Publicidad

Los mejores juegos de lucha de Marvel que marcaron varias generaciones

Mucho antes de que Marvel Tōkon: Fighting Souls centrase todas las miradas, los héroes y villanos de la Casa de las Ideas ya habían protagonizado algunos de los juegos de lucha más influyentes de la historia. Desde los primeros títulos centrados en los X-Men hasta el fenómeno de Marvel vs. Capcom, la editorial ha encontrado en los combates uno de sus mejores escaparates para enfrentar a personajes con estilos y poderes muy diferentes.

Repasamos varias de las entregas más importantes, tanto por su calidad como por el impacto que tuvieron en los salones recreativos, las consolas y la evolución del género.

X-Men: Children of the Atom, el comienzo de una nueva era

Lanzado en los salones recreativos en 1994, X-Men: Children of the Atom fue el primer gran juego de lucha de Marvel desarrollado por Capcom. Su propuesta tomaba numerosas ideas de Street Fighter II, pero las adaptaba a un universo de superhéroes mucho más espectacular.

El título permitía controlar a personajes como Lobezno, Cíclope, Tormenta, Magneto o Juggernaut. Los saltos de gran altura, los ataques especiales y la posibilidad de encadenar combos aéreos aportaron una identidad propia que acabaría siendo fundamental para los futuros juegos de la compañía.

Además, su apartado visual capturaba con bastante fidelidad la estética de la serie de animación de los X-Men. No fue solamente un producto licenciado: sentó las bases del estilo frenético y accesible que definiría a buena parte de los juegos de lucha de Marvel.

Marvel Super Heroes y el poder de las Gemas del Infinito

Un año después llegó Marvel Super Heroes, una apuesta que ampliaba el universo jugable más allá de los mutantes. Spider-Man, Hulk, Capitán América, Iron Man, Doctor Muerte y Thanos compartían escenario en combates llenos de color y efectos especiales.

Una de sus principales novedades fueron las Gemas del Infinito. Durante los enfrentamientos podían recogerse y utilizarse para mejorar temporalmente las capacidades del personaje, recuperar salud o alterar las condiciones del combate. Esta mecánica añadía una capa estratégica poco habitual en el género.

El juego también destacó por sus escenarios interactivos y por un reparto que representaba distintas etapas de la historia de Marvel. Aunque su sistema era relativamente sencillo de aprender, ofrecía suficiente profundidad para quienes querían dominar los combos y las habilidades especiales.

X-Men vs. Street Fighter abrió el camino a los combates por equipos

En 1996, Capcom reunió dos de sus grandes universos en X-Men vs. Street Fighter. La fórmula por equipos permitía seleccionar dos luchadores y alternarlos durante la pelea, una característica que transformó por completo el ritmo de las partidas.

El resultado era un juego rápido, agresivo y muy vistoso. Los cambios de personaje, los ataques combinados y los movimientos especiales compartidos daban lugar a enfrentamientos caóticos, pero también exigían aprender a gestionar correctamente las fortalezas y debilidades de cada integrante del equipo.

La plantilla mezclaba a figuras como Ryu, Ken o Chun-Li con Lobezno, Cíclope, Gambito y Tormenta. Esta combinación demostró que los personajes de Marvel podían convivir con luchadores tradicionales sin que ninguno de los dos universos perdiera personalidad.

Marvel vs. Capcom 2, una referencia del género

Para muchos aficionados, Marvel vs. Capcom 2: New Age of Heroes es uno de los mejores juegos de lucha jamás creados. Publicado originalmente en 2000, elevó la fórmula de los combates por equipos a una escala mucho mayor gracias a sus equipos de tres personajes y a una plantilla de más de 50 luchadores.

El sistema de asistencia permitía llamar brevemente a un miembro del equipo para ejecutar un ataque, incluso cuando no estaba combatiendo. Elegir una buena combinación de personajes y asistentes era tan importante como dominar los movimientos individuales.

Su ritmo endiablado, la enorme variedad de posibilidades y una banda sonora muy reconocible hicieron que se convirtiera en un clásico de los recreativos. Con el paso de los años, sus versiones para consola y sus reediciones mantuvieron vivo el interés de la comunidad competitiva.

Marvel vs. Capcom 3 recuperó la espectacularidad

Tras varios años de espera, Marvel vs. Capcom 3: Fate of Two Worlds llevó la saga a la alta definición en 2011. El sistema mantuvo los combates de tres contra tres, pero introdujo una presentación más cinematográfica, nuevos personajes y una accesibilidad mayor para los jugadores menos experimentados.

Spider-Man, Deadpool, Dante, Zero, Chris Redfield, Thor y muchos otros compartían una plantilla diseñada para ofrecer estilos muy diferentes. Los ataques especiales podían ocupar buena parte de la pantalla, aunque el juego procuraba que las partidas siguieran siendo legibles y dinámicas.

La expansión Ultimate Marvel vs. Capcom 3 amplió el contenido con nuevos luchadores, escenarios y ajustes de equilibrio. Con el tiempo, se convirtió en una de las versiones más apreciadas por los seguidores de la saga.

Marvel vs. Capcom: Infinite intentó renovar la fórmula

Marvel vs. Capcom: Infinite, publicado en 2017, introdujo cambios importantes. Los equipos pasaron a estar formados por dos personajes y las Gemas del Infinito regresaron como elemento central del sistema de combate.

La propuesta buscaba acercar la serie a un público más amplio, con controles simplificados y una estructura más accesible. Sin embargo, su plantilla inicial, algunas decisiones visuales y la ausencia de determinados personajes clásicos generaron opiniones divididas entre los seguidores más veteranos.

Aun así, Infinite conservó el ADN de la franquicia: enfrentamientos rápidos, combinaciones imposibles y una celebración constante de los universos de Marvel y Capcom.

Un legado que sigue creciendo

La historia de Marvel en los juegos de lucha también incluye propuestas como Marvel Nemesis: Rise of the Imperfects, los títulos basados en Ultimate Marvel vs. Capcom 3 y diferentes experiencias para móviles. No todas alcanzaron la misma relevancia, pero contribuyeron a mantener a sus personajes vinculados al género.

Ahora, Marvel Tōkon: Fighting Souls afronta el reto de continuar ese legado con una identidad propia. La expectación es elevada porque la editorial cuenta con décadas de personajes, rivalidades y mecánicas memorables a sus espaldas.

Si algo han demostrado estos juegos es que Marvel funciona especialmente bien cuando reúne héroes y villanos en un mismo escenario. La mezcla de espectáculo, estrategia y personalidad de sus personajes ha convertido sus combates en una parte esencial de la historia del videojuego de lucha.

Artículo anteriorMás allá de Tōkon: los mejores juegos de lucha de Marvel
Artículo siguienteBalance positivo en Aysén: sin enfermedades en Fiestas Patrias