Un calendario sin descanso para los tendones

En otras regiones, el invierno impone de forma natural un periodo de menor carga. En la Costa del Sol eso no ocurre. Muchos jugadores, residentes y extranjeros que pasan aquí largas temporadas, encadenan partidos semanales durante todo el año. Sin semanas de descarga, los tendones —que se adaptan más despacio que el músculo— no tienen tiempo de recuperarse del estrés acumulado.

El perfil de jugador también influye. El pádel ha atraído a miles de personas de mediana edad que no venían del deporte de competición y que empiezan a jugar con intensidad sin una base de fuerza previa. En el golf, la media de edad es todavía mayor, y el swing exige una rotación de tronco que la columna de un adulto sedentario no siempre está preparada para asumir.

Las lesiones más frecuentes, deporte a deporte

Pádel: codo, hombro y el temido gemelo

  • Epicondilitis o «codo de tenista». Dolor en la cara externa del codo, asociado al impacto repetido de la pala y al agarre forzado en el revés.
  • Lesiones de hombro. El remate y el saque por encima de la cabeza sobrecargan el manguito rotador.
  • Rotura de fibras del gemelo. La lesión que más temen los jugadores veteranos: un tirón brusco al arrancar hacia la red, a menudo descrito como una «pedrada» en la pantorrilla.
  • Esguince de tobillo en los cambios de dirección y tendinopatías rotuliana y aquílea por los frenados constantes.

Golf: el swing pasa factura a la espalda y al codo

En el golf, la queja más habitual es la lumbalgia, ligada a la rotación forzada del tronco y a la falta de movilidad de caderas y columna dorsal, que obliga a la zona lumbar a compensar. Le sigue la epitrocleítis o «codo de golfista», que, a diferencia del codo de tenista, duele en la cara interna del codo. También son frecuentes las molestias de hombro y de muñeca, sobre todo cuando el palo golpea el suelo antes que la bola.

LesiónDeporte más asociadoPlazo orientativo de recuperación
Sobrecarga muscular leveAmbos1 semana
Esguince de tobillo grado IPádel2-3 semanas
Rotura de gemelo grado I-IIPádel4-8 semanas
Epicondilitis o epitrocleítisPádel y golf8-12 semanas con tratamiento adecuado
Tendinopatía crónica de hombroPádelMás de 3 meses

Los plazos son estimaciones medias que varían según la edad, la carga de juego y la adherencia al tratamiento, y siempre requieren una valoración individual.

Fuerza, no estiramientos: lo que dice la evidencia

Durante años, la prevención se resumió en estirar antes y después del partido. La investigación ha matizado mucho esa idea. Un metaanálisis publicado en el British Journal of Sports Medicine en 2014, que reunió ensayos con más de 26.000 participantes, concluyó que el entrenamiento de fuerza reducía las lesiones deportivas a menos de un tercio, mientras que el estiramiento no mostraba un efecto preventivo significativo.

Trasladado a la pista, los especialistas resumen la prevención en cuatro hábitos:

  • Calentar de verdad: diez minutos de movilidad y activación específica. Pelotear suave no es calentar.
  • Entrenar fuerza fuera de la pista: dos sesiones semanales centradas en piernas, tronco, hombro y antebrazo.
  • Revisar el material: el peso y el balance de la pala, el grosor del grip y un calzado adecuado a la superficie.
  • Respetar las señales: un dolor que dura más de una semana no se arregla jugando más suave.

Cuándo acudir al fisioterapeuta

La tentación habitual es esperar a que la molestia desaparezca sola. En las lesiones tendinosas, esa espera suele jugar en contra: cuanto más se cronifica el dolor, más largo es el tratamiento. Los fisioterapeutas recomiendan pedir una valoración cuando el dolor persiste más de una semana, cuando aparece al realizar gestos cotidianos —coger una taza, girar el pomo de una puerta, levantarse de la silla— o cuando obliga a modificar la técnica de golpeo para poder seguir jugando.

En Fuengirola, clínicas como Sigma Fisioterapia, situada en la avenida de Mijas, atienden a diario a jugadores de pádel y golf de la zona. Su servicio de fisioterapia deportiva y tratamiento de lesiones musculares en Fuengirola combina la terapia manual con el ejercicio terapéutico y la readaptación progresiva, con un objetivo que va más allá de quitar el dolor: que el jugador vuelva a la pista con una carga que su cuerpo pueda tolerar y no recaiga a las pocas semanas.

Ese último punto es clave. La mayoría de las recaídas no se producen por un tratamiento mal hecho, sino por una vuelta precipitada al juego. Planificar el regreso de forma gradual —primero peloteo, después partidos cortos y, por último, competición— es tan importante como la propia rehabilitación.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son las lesiones más frecuentes en el pádel?

La epicondilitis o codo de tenista, las lesiones de hombro por el remate, la rotura de fibras del gemelo, el esguince de tobillo y la lumbalgia por rotación forzada. La mayoría son lesiones por sobreuso.

¿Cómo distinguir el codo de tenista del codo de golfista?

El codo de tenista (epicondilitis) duele en la cara externa del codo y empeora al extender la muñeca; el codo de golfista (epitrocleítis) duele en la cara interna y empeora al cerrar el puño o flexionar la muñeca.

¿Cuánto se tarda en recuperar una rotura de gemelo?

Como orientación, una rotura de fibras de grado leve o moderado suele requerir entre cuatro y ocho semanas, siempre en función de la valoración clínica y de una vuelta progresiva a la pista.

¿Qué es lo más eficaz para prevenir lesiones deportivas?

El entrenamiento de fuerza. Un metaanálisis publicado en el British Journal of Sports Medicine lo situó como la medida preventiva con más respaldo, muy por delante del estiramiento.

Un deporte para toda la vida, si se cuida el cuerpo

El pádel y el golf son dos de las grandes razones por las que muchos residentes y visitantes eligen la Costa del Sol, y bien practicados son una fuente de salud a cualquier edad. La clave está en tratarlos como lo que son: deportes exigentes que requieren preparación física, descanso y atención temprana a las molestias. Jugar todo el año es un privilegio del clima malagueño; convertirlo en una lesión crónica es, en la mayoría de los casos, evitable.

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