La edad de jubilación se retrasa a 66 años desde el próximo enero

Ha sido marcado por Bruselas el compás de una nueva reforma, que logrará un equilibrio en el sistema de pensiones de España, que actualmente se encuentra ahogado por el déficit y las deudas. En tanto, arriban los cambios de necesidad para que sean recibidos los fondos europeos, la rueda de la reforma que fue aprobada para el 2013, ha seguido rodando y un año más ha vuelto a condicionar el retiro de los trabajadores que den el paso el próximo ejercicio.

El 2021, traerá consigo un nuevo endurecimiento en los requisitos para poder tener acceso a una jubilación en cumplimiento de la ley de pensiones, la cual esta obligando a que se trabaje por más años y se cobre menos como fórmulas para que se pueda sostener el sistema, que año tras año aumenta los números rojos. El Fondo de Reserva, ha sido en su totalidad prácticamente agotado por el gobierno, y es por esto que ya no sirve de colchón.

Ahora la norma va a retrasar de forma progresiva, la edad de retiro hasta los 67 años en 2027. Las personas que estén pensando en jubilarse en este próximo año con el 100% de la pensión, que les puede corresponder, deben tener ya cumplidos los 66 años. La edad de retiro, ha comenzado a incrementarse dos meses, desde el 2019, con el fin de poder llegar a los 67, en el año 2027.

¿Que ventajas puede tener para el sistema público, que se retrase la edad de jubilación? Por una parte, el permitir que se disponga de más población activa, la cual sea la que financie las pensiones. Y por otra parte, el retraso del cobro de la pensión. En otras palabras, si hasta los 67 años, un trabajador continua activo, serian dos años más los que aportaría a la caja común, pero no estaría consumiendo pensión.

El retraso aprobado con un carácter general, tendrá sus excepciones. Ya que los trabajadores que reúnan un vida laboral larga, pueden retirarse con su pensión íntegra a sus 65 años, a condición de que tengan cotizados 37 años y seis meses o más. Por cada ejercicio será aumentado este periodo en tres meses, hasta que al llegar a 2027, cuando deseen retirarse a los 65 podrán contar con una cotización, de por lo menos 38 años y seis meses.

Las generaciones que están siendo jubiladas en estos momentos, iniciaron su vida laboral muy jóvenes, y por consiguiente, acumulan muchos años de aportaciones al sistema. Los jóvenes actuales, tendrán más problemas para traspasar este listón, ya que iniciaron mucho más tarde a cotizar a la Seguridad Social y con sueldos muy bajos. De la misma manera, sucede con las mujeres que tienen lagunas de cotización, quienes obedecen, por regla general, a la dedicación a los hijos.

Para el 2021, también habrá un cambio en los años que se tienen en cuenta para que sea calculada la pensión, que para ese año va a quedar fijado en 24 años. Desde 2013 se ha abierto, un periodo transitorio hasta el 1 de enero de 2022, en el que el periodo de cotización ha exigido para ser calculada la pensión, que se pase de forma progresiva desde los 15 años a los 25 años. A cada ejercicio, contando desde el 2013, se le va agregando un año hasta que se completen los 25 años para el año 2022.

Penalizaciones

Con este nuevo año 2021, también aparecen modificaciones de las jubilaciones anticipadas. En las que la norma aplaza hasta los 64 años de edad, para que se pueda acceder al retiro de forma anticipada voluntaria, en paralelo a la legal por realizarse dos años antes también hasta el año 2027, en el que quedará establecida en el mínimo de 65 años. De igual manera, para poder acceder a esta modalidad serán necesarios por lo menos 35 años de cotización, y por cada trimestre que sea de adelanto en respecto a la edad oficial de jubilación, la pensión tendrá una penalización de forma progresiva, la cual irá desde el 2% de la base reguladora por trimestre, si han sido cotizados menos de 38,5 años, hasta el 1,625%, si son superados los 44,5 años cotizados.

Y para los caso que son de jubilaciones forzosas (por despido), puede hacerse hasta cuatro años antes de la edad legal de retiro, con la que esta situada en 62 años en 2021. De los que serán necesarios 33 años de cotización como mínimo y la penalización va a ir desde el 1,875% por trimestre adelantado, para menos de 38,5 años cotizados, y hasta el 1,5% para más de 44,5 años cotizados.

El nuevo ejercicio, de igual manera va a traer nuevas subidas de las pensiones. Siendo una de las primeras cosas, que el Gobierno ha desvelado del Presupuesto para el 2021, que las cuantías de más de diez millones de pensiones que son cobrados mensualmente en España, van a crecer en un 0,9%. Y para casi medio millón de pensiones asistenciales -aquellas que son recibidas por quienes no han cotizado lo suficiente, para recibir una presentación contributiva- el alza va a ser el doble, en un 1,8%.

En el aumento de las cuantías, habría que sumarle un aumento del número de pensionistas que es esperado para 2021, y su tasa de sustitución prevista -cuantía superior de las pensiones que entran en el sistema que las que salen-, para que se pueda llegar al gasto final de pensiones que se encuentra calculado por el Gobierno para el año entrante, que ha sido fijado n 163.297 millones. Esta gran cantidad deduce un alza del 3,2% del gasto respecto a 2020 y supone ya el 35,8% del gasto total y un peso sobre el PIB previsto para 2021 del 13,3%. Que se convierte en un nuevo récord.

La factura de pensiones, mensualmente roza los los 10.000 millones y su deuda los 100.000 millones este ejercicio. Y este escenario ya esta pronosticando que el 2021, va a ser un año complejo para la Seguridad Social. La parálisis económica que se ha hecho con el fin de detener la pandemia, los confinamientos y las restricciones a las empresas, van a darle un golpe las malparadas cuentas públicas, y el sistema va a ver como se vuelven más grandes los números rojos que arrastra desde 2011, y que para fiales del 2019 ya superaro los 17.000 millones. El Gobierno ya reconoció una disminución grave de sus ingresos, al mismo tiempo que aumentarán sus gastos por los pagos de prestaciones extraordinarias. Su deficit y su deuda, van hasta porcentajes que son desconocidos, lo que vuelve a este sistema en el primordial foco de preocupación de las cuentas públicas.

Las primeras previsiones que han sido realizadas, han sido que su agujero marque una nueva marca, la que elevará este ejercicio hasta el 4,1% de PIB, siendo una cifra que equivale a más de 45.000 millones. Con la mirada que ha sido puesta en este venidero 2021, las proyecciones del Ejecutivo, ha sido suavizadas el 3%, pero proseguirán en desmesurados números rojos, siendo esta una situación que ha sido arrastrada desde el año 2011.

A lo largo del primer trimestre, la recaudación por las cotizaciones ha bajado un 3,8%, en comparación al año anterior, y frente al encarecimiento de los gastos del 3%, la situación que se presenta ahora es semejante y la incertidumbre sobre la evolución del coronavirus, ha complicado que se pueda predecir como evolucionará el balance del organismo.

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