Alibaba ya ha enviado más de 6.000 millones de chips basados en RISC-V
Alibaba ha superado los 6.000 millones de procesadores enviados con diseños basados en RISC-V, una arquitectura abierta que se ha convertido en una pieza estratégica para China en su carrera por reducir la dependencia tecnológica de Estados Unidos. La cifra corresponde a los chips desarrollados por la microarquitectura XuanTie, creada por T-Head, la filial de semiconductores del gigante asiático.
El dato llega en un momento especialmente relevante para la industria de la inteligencia artificial. Alibaba no solo está desarrollando aceleradores específicos para entrenar y ejecutar modelos de IA, sino que también impulsa una alternativa propia para construir las CPU que forman la base de ordenadores, servidores y superordenadores.
RISC-V, una arquitectura clave para la soberanía tecnológica
RISC-V es una arquitectura de conjunto de instrucciones, es decir, el conjunto de órdenes que un procesador entiende y ejecuta. A diferencia de diseños propietarios como ARM o x86, su especificación es abierta y puede utilizarse para crear chips sin pagar licencias por el uso de la arquitectura.
Esta característica ofrece a fabricantes, universidades y centros de investigación un mayor control sobre el diseño de sus procesadores. También facilita adaptar los chips a tareas concretas, como el procesamiento de datos, la ejecución de modelos de IA o el funcionamiento de superordenadores.
Para China, RISC-V representa una vía para mantener el desarrollo de su industria tecnológica pese a las restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos y sus aliados. Aunque fabricar semiconductores avanzados sigue requiriendo maquinaria, materiales y conocimientos muy especializados, controlar la arquitectura reduce una de las dependencias más importantes de la cadena de valor.
El XuanTie C950 lleva capacidades de IA a la CPU
Uno de los proyectos más ambiciosos de T-Head es el XuanTie C950, un procesador de alto rendimiento basado en RISC-V. El chip incorpora motores de cálculo vectorial y matricial, dos tipos de unidades especialmente útiles para realizar operaciones habituales en inteligencia artificial.
El cálculo vectorial permite procesar grupos de datos en paralelo, mientras que el cálculo matricial resulta esencial para las redes neuronales. Estas redes utilizan grandes cantidades de matrices y vectores para identificar patrones, generar texto o analizar imágenes. Al integrar estos recursos directamente en la CPU, determinadas tareas de IA pueden ejecutarse sin depender por completo de una GPU especializada.
El C950 alcanza una frecuencia máxima de 3,2 GHz, utiliza una microarquitectura capaz de decodificar ocho instrucciones y dispone de una ventana de ejecución superescalar de más de 1.000 instrucciones. En términos sencillos, estas características permiten al procesador analizar y organizar un elevado número de operaciones para ejecutarlas de forma simultánea o con el menor número posible de esperas.
Alibaba asegura que este procesador puede ejecutar modelos de lenguaje de gran tamaño como Qwen3-235B-A22B o DeepSeek V3-671B. La ejecución local de modelos de estas dimensiones exige una elevada capacidad de cálculo y memoria, por lo que el C950 apunta principalmente a servidores y sistemas de alto rendimiento.
Alibaba también compite en aceleradores de IA
La estrategia de Alibaba no se limita a las CPU. A través de T-Head, la compañía presentó en mayo el acelerador Zhenwu M890, diseñado para competir con algunas de las GPU más avanzadas de Nvidia en tareas relacionadas con la inteligencia artificial.
Los aceleradores de IA son chips especializados en operaciones matemáticas que aparecen constantemente durante el entrenamiento y la ejecución de modelos. Frente a una CPU, que está pensada para realizar una amplia variedad de tareas, un acelerador puede ofrecer más rendimiento y eficiencia en cálculos muy concretos.
El desarrollo simultáneo de CPU RISC-V y aceleradores propios permite a Alibaba construir una plataforma más completa. La empresa puede controlar tanto la arquitectura general del sistema como los componentes especializados que utilizan sus modelos de IA y sus servicios en la nube.
Un esfuerzo compartido por la industria china
Alibaba no es la única organización china que apuesta por RISC-V. Tencent y la Academia de Ciencias de China también trabajan en procesadores basados en esta arquitectura. El Gobierno del país ha impulsado además un consorcio formado por empresas e instituciones de investigación para acelerar su adopción.
El interés de Pekín se explica por la posibilidad de utilizar estos diseños en una amplia variedad de sistemas, desde dispositivos electrónicos hasta centros de datos y superordenadores. La arquitectura abierta también puede facilitar que distintos fabricantes compartan herramientas, diseños y estándares compatibles.
La Administración estadounidense observa esta evolución con preocupación. El temor no se centra únicamente en los teléfonos o los ordenadores personales, sino en el uso de RISC-V para desarrollar sistemas de cálculo muy potentes con aplicaciones científicas, industriales y militares.
Europa también prepara sus propios procesadores RISC-V
La expansión de RISC-V no es exclusiva de China. Europa ya ha desarrollado EPAC, su primer chip basado en esta arquitectura, concebido para integrarse en futuros superordenadores europeos.
El avance de esta tecnología refleja que la soberanía tecnológica no depende solo de fabricar chips más rápidos o de acceder a las máquinas de producción más avanzadas. También requiere controlar las arquitecturas, las herramientas de diseño y el software que permiten utilizar esos procesadores.
Con más de 6.000 millones de unidades enviadas, XuanTie ya cuenta con una implantación considerable. La cifra no implica que todos esos chips estén destinados a la inteligencia artificial, pero sí demuestra que Alibaba ha logrado convertir RISC-V en una tecnología con presencia real en el mercado y en uno de los pilares de la estrategia china de semiconductores.



