La calabaza vuelve a ocupar un lugar destacado en la compra de otoño, especialmente cuando llegan las recetas al horno, las cremas y las preparaciones de Halloween. Mercadona ha confirmado el origen de buena parte de la calabaza de asar que ha comercializado durante la campaña de otoño e invierno: Benaguasil, en la provincia de Valencia.
La cadena de supermercados ha puesto el foco en este producto valenciano con una previsión de 450 toneladas. La cifra explica por qué esta variedad ha ganado presencia en sus establecimientos y ofrece una pista para quienes buscan una calabaza adecuada para cocinar en casa.
La calabaza de Mercadona procede de Benaguasil
El municipio valenciano de Benaguasil se ha convertido en el origen señalado por Mercadona para la calabaza de asar distribuida en sus supermercados. La elección conecta la oferta de la cadena con la producción agrícola de proximidad y con una zona de larga tradición hortícola.
La calabaza valenciana se comercializa especialmente para preparaciones que requieren cocción, como asados, purés y cremas. Su tamaño puede facilitar el aprovechamiento en la cocina, tanto si se prepara entera como si se corta en porciones para conservarlas después.
450 toneladas para la campaña de otoño e invierno
La previsión de 450 toneladas refleja el peso que este alimento ha alcanzado en la temporada. La campaña se ha vinculado a los meses más fríos, cuando aumentan las compras de ingredientes para platos calientes y recetas elaboradas en el horno.
El dato también sitúa a la calabaza de asar de Benaguasil entre los productos de temporada que han conseguido una mayor visibilidad en Mercadona. Para el consumidor, conocer el origen permite elegir con más información y valorar el vínculo entre supermercado y productores locales.
Qué calabaza elegir para asar en casa
No todas las variedades ofrecen exactamente el mismo resultado. Para asar, conviene seleccionar piezas firmes, sin golpes profundos ni zonas blandas, y con una piel limpia y consistente. El peso debe resultar proporcionado a su tamaño, una señal habitual de que conserva buena cantidad de pulpa.
- Para asar: busca una pieza firme y córtala en mitades o gajos.
- Para cremas: elige una calabaza con abundante pulpa y retira bien las semillas.
- Para purés: la cocción al horno concentra el sabor y reduce el exceso de agua.
- Para conservar: guarda la parte cortada refrigerada y protegida durante pocos días.
Antes de cocinarla, es recomendable lavar bien la piel, aunque no se vaya a consumir. Después, basta con retirar las semillas y los filamentos interiores. Las semillas pueden reservarse para tostarlas con un poco de sal y especias.
Ideas fáciles para cocinar calabaza de asar
Una de las preparaciones más sencillas consiste en cortar la calabaza en gajos, añadir aceite de oliva y hornearla hasta que la pulpa quede tierna. El resultado puede servirse como guarnición, incorporarse a una ensalada templada o utilizarse como base para una crema.
Crema de calabaza para los días fríos
Para preparar una crema, puedes pochar cebolla y añadir la calabaza troceada junto con agua o caldo. Tras la cocción, se tritura todo hasta obtener una textura fina. Un toque de pimienta, nuez moscada o jengibre aporta matices sin ocultar el sabor principal.
También combina bien con zanahoria, puerro o patata. Si buscas una textura más suave, puedes añadir una pequeña cantidad de aceite de oliva al triturar. La receta admite además semillas tostadas como acompañamiento crujiente.
Calabaza asada como guarnición
La calabaza asada puede acompañar carnes, pescados, legumbres o cereales. Para darle un punto diferente, se puede condimentar con romero, tomillo, pimentón dulce o comino. El contraste entre su dulzor natural y las especias funciona especialmente bien en platos de otoño.
Otra opción es aplastar la pulpa una vez horneada y usarla como relleno de empanadillas, pasta o tartas saladas. Así se aprovecha toda la pieza y se amplían las posibilidades más allá de las recetas tradicionales.
Por qué la calabaza gana protagonismo en otoño
Su versatilidad es una de las razones por las que la calabaza aparece con frecuencia en la cesta de la compra durante esta época. Se puede cocinar al horno, hervir, saltear o triturar, y encaja tanto en recetas saladas como en elaboraciones dulces.
Además, es un alimento que permite preparar varias raciones con una sola pieza. Una parte puede destinarse a una crema, otra a una guarnición y otra a un puré para congelar. Esta capacidad de aprovechamiento resulta útil para organizar los menús y reducir el desperdicio alimentario.
La calabaza valenciana, una opción de temporada
La apuesta de Mercadona por 450 toneladas de calabaza procedente de Benaguasil pone en primer plano la producción valenciana. La campaña ya ha dejado claro que el producto ha encontrado su espacio entre las compras de otoño e invierno.
Para el consumidor, el origen y el destino culinario son dos claves sencillas al escogerla. Una calabaza firme, bien conservada y adecuada para asar puede convertirse en una base práctica para numerosas recetas caseras.
¿Sueles comprar calabaza para asarla, preparar crema o elaborar algún postre? Cuéntanos en los comentarios qué receta haces en casa y qué variedad prefieres.



