La declaración de la renta es un trámite ineludible, de gran importancia para las arcas del estado, que causa una gran expectación cada año en los ciudadanos: ¿me saldrá a pagar? ¿me saldrá a devolver? Se trata de una incertidumbre que, inevitablemente, afecta a gran parte de la población.

La declaración de la renta se realiza para ajustar las cuentas de los impuestos pagados a la lo largo del ejercicio anterior. De este modo, cuando se presenta, se comprueba si se ha pagado de más o de menos. En el caso de haber pagado de más, la declaración de la renta saldrá a devolver un capital determinado a favor del declarante. En caso de haber pagado de menos, habrá que hacer una liquidación a favor de Hacienda y pagar la diferencia que corresponda.

Aunque pueda parecer un trámite sencillo, cada vez la información que requiere la Agencia Tributaria es mayor y más compleja. Por este motivo, lo ideal es contar siempre con profesionales para estar completamente seguros de que este documento se presenta en plazo y forma, pues si no, las consecuencias pueden ser en forma de sanciones. La asesoria en sevilla Abadro asesores, es un claro ejemplo de profesionalidad en el ejercicio de su profesión, ofreciendo un asesoramiento integral a particulares, autónomos y empresas y con una sólida experiencia en la realización y presentación de la declaración de la renta.

Consecuencias de los errores en la presentación de la Declaración de la Renta

Hay diferentes tipos de errores comunes que se pueden dar a la hora de presentar la declaración de la renta, las consecuencias dependerán de cuál de ellas se trate. Los más habituales son haber declarado a favor de hacienda, en contra o presentarla fuera de plazo.

Haber declarado a favor de Hacienda

Uno de los fallos en los que pueda incurrir la persona que la cumplimenta es que al hacer los cálculos de la renta se haya declarado a favor de Hacienda. En este sentido, la declaración habrá salido a pagar de más, o bien Hacienda habrá devuelto menos cantidad de la que le corresponde al solicitante.

Cuando esto ocurre, lo que hay que hacer es pedir una rectificación de auto-liquidación y la devolución de la cuantía pagada de más. En el caso de que Hacienda apruebe la solicitud tras realizar las comprobaciones pertinentes, se rectificará la declaración y se le devolverá al interesado no solo la cantidad solicitada, sino también los intereses que correspondan. En este caso, lo único que hay que tener es un poco de paciencia, pues la devolución del importe de las rectificaciones se suele demorar bastante.

Haber declarado a favor del declarante

Otro de los errores más comunes al hacer la declaración de la renta es el caso contrario al anterior, es decir, que se haya pagado de menos y se haya devuelto de más en la declaración de la renta. En estos casos lo que suele ocurrir es que Hacienda se percate del problema y mande un requerimiento. No obstante, lo mejor es no esperar a que esto ocurra y solucionarlo cuanto antes, pues de no ser así se aplicará una sanción que, de no pagarse en el plazo estipulado, podría ascender hasta llegar al 50% de recargo.

Por este motivo, en caso de darse cuenta el declarante de que se ha cometido un error a su favor, lo que debe hacer es presentar una declaración complementaria lo antes posible. Por este error, se aplicará un recargo bastante menor, de entre el 5% y el 20% dependiendo del tiempo que se haya tardado en hacer la rectificación.

Presentar la declaración fuera de plazo

Otro error bastante frecuente es que a los interesados se les pase el plazo de hacer la declaración de la renta. Esto ocurre, habitualmente, cuando no se tienen contratados los servicios de una asesoría que se encargue de este trabajo y vaya informando en todo momento de la documentación requerida y de las fechas establecidas para cada trámite. En el día a día de trabajadores, autónomos y empresarios, no es raro que se produzcan olvidos de este tipo.

En caso de que Hacienda aún no haya reclamado hacer la declaración de la renta, esta se puede presentar fuera de plazo, aunque se le aplicará un recargo por la demora.

En el peor de los casos, Hacienda ya se habrá dado cuenta de esta incidencia y habrá hecho la reclamación correspondiente para que se presente la declaración, aplicando la correspondiente sanción.