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OnRoute prevé sumar 20 camiones eléctricos a su flota en 2027

OnRoute prevé incorporar 20 camiones eléctricos a su flota durante 2027 como parte de su estrategia para avanzar en la electrificación del transporte y reducir la huella de carbono asociada a sus operaciones. La compañía sitúa así la movilidad eléctrica como una de las principales vías para impulsar una logística más eficiente y sostenible.

La futura adquisición representa un nuevo paso en la transformación energética de la flota de OnRoute. La empresa busca reducir progresivamente su dependencia de los combustibles convencionales y adaptar sus servicios a las exigencias ambientales que afronta el sector del transporte por carretera.

La electrificación gana peso en el transporte pesado

El transporte de mercancías se encuentra en plena transición hacia modelos con menores emisiones. En este contexto, los camiones eléctricos están adquiriendo un papel cada vez más relevante, especialmente en operaciones de distribución, servicios urbanos y recorridos con distancias previsibles.

La incorporación prevista por OnRoute contribuirá a ampliar el uso de vehículos de cero emisiones directas en su actividad. A diferencia de los camiones propulsados por diésel, los modelos eléctricos no generan emisiones contaminantes por el tubo de escape, lo que puede favorecer la calidad del aire en entornos urbanos y áreas logísticas.

Además de la reducción de emisiones, la electrificación puede aportar ventajas relacionadas con el ruido, el mantenimiento y la eficiencia energética. No obstante, su implantación en el transporte pesado exige adaptar la planificación operativa, la infraestructura de recarga y la gestión de las rutas.

Un plan ligado a la descarbonización de la flota

La llegada de 20 camiones eléctricos se enmarca en el objetivo de descarbonizar progresivamente la flota de OnRoute. La medida permitirá avanzar en la reducción de las emisiones vinculadas al consumo de combustible y reforzar el posicionamiento de la empresa ante los nuevos objetivos ambientales del sector logístico.

La renovación de vehículos también responde a la evolución de las necesidades de los clientes. Cada vez más empresas demandan soluciones de transporte con un menor impacto ambiental y mayor trazabilidad sobre las emisiones generadas durante la distribución de sus productos.

Para los operadores logísticos, contar con una flota eléctrica puede convertirse en un elemento diferenciador en concursos, contratos de distribución y servicios vinculados a criterios de sostenibilidad. La reducción de la huella de carbono gana importancia tanto por las exigencias regulatorias como por los compromisos ambientales de las cadenas de suministro.

Retos para desplegar camiones eléctricos

La incorporación de estos vehículos requerirá una planificación específica. La autonomía, los tiempos de recarga y el peso de las baterías son algunos de los factores que deben analizarse antes de asignar cada camión a una ruta determinada.

La disponibilidad de puntos de recarga adecuados será otro aspecto clave. Los camiones eléctricos necesitan soluciones capaces de responder a sus mayores necesidades energéticas, por lo que las bases operativas y los centros logísticos pueden desempeñar un papel esencial en el despliegue.

También será necesario coordinar los horarios de carga con la actividad diaria de la flota. Una gestión eficiente permitirá aprovechar los periodos de menor demanda energética y mantener la continuidad de las operaciones sin comprometer los niveles de servicio.

Principales efectos esperados

  • Reducción de las emisiones directas asociadas al transporte de mercancías.
  • Disminución del ruido en las operaciones realizadas en entornos urbanos.
  • Avance en la electrificación y renovación de la flota.
  • Mayor capacidad para responder a las demandas de logística sostenible.
  • Impulso a una planificación de rutas basada en la eficiencia energética.

La hoja de ruta continuará en 2027

La previsión de incorporar 20 camiones eléctricos no supone únicamente una renovación de activos, sino un cambio progresivo en la forma de gestionar el transporte. La electrificación obliga a integrar nuevas herramientas de planificación, revisar los procesos de mantenimiento y adaptar las instalaciones a las necesidades de los vehículos.

El avance de OnRoute dependerá de la evolución de la tecnología, la disponibilidad de infraestructura y las condiciones de uso de cada servicio. La combinación de camiones eléctricos con una gestión eficiente de las rutas permitirá aprovechar mejor sus capacidades y acelerar la reducción del impacto ambiental.

Con este movimiento, OnRoute refuerza su apuesta por una logística con menores emisiones y se suma a la transformación que está experimentando el transporte pesado. La incorporación prevista para 2027 marcará un nuevo hito en la descarbonización de su flota y en la búsqueda de operaciones más sostenibles.

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