La UE ha aprobado nuevas sanciones en contra de Bielorrusia en castigo por el “secuestro” del avión de Ryanair

La UE este lunes endureció el tono con Bielorrusia esto en respuesta al episodio insólito episodio que ha terminó con la detención de un periodista en este país tiempo más tarde de que las autoridades hubiesen forzado un aterrizaje de emergencia del avión en el cual ha viajado con rumbo a Lituania. El Consejo Europeo adoptó tres tipos de represalias en contra de su vecino del Este: amplió la lista de dirigentes bielorrusos que se encuentran vetados en Europa, por lo que le ha prohibido a las aerolíneas de ese país operar en el espacio europeo y encargó a la Comisión Europea que prepare una batería de sanciones económicas. El club comunitario ha considerado que el desvío de la aeronave para la detención de un disidente ha sido “escandaloso e ilegal”.

La condena debido al desvío forzoso del avión en el cual se encontraba volando el periodista crítico Roman Protasevich fue unánime en Occidente. “El comportamiento escandaloso e ilegal del régimen de Bielorrusia tendrá consecuencias”, fue la reacción de este domingo de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, que ha calificado la operación de “secuestro” de un avión y ha pedido la liberación del detenido “inmediatamente”. “Las sanciones estarán sobre la mesa”, fue asegurado por Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, previamente de la cita junto a los jefes de Estado y de gobierno en la cumbre de este lunes en Bruselas. El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, de igual forma exigió la liberación inmediata del periodista crítico con el régimen de Aleksandr Lukashenko y informó de que su Gobierno se encuentra coordinando de cerca al respecto de este asunto con sus aliados, entre los que se encuentran responsables de la UE, Grecia (de donde procedía el vuelo) y Lituania (destino de la aeronave), conforme a un comunicado del Departamento de Estado.

El Gobierno de Bielorrusia ha defendido la maniobra como una cuestión de “seguridad” para los pasajeros, y cargó en contra de Occidente por “politizar” el caso y aseguró que va a colaborar con expertos internacionales “para descartar cualquier insinuación” de malas prácticas. Rusia respaldó a su aliado, Aleksandr Lukashenko, y recalcó que son los expertos en aviación, y no los políticos, los que tienen que estudiar el asunto. La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, comparó el incidente con este desvío forzoso del avión que transportaba en 2013 al presidente de Bolivia, Evo Morales, que ha tenido que aterrizar en Viena en tanto se encontraba regresando a Bolivia desde Moscú porque otros países europeos le han negado el permiso para repostar, usar su espacio aéreo y viajar. Francia, Italia y Portugal, han actuado frente a las sospechas de EE UU de que el avión de Morales transportaba a Edward Snowden, el exempleado de la Agencia Nacional de Seguridad y la CIA que ha revelado el espionaje masivo de parte de las agencias de seguridad estadounidenses, que se han refugiado en Moscú y que aún se encuentran en la capital rusa.

El vuelo de la compañía irlandesa Ryanair en la que viajaba el periodista disidente bielorruso Roman Protasevich, que ha gestionado por meses un conocido canal de Telegram —Nexta, que se ha convertido en un objetivo del Gobierno de Lukashenko debido a sus informaciones al respecto de las protestas que han estallado en el verano pasado en Bielorrusia para que sea exigida la salida del dirigente bielorruso— cubriendo el trayecto entre Grecia y Lituania. Las autoridades de Bielorrusia han pedido a la aeronave que aterrizara en Minsk en tanto se encontraba sobrevolando su espacio aéreo, y alegaba que recibieron una amenaza de bomba a bordo. Después de haber revisado el aparato, han afirmado que no han hallado explosivos y han abierto una investigación por amenaza falsa. Protasevich, de 26 años, sin embargo, quedó detenido en Minsk. De igual forma, su novia Sofía Sapega, una ciudadana rusa de 23 años, estudiante en la Universidad Europea de Humanidades de Vilna, que exigió su liberación inmediata. Sapega, que se encuentra cursando un máster en Derecho Internacional y Europeo, se encontraba preparándose para la defensa de su tesis en unos pocos días, conforme fue dicho por la universidad.

Este lunes, un canal de Telegram bielorruso oficialista difundió en horas  de la noche un vídeo del Protasevich. En esta grabación, el disidente, que parece estar nervioso y se encuentra enunciando un discurso preparado, ha dicho que se encuentra en una cárcel bielorrusa, que se encuentra bien de salud. Sentado ante una mesa en la que hay un mechero y un paquete de tabaco, el periodista ha  dicho mirando a la cámara que se encuentra dando a las autoridades “confesiones” al  respecto de su participación en “disturbios masivos”.

La Fiscalía de Lituania, en la cual reside Protasevich en su condición de asilado político, abrió una investigación de lo que  ha sucedido como un caso de secuestro. El domingo en horas  de la noche, en la llegada de esta aeronave a Vilna, la primera ministra lituana, Ingrida Simonyte, se encontraban esperando a los pasajeros para recibirles y explicarles que se tendría una investigación al respecto de este “intolerable” suceso. La policía ha comenzado a interrogar ya en este lunes a los viajeros que han volado con Protasevich. La Fiscalía general de Polonia, de igual forma abrió abierto una investigación al respecto del aterrizaje forzoso. El avión se encontraba registrado en ese país del Este,  debido a que este caso, explicó el viceministro de Exteriores polaco, Pawel Jablonski, se puede enmarcar en su jurisdicción.

El debate al  respecto de cómo reaccionar ante a Minsk se colocó en lo más alto de la agenda de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que empieza este lunes en Bruselas, envenenando de igual  forma otro de los puntos que las capitales ya han tenido previsto discutir: las relaciones con Rusia. “Lo que pasó ayer es un escándalo internacional”, afirmó el presidente del Consejo poco antes de la cita junto a los líderes de los Veintisiete. Michel se refirió a los hechos como una “amenaza” en contra de la seguridad internacional que ha puesto “ la vida de ciudadanos europeos en peligro”.

Josep Borrell, quien es el alto representante para la Política Exterior de la UE, denunció el nuevo intento de las autoridades bielorrusas de que se silencie a las voces de la oposición. “Debe llevarse a cabo una investigación internacional sobre este incidente para determinar cualquier infracción de las normas internacionales de aviación”, reclamó Borrell por medio de un comunicado. “La UE estudiará las consecuencias de esta acción, incluida la adopción de medidas contra los responsables”, añadió el jefe de la diplomacia.

En la mesa se encuentra la opción de que sean tomadas medidas tradicionales, como que  se sancione a personas concretas ligadas al caso. Actualmente ya se tienen 88 funcionarios y miembros del régimen de Lukashenko en esa lista, a los cuales se privó de viajar por medio de territorio europeo y congelado todos sus activos financieros en la UE, y otras siete entidades sancionadas, conforme a las fuentes comunitarias. La UE de igual forma ha barajado que se de un paso más, como que se prohíba que los vuelos de la compañía bielorrusa Belavia han aterrizado en aeropuertos de la UE, como reclamó el primer ministro belga, Alexander de Croo. O inclusive blindar todo tránsito aéreo con Bielorrusia.

Fue asegurado por la canciller alemana, Angela Merkel, previamente de adentrarse en la cumbre, que los Veintisiete van a buscar una respuesta “unificada” y volvió a reclamar una investigación internacional. Las explicaciones que  se han dado por las autoridades bielorrusas para que se justifique el aterrizaje del vuelo “no son fiables”, añadió.

Puede ser previsible que los países bálticos, en los que sus dirigentes reclamaron “unidad” en la reacción de la UE (como Kaja Kallas, primera ministra de Estonia) y “una investigación internacional independiente” (Krisjanis Karins, primer ministro letón), vayan  a pedir que el club comunitario vaya todavía un poco más allá en su contundencia en contra de Bielorrusia. “Es un ataque sin precedentes contra la comunidad internacional”, sostuvo el Gobierno de Lituania por medio de un comunicado. “Se trata de un acto de terrorismo de Estado dirigido contra la seguridad de los ciudadanos de la Unión Europea y de otros países, la sociedad civil de Bielorrusia que busca asilo frente a la persecución del régimen, así como la aviación civil internacional”, continúa el texto, en el cual ha anunciado que el Ejecutivo de Vilna se va a poner manos a la obra para que  se proponga a los “socios internacionales” el cierre del espacio aéreo de Bielorrusia a los vuelos internacionales. El país de Europa del Este se encuentra en la trayectoria de vuelo de varias rutas relevantes de norte a sur en Europa, como también las rutas este-oeste entre Europa y Asia.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, condenó un incidente “absolutamente inaceptable” previamente de haberse adentrado en la cumbre europea. “Vamos a ver qué medidas podemos tomar para sancionar una vez más a un régimen que no obedece a los parámetros democráticos”. “Hay una larga noche por delante”, dijo.

La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), la agencia de la ONU, aseguró que “el aparente aterrizaje forzoso […] podría contravenir la Convención de Chicago”. Se encuentra a disposición, sellada en el  año 1944, la cual contiene diversos artículos que contemplan incidentes de seguridad de una manera genérico, pese a que estos “están sujetos a interpretación”, conforme a un portavoz de aviación civil de Bélgica. El artículo 3, por ejemplo, ha establecido que “en caso de interceptación, no debe ponerse en peligro la vida de los ocupantes de las aeronaves ni la seguridad de estas”.

Desvío de vuelos

Las autoridades lituanas prohibieron a los aviones que se dirigen hacia y desde ese país y que se encuentran bajo jurisdicción lituana que sobrevuelen Bielorrusia desde la madrugada del lunes al martes. El ministro de Transportes de Lituania, Marius Skuodis, pidió a otros países que tomen esta misma medida. “Si los vuelos están bajo la jurisdicción de otros países, esperamos que tomen las medidas adecuadas. Por lo que escuchamos de nuestros socios internacionales, es muy probable”, fue dicho por Skuodis. Volodímir Zelenski, el presidente de Ucrania, el vecino del sur de Bielorrusia, ordenó al Gobierno que vaya a prohibir los vuelos desde Bielorrusia y que los aviones hacia o desde Ucrania vayan a evitar el espacio aéreo bielorruso. El Gobierno británico suspendió el permiso de operación de la compañía Bielorrusa, Belavia, y solicitó a las aerolíneas de igual forma que eviten sobrevolar Bielorrusia “para mantener la seguridad de los pasajeros”, conforme fue comunicado por el ministro británico de Transporte, Grant Shapps.

Anunciaron en este lunes dos compañías éreas, la letona Air Baltic y la húngara Wizz Air, en horas de la mañana que van a desviar sus vuelos para que se evite que sobrevuele Bielorrusia. En la medida que se sumaron tiempo más tarde KLM y la alemana Lufthansa. La polaca Lot a que estudie realizar lo mismo, en tanto que otras aerolíneas de Europa del Este declararon que están esperando instrucciones o información de la Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA).

Este suceso ha sido muy grave y causó un terremoto en la industria de aviación civil. El consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary, ha calificado la operación para que se hiciera que aterrizara el avión este domingo, y estuvo bajo la dirección de Lukashenko —que ha mandado un caza Mig-29 para que se escolte a tierra a la aeronave, conforme a su servicio de prensa— como “secuestro patrocinado por el Estado”. “Parece que la intención de las autoridades era sacar a un periodista y a su compañera de viaje”, fue dicho por O’Leary en una entrevista este lunes. El responsable de esta aerolínea irlandesa recalcó también que Ryanair tiene la creencia de que en el vuelo han viajado de igual forma “algunos agentes del KGB” (el servicio secreto bielorruso, que todavía se llama como en los tiempos soviéticos) que se han quedado en el aeropuerto de Minsk y no siguieron el viaje, ha dicho, indicando que puede tratarse de los cuatro ciudadanos rusos que han comenzado el viaje en Atenas con el resto de pasajeros, sin embargo que no han volado tiempo más  tarde desde la capital bielorrusa a Vilna siete horas más tarde.

En Londres, el ministro británico de Asuntos Exteriores, Dominic Raab, indicó en un comunicado en este lunes que “Lukashenko debe rendir cuentas por sus acciones extravagantes” y manifestó que su país se encuentra trabajando con sus aliados para darle “una respuesta coordinada, incluidas sanciones adicionales” en contra del régimen bielorruso.

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