Educar a la infancia para integrar la tecnología como aliada y no como amenaza
En un mundo cada vez más digital, la relación de los niños con la tecnología se vuelve clave para su desarrollo personal y social. La presidenta del Parlamento de La Rioja, Marta Fernández Cornago, lanzó una llamada clara y necesaria: es fundamental educar a los menores para que la tecnología sea una herramienta aliada y no una amenaza.
El contexto en La Rioja: un pleno infantil que lanza un mensaje
Durante el acto denominado “Diputados por un día”, celebrado en La Rioja, un grupo de niños y niñas participaron en un pleno infantil que buscaba, entre otras cuestiones, reflexionar sobre el uso de la tecnología en sus vidas. Marta Fernández Cornago aprovechó esta oportunidad para reivindicar la educación tecnológica como parte esencial de la formación de la infancia.
¿Por qué es tan importante este mensaje hoy en día?
La presidenta señaló que la clave está en el equilibrio. La tecnología, explica, no debe ser ni demonizada ni idolatrada. Es una herramienta que puede potenciar el aprendizaje, la creatividad y la comunicación si se utiliza adecuadamente, pero que también puede generar riesgos si no se acompaña de una formación crítica y responsable.
Los riesgos más habituales para los menores
- Exposición excesiva a pantallas y contenidos inapropiados.
- Aislamiento social y falta de habilidades en comunicación presencial.
- Dependencia y adicción a dispositivos digitales.
- Problemas de seguridad y privacidad.
Los beneficios de un uso equilibrado y formativo
- Estimulación del aprendizaje mediante recursos interactivos y didácticos.
- Desarrollo de competencias digitales necesarias para el futuro profesional.
- Facilitar la creatividad y la expresión personal a través de plataformas y herramientas tecnológicas.
- Mejora de la comunicación global y acceso a la información.
¿Cómo educar a los más pequeños para un uso responsable?
Marta Fernández Cornago defendió que la educación en tecnología debe comenzar desde edades tempranas, con un papel activo de padres, educadores y políticas públicas. El mensaje fundamental es que nadie debe quedar al margen de esta formación para asegurar que la tecnología no se convierta en una amenaza, sino en un aliado para la sociedad del mañana.
Recomendaciones prácticas para familias y educadores
- Establecer límites claros: horarios y tiempos de uso adaptados a cada edad.
- Acompañar el uso: no dejar a los menores solos frente a las pantallas, dialogar sobre lo que ven y hacen.
- Fomentar actividades offline: deporte, lectura y juegos para equilibrar el desarrollo integral.
- Promover el pensamiento crítico: enseñar a discernir la información y a cuestionar contenidos digitales.
- Actualizarse constantemente: padres y docentes deben formarse para entender las nuevas tecnologías y sus riesgos.
Una visión optimista y comprometida con el futuro
El llamado de Fernández Cornago personifica una visión pragmática y próxima sobre la realidad digital a la que está expuesta la infancia. En lugar de temer la tecnología, propone aprovechar su potencial para construir una generación preparada, crítica y respetuosa con las nuevas herramientas.
La educación tecnológica no es ya un lujo ni un complemento, sino una necesidad que debe coordinar esfuerzos de toda la sociedad: desde las instituciones, pasando por las escuelas, hasta cada hogar.
Conclusión: una oportunidad para transformar el aprendizaje y la convivencia
Educar a los niños para que la tecnología sea una aliada implica responsabilidad y compromiso. Significa guiarles para que desarrollen habilidades digitales, pero también valores, ética y autocontrol. Si se consigue este equilibrio, la tecnología será un pilar para el desarrollo humano, social y económico, y no una amenaza a la infancia y su bienestar.
El ejemplo de La Rioja, con iniciativas como “Diputados por un día” y declaraciones como las de su presidenta, invita a reflexionar y pasar a la acción para que la transformación digital sea verdaderamente inclusiva y beneficiosa para las futuras generaciones.



