El exvicepresidente Mike Pence se sometió a una cirugía para que le implantaran un marcapasos

El exvicepresidente Pence se implanta un marcapasos y espera una recuperación completa, después de experimentar síntomas asociados con una frecuencia cardíaca lenta, conforme un comunicado de su oficina. La “cirugía de rutina” se efectuó con éxito el miércoles, según el comunicado. Se espera que Pence se recupere plenamente y vuelva a la acción normal en los próximos días.

El vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence, comunico el proyecto de la Administración Trump para fundar la Fuerza Espacial de los Estados Unidos para 2020 durante un discurso en el Pentágono el 9 de agosto de 2018 en Arlington, Virginia.

La “cirugía de rutina” se realizó con éxito el miércoles, según el comunicado de la oficina de Pence, que señalo que se espera que el exvicepresidente de 61 años se recupere por completo y vuelva a la actividad normal en los próximos días

La declaración expreso que el historial médico de Pence comprendía un diagnóstico de bloqueo de rama izquierda asintomático. Sintió síntomas a lo largo de las últimas dos semanas y escucho la opinión de sus médicos antes de someterse al procedimiento en Inova Fairfax Medical Campus en Falls Church, Virginia, según el comunicado.

En este sentido  el exvicepresidente Pence expreso en un comunicado que estaba agradecido por la veloz profesionalidad y atención de los sobresalientes médicos, enfermeras y personal del Instituto Vascular y Cardíaco Inova, englobando al   Dr. Brett Atwater y el Dr. Behnam Tehrani.

Igualmente agradeció la consulta de sus médicos de toda la vida en Indiana, el Dr. Michael Busk y el Dr. Charles Taliercio en Ascension St. Vincent. A su familia que ha sido realmente bendecida por la labor de estos dedicados profesionales de la salud, expreso Pence.

El líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, republicano por California, tuiteó un mensaje de apoyo a Pence más tarde el jueves.

Se murmura que Pence está estableciendo las bases para una potencial carrera presidencial en 2024. Pero la salud y el historial médico de un candidato por muy insignificante pueden influir de modo importante en una campaña política.

Por ejemplo, la salud del expresidente Donald Trump fue blanco de un estadística reveladora en los últimos meses de su candidatura a la reelección, cuando fue hospitalizado con el coronavirus. Los críticos ya habían culpado a Trump, que tiene sobrepeso y se conoce que tiene una mala alimentación, de ser mentiroso con relación a sus registros médicos.

Las campañas en general igualmente pueden ser extenuantes física y mentalmente. En 2016, por ejemplo, el hecho de casi desmayo de la entonces nominada demócrata Hillary Clinton en una ceremonia de aniversario del 11 de septiembre avasallo los titulares.

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