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De China a Europa: los videojuegos disparan el turismo cultural hasta un 300%

Los videojuegos han dejado de ser únicamente una forma de entretenimiento para convertirse en un poderoso motor económico y cultural. Su influencia ya se nota en sectores como la hostelería, el comercio y, cada vez con más intensidad, el turismo. Algunas localizaciones asociadas a grandes producciones han registrado incrementos de visitantes de hasta un 300%, impulsados por jugadores que desean conocer en persona los escenarios que han recorrido en la pantalla.

El fenómeno coincide con el crecimiento internacional de la industria. Según las estimaciones de Newzoo, el mercado mundial de los videojuegos generó 201.600 millones de dólares durante 2025, superando por primera vez la barrera de los 200.000 millones y consolidándose por encima del cine en volumen de negocio. Este alcance permite que una obra digital influya en la imagen de una ciudad, una región o incluso un país entero.

El turismo inspirado por los videojuegos gana peso

La relación entre videojuegos y viajes no es nueva, pero sí lo es la escala que está alcanzando. Durante años, los aficionados visitaban ferias, tiendas especializadas o parques temáticos. Ahora, el interés se ha desplazado también hacia los paisajes, monumentos y barrios que sirven de inspiración para una aventura.

El llamado turismo de videojuegos combina ocio, cultura y experiencia personal. El viajero no busca solo hacer una fotografía: quiere reconocer una ruta, visitar un edificio que aparece en una partida o comprobar cómo se transforma un lugar real dentro de un universo ficticio.

Este tipo de visitante suele dedicar más tiempo a planificar el viaje y comparte su experiencia en redes sociales. Las imágenes, vídeos y guías publicadas por la comunidad multiplican el alcance de las localizaciones y generan un efecto promocional que las administraciones públicas y las empresas turísticas empiezan a tener en cuenta.

China refuerza su presencia internacional

China se ha convertido en uno de los principales focos de esta expansión. El crecimiento de sus estudios y el éxito internacional de producciones ambientadas en su historia y su mitología han contribuido a proyectar una imagen renovada del país entre millones de jugadores.

El interés por títulos como Black Myth: Wukong ha acercado al público internacional a leyendas, paisajes y referencias culturales chinas. Aunque no todos los jugadores terminan viajando a los lugares representados, el videojuego funciona como una puerta de entrada a su patrimonio y despierta curiosidad por conocerlo de primera mano.

La estrategia también beneficia a destinos menos conocidos. Una ciudad que no aparecía en los circuitos turísticos habituales puede ganar visibilidad si sus montañas, templos o construcciones inspiran un escenario memorable. En estos casos, el videojuego actúa como una herramienta de descubrimiento cultural con un alcance global.

Europa convierte sus escenarios en reclamo

Europa cuenta con una ventaja adicional: su concentración de ciudades históricas, castillos, catedrales y paisajes reconocibles. Las sagas ambientadas en distintas épocas del continente han contribuido a despertar el interés por enclaves que, en algunos casos, ya formaban parte de rutas turísticas consolidadas.

Las recreaciones digitales de ciudades europeas permiten recorrer sus calles desde una perspectiva diferente. El jugador identifica plazas, edificios y monumentos, y posteriormente puede incorporarlos a un viaje. Esa conexión entre ficción y realidad resulta especialmente potente en producciones históricas, donde la ambientación tiene un peso similar al de los personajes.

Francia, Italia, Reino Unido y España aparecen con frecuencia como escenarios o fuentes de inspiración para grandes franquicias. La popularidad de estas obras puede reforzar el atractivo de determinados barrios y monumentos, además de generar nuevas oportunidades para visitas guiadas, experiencias inmersivas y rutas temáticas.

Un impacto que alcanza a hoteles y negocios locales

El aumento de visitantes no solo beneficia a museos o enclaves patrimoniales. Los hoteles, restaurantes, comercios y empresas de actividades también pueden aprovechar la llegada de viajeros motivados por una producción concreta.

  • Alojamientos: crean paquetes vinculados a rutas, eventos o localizaciones reconocibles.
  • Restauración: recupera platos y recetas relacionados con el contexto histórico o cultural del juego.
  • Comercio local: ofrece productos exclusivos, artesanía y recuerdos inspirados en la zona.
  • Administraciones: diseñan campañas de promoción y recorridos basados en escenarios digitales.

El incremento de hasta un 300% debe entenderse como una cifra máxima registrada en determinados puntos y periodos, no como una subida generalizada para todos los destinos. El impacto depende de la popularidad del juego, la calidad de la ambientación, la accesibilidad del lugar y la capacidad de las autoridades para convertir el interés online en una experiencia turística sostenible.

El reto de crecer sin deteriorar los destinos

La llegada de nuevos visitantes también plantea desafíos. Los lugares más populares pueden sufrir saturación, aumento de precios o deterioro del patrimonio. Por eso, el turismo vinculado a los videojuegos necesita planificación, límites de aforo y una colaboración constante entre estudios, instituciones y empresas locales.

Si se gestiona de forma responsable, esta tendencia puede diversificar la oferta turística y acercar a nuevos públicos a la historia y la cultura. Los videojuegos ya no solo cuentan historias: también orientan viajes, transforman la percepción de los territorios y abren una vía de crecimiento para destinos de todo el mundo.

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