Abascal carga contra el PP por condenar las palabras de Milei contra Sánchez
El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha criticado al Partido Popular por condenar las declaraciones del presidente argentino, Javier Milei, durante su visita a Madrid. A su juicio, las reacciones del alcalde de Badalona y candidato del PP por Barcelona, Xavier García Albiol, y del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, dificultan la posibilidad de desalojar al Gobierno de Pedro Sánchez.
Abascal considera que el Ejecutivo ha convertido la presencia de Milei en España en una cortina de humo para desviar la atención de asuntos como la corrupción, los problemas económicos y sociales de los ciudadanos o las propuestas de Vox. El líder de la formación también ha denunciado, según su versión, la existencia de episodios de violencia contra miembros de su partido.
Críticas a las reacciones del Partido Popular
La polémica se desencadenó después de que Milei dirigiera duras acusaciones contra Pedro Sánchez durante su estancia en Madrid. El presidente argentino calificó al jefe del Ejecutivo español de ladrón y dictador, unas palabras que provocaron una rápida respuesta política y fueron rechazadas por distintos dirigentes españoles.
Entre quienes condenaron esas expresiones se situaron García Albiol y Moreno. Abascal ha censurado especialmente que ambos representantes del PP se sumaran a las críticas, al entender que la prioridad de la oposición debería ser cuestionar la gestión del Gobierno y no reprochar las intervenciones de un dirigente internacional cercano ideológicamente a Vox.
El presidente de Vox ha lamentado que el PP adopte posiciones que, en su opinión, terminan beneficiando al Ejecutivo socialista. Su conclusión es que, si ambas formaciones se enfrentan por este tipo de declaraciones, difícilmente podrán acabar con el actual Gobierno.
La estrategia de Vox frente al Ejecutivo
La dirección de Vox pretende situar el foco del debate en la situación política nacional. Abascal sostiene que la controversia en torno a Milei está desplazando de la agenda pública cuestiones que considera más relevantes: la corrupción, la presión fiscal, la inseguridad, la inmigración y las dificultades que afrontan muchas familias.
El dirigente también ha defendido que la formación debe poder desarrollar su actividad política sin sufrir agresiones ni episodios de violencia. En este sentido, ha vinculado las protestas y enfrentamientos registrados en torno a algunos actos de Vox con una estrategia destinada a silenciar sus mensajes y evitar que se discutan sus propuestas.
Vox interpreta la visita de Milei como una oportunidad para reforzar sus vínculos con el espacio político liberal y conservador internacional. El presidente argentino mantiene una relación política próxima con Abascal y ha participado en actos vinculados a la derecha española, lo que ha provocado críticas de los partidos de izquierda y de distintos representantes institucionales.
El PP marca distancias con Milei
Las declaraciones de Moreno y García Albiol reflejan la voluntad del PP de mantener una posición diferenciada respecto a los ataques personales contra el presidente del Gobierno. Aunque los populares cuestionan buena parte de las políticas de Sánchez, sus dirigentes han rechazado que la oposición se base en descalificaciones o en intervenciones de mandatarios extranjeros.
Esta estrategia genera malestar en Vox, que reclama una respuesta más contundente frente al Ejecutivo y acusa al PP de no aprovechar el desgaste del Gobierno. La formación de Abascal considera que cualquier condena a Milei o a otros aliados internacionales puede interpretarse como una concesión a la izquierda.
Una disputa que trasciende el episodio diplomático
El enfrentamiento evidencia las diferencias entre las dos principales fuerzas de la derecha española. Mientras el PP intenta presentarse como una alternativa de Gobierno con capacidad para atraer a un electorado amplio, Vox busca consolidar un discurso más combativo y confrontado con el socialismo, las instituciones europeas y las políticas migratorias.
La controversia sobre Milei se suma así a una relación marcada por la competencia electoral y por los acuerdos territoriales entre ambas formaciones. Abascal reclama al PP una oposición más firme, mientras los populares tratan de evitar que Vox marque por completo la agenda de la derecha.
En este contexto, el líder de Vox insiste en que la prioridad debe ser concentrar los esfuerzos en la acción del Gobierno y en sus consecuencias para los ciudadanos. Su crítica a Moreno y García Albiol pretende reabrir el debate sobre la estrategia de la oposición y sobre las condiciones necesarias para construir una alternativa política a Pedro Sánchez.



