Readwise Books combina tienda de ebooks, estadísticas de lectura e inteligencia artificial para competir con Kindle
Readwise Books ya está disponible en fase beta como una aplicación que reúne tres elementos hasta ahora separados: una tienda de libros electrónicos, un sistema avanzado para seguir los hábitos de lectura y varias funciones de inteligencia artificial. La compañía quiere convertirse en una alternativa al ecosistema Kindle de Amazon, aunque su acceso inicial está limitado a usuarios invitados y sus funciones más diferenciales todavía dependen de la colaboración de las editoriales.
La propuesta se presenta como una mezcla entre Kindle y Goodreads, pero con un enfoque más centrado en los datos. En lugar de limitarse a indicar qué libros ha terminado una persona, Readwise Books registra cuánto lee, a qué velocidad y durante cuánto tiempo. La empresa define su concepto como una especie de Strava para la lectura, en referencia a las aplicaciones deportivas que convierten cada sesión en un conjunto de estadísticas.
Una tienda de libros electrónicos con un seguimiento más detallado
La aplicación incluye acceso a millones de libros electrónicos de las principales editoriales, aunque esta parte de la plataforma está disponible inicialmente en Estados Unidos. También contempla la compra de libros en papel y algunos audiolibros, con la intención de reunir en un mismo lugar distintos formatos de lectura.
El elemento más particular no es, sin embargo, la tienda, sino el seguimiento de la actividad. Readwise Books permite consultar las palabras leídas, el ritmo, la duración de las sesiones, el nivel de profundidad y otros indicadores relacionados con la concentración y la inmersión en el texto.
Este registro no se limita a los títulos adquiridos dentro de la aplicación. Los usuarios pueden añadir sesiones realizadas mediante el lector web de Kindle, actualizar el progreso de un libro físico a partir de una fotografía y cargar archivos EPUB sin DRM. También pueden recurrir a funciones de lectura por voz.
El DRM, siglas de gestión de derechos digitales, es la tecnología que restringe la copia o el uso de determinados libros electrónicos a dispositivos y aplicaciones autorizados. Por eso, la posibilidad de trabajar con archivos EPUB sin DRM resulta relevante para quienes tienen una biblioteca digital distribuida entre varias plataformas.
La inteligencia artificial analiza cada sesión de lectura
Readwise Books incorpora herramientas de IA diseñadas para acompañar la lectura sin sustituirla. Entre sus funciones se incluyen resúmenes de las sesiones, definiciones de palabras, búsquedas de términos, traducciones de palabras y frases y respuestas a preguntas sobre el pasaje que el usuario está leyendo.
En este contexto, la inteligencia artificial se utiliza para comprender el texto y ofrecer información contextual bajo demanda. Por ejemplo, el lector puede pedir una explicación de un concepto, consultar el significado de una expresión o solicitar un resumen de las páginas revisadas durante una sesión.
Estas funciones no están disponibles de forma universal. Su funcionamiento depende de que las editoriales autoricen el análisis de sus contenidos y, por ahora, solo HarperCollins se ha sumado a la iniciativa. Esta limitación puede convertirse en uno de los principales obstáculos para que la propuesta resulte útil en catálogos amplios.
La compañía también prevé que algunas herramientas de inteligencia artificial pasen a formar parte de un plan de pago en el futuro. La aplicación es gratuita durante su fase inicial, aunque el modelo comercial todavía puede cambiar a medida que se amplíen sus servicios.
Una alternativa abierta frente al ecosistema Kindle
Readwise Books llega a un mercado dominado por Amazon. La compañía controla aproximadamente el 83 % del mercado de lectores electrónicos, según las estimaciones manejadas en torno al sector. Frente a esa escala, Readwise no intenta competir solo mediante precios, catálogo o hardware, sino con una experiencia de lectura más completa y personalizable.
La aplicación está disponible actualmente mediante invitación, salvo para quienes ya cuentan con una suscripción a los servicios de Readwise. Las aplicaciones anteriores de la compañía tienen un precio de 7,99 dólares al mes por separado o de 9,99 dólares mensuales por el paquete de ambas, unas cantidades equivalentes aproximadamente a 7,14 y 8,93 euros, respectivamente.
Otro de los puntos diferenciales es su apuesta por la interoperabilidad. Readwise Books ofrece una API pública, es decir, un sistema que permite a otros programas comunicarse con la plataforma, además de un servidor MCP. Este último facilita que agentes de inteligencia artificial conecten con la aplicación y automaticen tareas, como registrar una sesión de lectura.
Esta apertura contrasta con los ecosistemas cerrados de las grandes tiendas de libros electrónicos, donde el contenido, los datos de uso y las herramientas disponibles suelen quedar vinculados a una misma empresa. Para lectores que utilizan varios dispositivos o servicios, la compatibilidad puede ser tan importante como el catálogo.
Un reto considerable para una propuesta todavía limitada
El desafío para Readwise Books es notable. La plataforma se enfrenta a un competidor con una enorme base de usuarios, una amplia distribución y dispositivos Kindle consolidados. Además, parte de su atractivo depende de que más editoriales permitan utilizar la IA sobre sus libros.
Aun así, la estrategia tiene recorrido. Amazon ha convertido Kindle en una herramienta eficaz para comprar y leer libros, pero no ha desarrollado con la misma intensidad la idea de medir la experiencia lectora. Saber cuánto se lee, mantener objetivos y observar la evolución del ritmo puede atraer a los usuarios más constantes, del mismo modo que las estadísticas enganchan en las aplicaciones deportivas.
Readwise Books tiene así una idea diferenciada, pero todavía debe demostrar que puede transformarla en escala. Su crecimiento dependerá de ampliar el acceso, sumar editoriales a sus funciones de IA y convencer a los lectores de que las estadísticas aportan valor sin convertir la lectura en una competición permanente.



