Numerosos ceutíes participan en una jura simbólica de bandera para reivindicar su pertenencia a España
El Paseo del Revellín acogió este sábado un acto civil y popular en el que numerosos ciudadanos de Ceuta realizaron una jura simbólica de bandera como muestra pública de su pertenencia a España. La iniciativa fue organizada por las asociaciones Renace Ceuta y Salvemos Ceuta, que reunieron a vecinos en uno de los espacios más céntricos y transitados de la ciudad.
La convocatoria se planteó como una expresión abierta de compromiso con Ceuta y con el conjunto de España. Los participantes tomaron parte en una ceremonia de carácter ciudadano, alejada de cualquier formato institucional o militar, para subrayar el vínculo que mantienen con la ciudad autónoma y con el país.
El acto concluyó con la entrega de un manifiesto al delegado del Gobierno. El documento fue trasladado al representante de la Administración General del Estado en Ceuta como resultado final de una jornada que quiso combinar la participación vecinal con la defensa pública de unos valores compartidos.
Una convocatoria de carácter civil y popular
Las entidades promotoras definieron la actividad como una propuesta civil y popular. La elección del Paseo del Revellín permitió acercar la iniciativa al centro de la ciudad y facilitar la presencia de ciudadanos que quisieron sumarse a la jura o acompañar a los participantes durante el desarrollo del acto.
La jura de bandera simbólica se diferencia de las ceremonias oficiales organizadas por las Fuerzas Armadas. En este caso, la participación tuvo un carácter voluntario y ciudadano, sin que los asistentes adquirieran compromisos militares. El objetivo fue expresar de forma pública una identidad y un sentimiento de pertenencia.
La presencia de vecinos en el paseo convirtió la convocatoria en una imagen de afirmación colectiva. La bandera y la referencia a España ocuparon el centro de una jornada concebida para visibilizar la relación entre la ciudadanía ceutí, la ciudad autónoma y el Estado.
El manifiesto, trasladado a la Delegación del Gobierno
Tras la celebración de la jura simbólica, representantes de Renace Ceuta y Salvemos Ceuta hicieron entrega del manifiesto al delegado del Gobierno. Con este gesto, las asociaciones quisieron dejar constancia formal de las inquietudes y planteamientos que habían motivado la convocatoria.
La entrega del documento supuso el cierre institucional de un acto desarrollado en la vía pública. El manifiesto queda ahora en manos de la Delegación del Gobierno, que representa al Ejecutivo central en la ciudad y constituye uno de los principales interlocutores para las organizaciones sociales ceutíes.
La actividad no se limitó a una ceremonia simbólica. Para sus organizadores, la convocatoria también sirvió para reclamar atención sobre la realidad específica de Ceuta y para reforzar la participación ciudadana en asuntos relacionados con la identidad, la convivencia y la presencia del Estado en la ciudad autónoma.
Ceuta como escenario de participación ciudadana
El Paseo del Revellín ha vuelto a ser escenario de una iniciativa de carácter ciudadano vinculada a la realidad social y política de Ceuta. Su ubicación, en pleno centro, facilitó que la actividad tuviera visibilidad y que residentes y viandantes pudieran conocer el motivo de la concentración.
Este tipo de convocatorias refleja la voluntad de distintas asociaciones de trasladar sus mensajes al espacio público y de promover actos de participación directa. La jura simbólica permitió a los asistentes mostrar de manera conjunta un sentimiento de pertenencia que, en el caso de Ceuta, está estrechamente ligado a su condición de ciudad autónoma española.
Renace Ceuta y Salvemos Ceuta defendieron así una fórmula de movilización basada en la presencia ciudadana y en la expresión pública de sus planteamientos. La entrega del manifiesto al delegado del Gobierno puso el punto final a una jornada que tuvo como principales protagonistas a los vecinos participantes y a la bandera de España.
Una jornada de afirmación colectiva
La convocatoria dejó una imagen de unidad entre los asistentes y situó en el centro del debate la pertenencia de Ceuta a España. Más allá del carácter simbólico de la ceremonia, el acto permitió a sus participantes trasladar un mensaje colectivo en un espacio emblemático de la ciudad.
Con la jura y la entrega del manifiesto, las asociaciones organizadoras cerraron una jornada orientada a reivindicar la identidad española de Ceuta mediante una participación abierta, pública y voluntaria. El documento entregado a la Delegación del Gobierno será el elemento formal que dará continuidad a las demandas planteadas durante el encuentro.



