Tomra amplía el uso de Autosort Pulse para clasificar nuevos flujos de metales
Tomra ha ampliado las aplicaciones de Autosort Pulse, su tecnología de clasificación basada en sensores, para abordar nuevos flujos de materiales metálicos. La plataforma incorpora Dynamic LIBS, un sistema capaz de identificar la composición de los objetos mediante un análisis espectroscópico realizado en tiempo real.
Entre las aplicaciones contempladas se encuentran la separación de acero inoxidable, magnesio y determinados materiales presentes en las escorias de incineradora. El objetivo es mejorar la recuperación de metales, elevar la calidad de las fracciones obtenidas y facilitar su reincorporación a procesos industriales.
Una tecnología para distinguir aleaciones sobre la cinta
La tecnología LIBS, siglas de Laser-Induced Breakdown Spectroscopy, utiliza un pulso láser para analizar la superficie de cada pieza. La interacción genera una pequeña emisión de plasma cuya firma espectral permite determinar qué elementos químicos están presentes en el material.
En el caso de Dynamic LIBS, este análisis se realiza mientras los materiales avanzan por la línea de clasificación. El sistema combina la lectura de la composición con la detección de la posición de cada objeto, de modo que los equipos de expulsión pueden separar las piezas seleccionadas mediante chorros de aire.
Esta capacidad resulta especialmente relevante cuando los materiales tienen un aspecto similar, pero ofrecen propiedades y valores distintos para la industria. No basta con identificar que un objeto es metálico: también es necesario conocer, con el mayor nivel de precisión posible, de qué aleación está compuesto.
Acero inoxidable y magnesio, entre los nuevos materiales
El acero inoxidable agrupa numerosas composiciones y calidades. La presencia de elementos como el cromo, el níquel o el molibdeno influye en sus características y en las posibilidades de utilización del material recuperado. Una separación más precisa puede ayudar a evitar mezclas que reduzcan la calidad de la fracción final.
El magnesio plantea otro reto para las plantas de tratamiento. Es un metal ligero, empleado en sectores como la automoción y la fabricación de componentes, y puede aparecer mezclado con otros metales en residuos procedentes de productos fuera de uso o procesos industriales.
La identificación mediante la composición química permite diferenciar estos materiales sin depender únicamente de su forma, color o densidad. Esta información puede complementar otros sensores habituales en las plantas de reciclaje y ampliar la capacidad de automatización de las líneas.
Más recuperación a partir de las escorias de incineradora
Las escorias generadas tras la incineración de residuos urbanos contienen materiales minerales y distintas fracciones metálicas. Aunque parte de estos metales puede recuperarse mediante tecnologías convencionales, la mezcla y el estado de los materiales complican la obtención de fracciones homogéneas.
La aplicación de Dynamic LIBS a este flujo busca identificar metales que todavía permanecen en la escoria y separarlos con mayor precisión. La recuperación de estos recursos puede reducir la cantidad de material destinado a eliminación y mejorar el aprovechamiento de los residuos que no han podido reciclarse por otras vías.
El tratamiento de escorias exige, no obstante, líneas adaptadas a las características del material. La humedad, la suciedad, la oxidación y la presencia de partículas minerales pueden influir en el proceso. Por ello, el rendimiento final depende tanto del sensor como de la preparación previa y de la configuración de la planta.
El papel de la clasificación óptica avanzada
La expansión de Autosort Pulse se enmarca en una tendencia creciente hacia la clasificación automatizada de residuos y materias primas secundarias. Las instalaciones necesitan procesar mayores volúmenes con menos intervención manual, al tiempo que las exigencias de calidad para los materiales reciclados son cada vez más elevadas.
Las tecnologías basadas en sensores pueden contribuir a ese objetivo al analizar grandes cantidades de objetos a alta velocidad. Además de separar materiales, permiten adaptar la configuración de la línea a distintos flujos y mantener un control más estable sobre las fracciones de salida.
- Identificación química: Dynamic LIBS analiza la composición elemental de los materiales.
- Clasificación en movimiento: el sistema trabaja mientras los objetos avanzan por la cinta transportadora.
- Separación selectiva: los materiales identificados pueden dirigirse a fracciones diferenciadas.
- Aplicación en nuevos flujos: la tecnología se extiende al acero inoxidable, el magnesio y las escorias de incineradora.
Un paso hacia materias primas secundarias de mayor calidad
La recuperación de metales no termina con la extracción del material: la calidad de la fracción separada determina en buena medida su valor y sus posibles usos. Reducir la presencia de elementos no deseados puede facilitar el reciclaje posterior y disminuir la necesidad de mezclar el material con recursos vírgenes.
Con la ampliación de las aplicaciones de Autosort Pulse, Tomra pretende responder a una de las principales demandas del sector: convertir flujos de residuos complejos en materias primas secundarias más homogéneas. La evolución de los sensores y de los sistemas de clasificación será clave para aprovechar materiales que todavía se pierden durante el tratamiento.

