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OpenAI unificará Chat y Work en ChatGPT y compartirá los límites de uso con Codex

OpenAI prepara un cambio relevante en ChatGPT para diciembre de 2026: las funciones de conversación y trabajo pasarán a integrarse en una misma experiencia y el consumo de ChatGPT y Codex se descontará de una bolsa común en los planes Plus, Pro y Business.

En la práctica, una persona que utilice Codex para programar, crear una página web o automatizar tareas tendrá menos margen disponible para conversar con los modelos de ChatGPT. El efecto también funcionará al revés: el uso intensivo del chat reducirá la cuota disponible para trabajar con código y otras funciones avanzadas.

Una única experiencia para conversar y ejecutar tareas

La compañía fusionará las pestañas Chat y Work dentro de ChatGPT. Hasta ahora, la aplicación separaba la conversación tradicional de las funciones orientadas a ejecutar trabajos, una división que podía resultar poco clara para quienes alternaban entre ambas.

Con el nuevo diseño, el usuario podrá comenzar planteando una idea y pedir después que ChatGPT la lleve a cabo sin cambiar de sección. Entre las posibilidades se encuentran subir archivos, preparar una presentación, construir una página web o realizar acciones en internet con supervisión durante el proceso.

La intención es que ChatGPT funcione como un espacio único para consultar información, generar contenidos y completar tareas. Esta evolución acerca la herramienta al concepto de asistente agéntico: un sistema de inteligencia artificial capaz no solo de responder, sino también de planificar varios pasos y utilizar herramientas para alcanzar un objetivo.

Codex, la solución de OpenAI orientada a la programación, seguirá disponible como una experiencia diferenciada dentro de la aplicación de escritorio. La nueva interfaz se probará inicialmente con un grupo limitado de usuarios antes de llegar al conjunto de suscriptores.

ChatGPT y Codex consumirán la misma cuota

El cambio más importante no está en la apariencia, sino en el modo en que OpenAI contabilizará el uso. Desde diciembre, los modelos y funciones incluidos en la nueva asignación compartirán una única bolsa de consumo para los planes Plus, Pro y Business.

Las tareas complejas y los modelos más avanzados consumirán una parte mayor de esa asignación. Así, una sesión de programación con Codex, una automatización con varios pasos o el análisis de grandes cantidades de información podrán reducir con rapidez el margen restante para otras funciones.

Hasta ahora, el chat y determinadas funciones de trabajo contaban con límites separados. Work y Codex ya compartían parte de su asignación, mientras que algunas modalidades de conversación disponían de cuotas independientes. La nueva política elimina esa separación y hace que el uso se acumule en un mismo contador.

La incógnita: cuánto cuesta cada tarea

OpenAI todavía no ha detallado la equivalencia exacta entre cada operación y la cuota consumida, ni ha concretado cuántas tareas podrá realizar cada plan antes de alcanzar el límite. Esa falta de información puede dificultar la planificación, especialmente entre quienes utilizan ChatGPT como herramienta habitual de trabajo.

El consumo podrá consultarse desde el apartado de Ajustes. Cuando se agote la asignación, las alternativas serán esperar a que se restablezca, cambiar a un plan superior o adquirir créditos adicionales, según las condiciones que establezca la compañía.

El sistema se basa, en buena medida, en el uso de tokens. Los tokens son las unidades en las que los modelos de inteligencia artificial dividen el texto para procesarlo; pueden corresponder a palabras completas, fragmentos de palabras o signos. Cuanto más extensa y compleja sea una petición, más tokens puede requerir, aunque el coste también depende del modelo y de las herramientas utilizadas.

Una medida para controlar el coste de la inteligencia artificial

La unificación de los límites llega en un momento de fuerte presión sobre el gasto en infraestructura. Cada consulta exige capacidad de centros de datos, chips especializados y energía, y las tareas que combinan razonamiento, navegación y programación pueden resultar especialmente costosas.

Compartir la cuota permite a OpenAI controlar mejor el consumo total de cada suscriptor, aunque utilice servicios distintos. También evita que un usuario pueda reservar su asignación de chat mientras emplea de forma intensiva Codex, o cambiar de pestaña para esquivar determinados límites.

La compañía ha realizado en los últimos meses distintos ajustes en precios, cuotas y modelos para equilibrar capacidad y demanda. La reducción del coste de algunas funciones y la ampliación puntual de límites forman parte de la misma estrategia: ofrecer más posibilidades sin dejar que el gasto computacional crezca sin control.

Una mejora de diseño con consecuencias para el usuario

La fusión de Chat y Work puede simplificar ChatGPT y hacer más natural el paso de una conversación a una tarea completa. Sin embargo, la cuota compartida introduce un riesgo para quienes dependen de la plataforma durante muchas horas: una jornada intensa programando podría dejarles sin margen para redactar, analizar documentos o realizar consultas.

La nueva interfaz será más sencilla, pero el modelo de consumo exigirá prestar más atención al contador disponible. La cuestión decisiva para los suscriptores no será únicamente qué funciones incluye cada plan, sino cuántas tareas reales podrán completar antes de alcanzar el límite.

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