Esperanza Aguirre se desvincula de la adjudicación de las obras del campo de golf del Canal
La expresidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre ha declarado como testigo en el juicio del caso Lezo y ha negado haber intervenido en la adjudicación de dos contratos públicos relacionados con una cancha de prácticas de golf del Canal de Isabel II.
Durante su comparecencia ante la Audiencia Nacional, Aguirre ha sostenido que no participó en la tramitación ni en la decisión sobre esos contratos. Su declaración se centra así en delimitar el papel que desempeñaba al frente del Gobierno madrileño respecto a la gestión y contratación de la empresa pública de agua.
La antigua presidenta ha comparecido en calidad de testigo, una condición procesal que implica declarar sobre los hechos que conozca y responder a las preguntas de las partes. Su testimonio se incorpora a una vista que analiza distintas operaciones vinculadas al Canal de Isabel II y la presunta utilización irregular de recursos públicos.
Dos contratos vinculados a una instalación deportiva
El objeto concreto de la declaración son dos contratos públicos relacionados con las obras de una cancha de prácticas de golf situada en instalaciones del Canal de Isabel II. Aguirre ha afirmado que no tomó parte en su adjudicación, por lo que ha negado cualquier responsabilidad directa en el procedimiento administrativo.
La expresidenta ha defendido, de este modo, que las decisiones sobre este tipo de expedientes correspondían a los órganos competentes del ente público y no a la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Su comparecencia busca aclarar el grado de conocimiento y participación de los responsables políticos en las actuaciones investigadas.
La instalación deportiva forma parte de los asuntos examinados dentro de la pieza judicial relacionada con el Canal. La relevancia de los contratos no se limita a las obras ejecutadas, sino también a la eventual intervención de cargos públicos y directivos en su preparación, aprobación y adjudicación.
La responsabilidad política, bajo examen
La declaración de Esperanza Aguirre se produce en un juicio que trata de determinar posibles irregularidades en la gestión de fondos y bienes públicos. En este contexto, la Audiencia Nacional analiza la cadena de decisiones y las responsabilidades que pudieron existir en las operaciones investigadas.
La expresidenta ha marcado distancia con los expedientes examinados y ha insistido en que no participó en ellos. Su posición se apoya en la separación entre las funciones de dirección política de la Comunidad de Madrid y las competencias atribuidas a los órganos de gobierno del Canal de Isabel II.
El alcance de esta explicación deberá valorarse junto al resto de las pruebas y testimonios incorporados al procedimiento. La declaración de un testigo no determina por sí sola la conclusión del tribunal, que tendrá que analizar de forma conjunta la documentación, las declaraciones y las alegaciones de las partes.
El Canal de Isabel II, en el centro del caso Lezo
El Canal de Isabel II ocupa una posición central en el denominado caso Lezo, una causa en la que se han investigado distintas operaciones vinculadas a la empresa pública madrileña. La actuación de sus responsables y la posible existencia de decisiones adoptadas al margen de los procedimientos ordinarios forman parte de las cuestiones que se examinan en sede judicial.
En el caso de las obras del campo de golf, el tribunal debe esclarecer cómo se tramitaron los contratos, qué órganos intervinieron y si se cumplieron las garantías exigibles en la contratación pública. También deberá determinarse, en su caso, si hubo perjuicio para las arcas públicas y quién pudo asumir responsabilidades.
La comparecencia de Aguirre aporta la versión de una de las máximas responsables políticas de la Comunidad de Madrid durante el periodo al que se refieren los hechos. La expresidenta ha rechazado haber intervenido en la adjudicación y ha situado la gestión de los contratos en el ámbito propio del Canal de Isabel II.
La investigación continúa en la Audiencia Nacional
El juicio seguirá avanzando con la práctica de las pruebas previstas y la declaración de las personas citadas por las acusaciones y las defensas. El objetivo es reconstruir el funcionamiento de los procedimientos analizados y establecer si existieron conductas contrarias a la legalidad.
Por ahora, la posición expresada por Esperanza Aguirre es clara: asegura que no participó en la adjudicación de los dos contratos vinculados a la cancha de prácticas de golf del Canal. La decisión final corresponderá al tribunal, una vez concluida la vista y examinados todos los elementos del procedimiento.



