Federer cae ante Andújar en su regreso a la tierra tras 711 días

El español, que nunca había jugado antes contra el suizo, derrotó a Federer en Ginebra (6-4, 4-6 y 6-4) en su retorno a la tierra desde Roland Garros 2019.

El español, que nunca había jugado antes contra el suizo, derrotó a Federer en Ginebra (6-4, 4-6 y 6-4) en su retorno a la tierra desde Roland Garros 2019.

Roger Federer hace una reverencia tan pronto como ingresa a la competencia en Ginebra. Para su primer partido en arcilla desde Roland Garros 2019, Roger Federer, que lideró 4-2 en el tercer set, empezó y terminó excesivamente lento para ganar su duelo contra el español Pablo Andújar, en la segunda ronda del torneo. Ginebra (6- 4, 4-6, 6-4).

Eran casi las 4 de la tarde del martes en Ginebra cuando Roger Federer jugó su primer punto en arcilla en dos años. El último fue un punto de partido en el que fue derrotado por Rafael Nadal en la semifinal de Roland Garros 2019, en un servicio ganador del español (6-3, 6-4, 6-2).

Esta vez fue titular ante Pablo Andújar (jugador número 75 del mundo), otro español, con un muy corto de derecha recta por la pista. Pero sobre todo, culmino con otro golpe de derecha leñoso que se evadió de costado para una derrota de la que probablemente no tendremos que sacar conclusiones demasiado apresuradas (6-4, 4-6, 6-4, en 1h51).

Bajo un cielo más suave que los días anteriores y en un silencio solo inquietante por el canto de los pájaros, frente a un centenar de invitados, unos escasos oficiales del torneo, dos-tres free riders colocados detrás de una valla y mucha atracción entre los entrenadores y jugadores, Federer tardó mucho en soltar su brazo.

Las reparaciones, la imprecisión de la colocación y solo el 40% de los primeros servicios llevaron a la lógica pérdida (6-4) de una primera vuelta en la que Andújar estuvo concentrado si no brillante.

Federer se equivocó en el tercer set

Inclusive si termino el primer set con dos horrores («baduf» en el revés, madera en el golpe de derecha), Federer de hecho ya había empezado a dejar salir mejor la pelota durante unos minutos. Resultado casi inmediato: un quiebre del tercer juego de la segunda vuelta, que nunca pudo temer dejar escapar, esta vez con el 79% de las primeras bolas y solo cuatro puntos perdidos en su saque. Y por último un primeras, después 1:04 de juego.

Retornando a una ronda en todas partes, el número 8 del mundo conservo su control contra un oponente que aparentaba menos móvil que al principio del partido. Rebelote de nuevo con un break en el 1-1. Todo le fue bien hasta que lideró 4-2 y 0-15 en el servicio contrario. Inclusive estuvo a dos puntos de liderar 5-2, doble break.

¿Un juego para superarlo, dos para tranquilizarse? El escenario ideal no se dio, Federer se separó de repente, aumentando las faltas hasta el punto de perder los últimos cuatro juegos con la única revuelta de dos soberbios tiros ganadores acertados en los dos primeros puntos de partido para Andújar, en 4-5, 15-40. Pero el suizo luego sujeto dos irritantes derechas descentradas que lo mandaron al vestuario de forma muy prematura, en opinión de los pocos espectadores.

Roger Federer a todas luces no apostó en esta temporada de arcilla para hinchar su récord. Repitió una y otra vez que Ginebra o inclusive Roland-Garros se emplearían para golpear pelotas y jugar puntos con la ilusión de estar al 100% durante la temporada de césped.

Es en este rumbo que su derrota a la entrada de Suiza, la primera en su suelo en siete años y medio, es una mala noticia. Pero no auspicia nada bueno para el nivel que tendrá en un mes. Excepto que, notoriamente, las oportunidades de igualar antes de Wimbledon de repente se han vuelto limitadas para los casi cuarenta y tantos.

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