Google, Facebook y Twitter han admitido frente al Congreso que han jugado un papel en el asalto al Capitolio

Previamente del asalto al Capitolio y de que Twitter y Facebook silenciaran a Donald Trump por haber incitado a la violencia, la desinformación al respecto de los resultados de las presidenciales en Estados Unidos del mes de noviembre pasado se han esparcido como una espuma por las redes sociales. A solamente dos meses del ataque al corazón democrático de Washington, en este jueves los jefes de los gigantes tecnológicos han admitido que sus plataformas formaron un papel en el asalto al edificio federal el pasado 6 de enero en una comparecencia que es virtual frente al Congreso. Han acusado los legisladores republicanos a los empresarios de “censurar” las voces conservadoras y los demócratas les han advertido de que ha llegado el fin de la autorregulación.

Muchos de los personas que simpatizan con Trump que se han congregado en la capital, en el día en el cual el Congreso ha certificado a Joe Biden como una ganador de los comicios que han planeado el ataque al Capitolio por medio de conversaciones en Facebook, Twitter y YouTube -de Google-, entre otras plataformas que son más pequeñas. En internet, se tenía un panorama que Trump tenía meses hablando al respecto de un presunto fraude electoral y sus seguidores más extremos han replicado que los demócratas les robaron las elecciones. En este jueves el Comité de Energía y el de Comercio de la Cámara de Representantes han convocado a Sundar Pichai, jefe de Google, Mark Zuckerberg, de Facebook, y Jack Dorsey, de Twitter, para que se abordara la desinformación y la radicalización en sus empresas.

Fue presionado por el congresista demócrata Mike Doyle a los líderes de las tecnológicas, para que estos dieran una respuesta de “sí” o “no” al respecto de si sus plataformas contribuido a la difusión de información que era errónea y la planificación del asalto al Capitolio. A lo que han dando una respuesta afirmativa los tres directores ejecutivos, de los hombres más ricos y poderosos del mundo. Fue apuntado por Dorsey “Pero también hay que tener en cuenta el ecosistema en general. No se trata solo de los sistemas tecnológicos que utilizamos”. Más tarde a este ataque, Twitter y Facebook le han cerrado la cuenta a Trump. Cuando le fue consultado al jefe de Twitter al respecto de si había sido su decisión, este había afirmado que la última responsabilidad recae en él.

Fue espetado por el congresista Bob Latta, “todos somos conscientes de la creciente censura de las voces conservadoras por parte de las grandes tecnologías”, este esbel republicano que tiene el rango más alto del subcomité de comunicaciones y tecnología del Congreso. Fue atacado por Latta la famosa Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones, la cual se encarga de eximir a las compañías de la responsabilidad debido al contenido que es publicado por sus usuarios. Trump va a ser un gran crítico y Biden, previamente ha haber llegado a la Casa Blanca, de igual forma le ha pedido que se la revocaran.

Fue defendido por Pichai, de Google, quien ha defendido la ley: “La sección 230 permite a las empresas tomar medidas decisivas sobre la desinformación dañina y mantenerse al día sobre los malos actores que trabajan duro para eludir ciertas políticas”, y ha afirmado por el director ejecutivo del principal buscador en internet. Por otro lado, Zuckerberg, ha planteado que debe reformarse la ley y que se permita la inmunidad solamente a las empresas que continuen las buenas prácticas para que sea eliminado el contenido dañino. De igual forma, había planteado que las reglas tienen que ser distintas para las redes sociales que son más pequeñas debido a razones de “competencia”. Fue asegurado por Dorsey, que esto reciente iba a ser muy difícil, sin embargo apoyaba una grsn transparencia y responsabilidad de parte de las tecnológicas.

Así mismo, los republicanos le han achacado a Dorsey la decisión de que se bloqueara la cuenta de Twitter de The New York Post, tiempo más tarde de que publicaran un artículo al respecto de Hunter Biden, el hijo del presidente Biden, y sus negocios en Ucrania. El empresario ha reconocido en dos oportunidades que ha sido un error, no obstante que está acción se ha basado en que la historia citaba material que era pirateado. “Tuvimos una interpretación incorrecta”, fue sostenido por Dorsey, y ha agregado “no redactamos las normas según ninguna inclinación política en particular”. “Su propio modelo de negocio se ha convertido en el problema y se acabó el tiempo de la autorregulación. Es hora de que legislemos para hacerlos responsables”, advirtió el congresista demócrata Frank Pallone, presidente del comité de Energía y Comercio.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here