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SpaceX obtiene ya el 52% de sus ingresos de la inteligencia artificial

SpaceX está dejando de ser únicamente una compañía aeroespacial. La división de inteligencia artificial, rebautizada como Super Intelligence, se ha convertido por primera vez en la principal fuente de ingresos de la empresa, por delante incluso de Starlink.

La compañía registró 14.600 millones de dólares en ingresos durante el tercer trimestre de 2026, un 161% más que en el mismo periodo del año anterior. De esa cantidad, aproximadamente 7.600 millones procedieron de sus actividades relacionadas con la inteligencia artificial, el equivalente al 52% del total.

El crecimiento también se refleja en el beneficio. SpaceX cerró el trimestre con un beneficio neto de 4.400 millones de dólares, frente a las pérdidas de 1.100 millones registradas un año antes. La cifra supera ampliamente las previsiones de los analistas, que calculaban un beneficio cercano a los 1.570 millones.

La IA supera a Starlink como motor del negocio

La división Super Intelligence ingresó alrededor de 7.600 millones de dólares, frente a los 813 millones de hace un año. Sus ingresos operativos alcanzaron los 431 millones, aunque el resultado se vio reducido por una compensación extraordinaria en acciones de unos 1.200 millones asociada a la adquisición de Cursor.

Cursor es una herramienta de programación asistida por inteligencia artificial. Este tipo de aplicaciones utiliza modelos capaces de analizar código, proponer cambios y generar nuevas funciones a partir de instrucciones escritas en lenguaje natural.

La expansión de SpaceX en este mercado no depende únicamente de sus propios modelos. Una parte importante de la facturación procede del alquiler de capacidad de cálculo a grandes empresas tecnológicas y laboratorios de IA, entre ellos Anthropic, Google y Reflection AI.

En la práctica, la compañía se está comportando cada vez más como un proveedor de infraestructura en la nube. En lugar de limitarse a desarrollar aplicaciones o modelos, ofrece centros de datos, servidores y chips especializados para que otras empresas puedan entrenar y ejecutar sus sistemas de inteligencia artificial.

Una demanda superior a la capacidad disponible

La demanda de potencia de cálculo continúa creciendo a un ritmo muy superior al de la oferta. Elon Musk ha trasladado a los inversores que los grandes proveedores tecnológicos están solicitando de forma constante acceso a la infraestructura de SpaceX y que la capacidad disponible podría alquilarse varias veces.

El plan actual contempla dedicar aproximadamente la mitad de la capacidad informática a las operaciones internas y arrendar la otra mitad a clientes externos. Este reparto, sin embargo, podría variar hasta una proporción de 60/40 en cualquiera de las dos direcciones, en función de la demanda y de las necesidades de la compañía.

Para Musk, los chips han dejado de ser el principal obstáculo para ampliar los sistemas de IA. El cuello de botella se encuentra ahora en la electricidad, la refrigeración y la construcción de centros de datos capaces de mantener miles de procesadores funcionando de manera continua.

El llamado capex, abreviatura de gasto de capital, refleja precisamente el dinero destinado a construir instalaciones, comprar equipos y ampliar la infraestructura. En SpaceX, esta partida casi se triplicó y alcanzó los 19.600 millones de dólares durante el trimestre. De ellos, 16.400 millones se dedicaron a proyectos vinculados con la inteligencia artificial.

Starlink mantiene el crecimiento, aunque pierde el liderazgo

Starlink continúa siendo una de las divisiones más rentables de SpaceX. El servicio de internet por satélite generó 5.200 millones de dólares en ingresos, un 69% más que un año antes, y alcanzó los 13,6 millones de suscriptores.

Sus ingresos operativos se situaron en torno a los 2.400 millones de dólares. La división espacial, centrada en lanzamientos y actividades relacionadas con los cohetes, sumó otros 1.800 millones, un 6% más, aunque registró una pequeña pérdida operativa de siete millones.

Estos datos muestran el cambio de perfil de la empresa. El negocio de lanzamientos sigue siendo estratégico, pero la inteligencia artificial y la conectividad generan ahora una parte mucho mayor de los ingresos y ofrecen más posibilidades de crecimiento a corto plazo.

Una inversión de miles de millones con grandes expectativas

El director financiero de SpaceX, Bret Johnsen, calcula que la compañía invertirá entre 35.000 y 40.000 millones de dólares durante el cuarto trimestre. Su previsión es que los nuevos despliegues de capacidad de cálculo puedan amortizarse en menos de un año gracias a los precios actuales del alquiler de infraestructura.

El mercado, no obstante, observa con cautela el ritmo de gasto. Algunas estimaciones sitúan la inversión acumulada de SpaceX en cerca de 195.000 millones de dólares para 2028, frente a los aproximadamente 70.000 millones previstos para este año.

La compañía espera ingresar entre 33.000 y 37.000 millones de dólares durante el primer trimestre de 2027. Musk, por su parte, ha planteado una previsión mucho más ambiciosa: alcanzar unos ingresos recurrentes anuales de entre 500.000 millones y un billón de dólares a finales de 2027.

Los ingresos recurrentes anuales son una estimación de la facturación que una empresa obtendría en un año si mantuviera de forma estable sus contratos y suscripciones actuales. La diferencia entre esta métrica y las previsiones trimestrales refleja la magnitud del objetivo planteado por Musk.

El posible vínculo con Tesla añade incertidumbre

El futuro de SpaceX también podría estar condicionado por una posible integración con Tesla. Ambas compañías ya han mantenido conversaciones para analizar la viabilidad de una operación, aunque el acuerdo todavía no está cerrado y podría no llegar a materializarse.

Mientras tanto, los resultados de SpaceX se convierten en un indicador relevante para todo el sector. La fuerte inversión en centros de datos, modelos de IA y capacidad de cálculo está redefiniendo la competencia entre las grandes tecnológicas, justo cuando varias compañías preparan su entrada en los mercados bursátiles.

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